viernes, 30 de octubre de 2026

A pie de farallón

 

La viñeta de Eneko de las Heras difundida en varios diarios plasma de la mejor manera los sucesos ferroviarios. Eneko ha sabido decir con una imagen, la de “El Grito” de Edvard Munch lo que no se  acierta a señalar con mil palabras, la desesperación humana ante la última catástrofe ferroviaria acontecida en España. “¡Papá, ven en tren!”, aquel eslogan de 1973 ya no sirve. Feijóo acusa al ministro de Transportes de echar la culpa al controlador de Atocha. Pronto se le ha olvidado lo que dijo tras el accidente del ‘Alvia’ en Anglois en 2013, siendo Rajoy presidente del Gobierno y él presidente de Galicia: “Ha sido un fallo humano”, sabiendo que vetó en varias ocasiones la creación de una comisión de investigación en la Xunta de Galicia y del PP en el Congreso de los Diputados; o con el drama de Valencia por las inundaciones, cuando Feijóo tapó la negligencia irresponsable de Mazón culpando del desastre a la Confederación Hidrográfica del Júcar y a AEMET. Miedo me da que ese chisgarabís de bolera pueda alzarse con el santo y la peana con la ayuda de Vox en las próximas elecciones el próximo 29 de noviembre. Pero uno ya no sabe por dónde le sopla el aire después de conocer que en la subasta de los 689 objetos procedentes del Pazo de Meirás se han pagado 19.000 euros por un maletín marrón de Franco y otros 8.000 por una fotografía dedicada al dictador por el entonces Príncipe de España y que en su día ocupó la portada de un ejemplar de la revista Cambio 16. Ya no sé si el Gobierno pensaba que tanto el tren de alta velocidad como las vías por las que se desplaza no necesitaban gastar mucho dinero en su mantenimiento por la juventud de su trazado, o estaban a otra cosa, sin que sepamos muy bien qué es otra cosa. Como bien señala Pablo Batalla en el diario Público, algo parecido debieron pensar los fabricantes del ‘Titanic’, cuando dice: “Las normas que fijaban cuántos botes salvavidas debía llevar un barco databan de 1894 y se calculaban según el tonelaje, con un tope pensado para buques de algo más de diez mil toneladas. El ‘Titanic’ superaba las 46 000 y llevaba veinte botes —más de los exigidos—, con plazas para menos de 1200 personas de las más de 2200 que iban a bordo. Pero la ley la cumplía. El problema era que la ley era de otra época; que legislaba sobre barcos que nunca se imaginó que pudieran ser tan grandes”. Con los trenes pasó algo parecido. Acostumbrados, como estábamos en España, a convoyes cochambrosos, el salto a la alta velocidad nos vino grande. Y del ‘Shanghái’ (rápido Barcelona-Galicia, que duraba 36 horas) pasamos al ‘Ave’ que volaba más alto y en poco tiempo ha pasado de ser orgullo nacional a fuente de ansiedad. Según datos de Adif, en la línea de AVE Madrid-Sevilla se produjeron quince rebases de señal con riesgo de colisión desde 2023. En el tramo de Urda, ha habido nueve fallos desde esa fecha, cuatro de ellos en 2026, y algunos de ellos producidos por robos de cable. Lo cierto es que en Urda se produjo un ‘fallo en cascada’ de tres sistemas de seguridad de la línea (LZB, ERTMS -en pruebas- y ASFA) por causas desconocidas. Por eso, ante la inseguridad, la viñeta de Ereko de las Heras vale más que mil palabras. Antes de terminar, bueno será refrescar la memoria. El pasado 26/02/26 el Congreso de los Diputados no pudo dar luz verde a la medida que promovió el Ministerio de Consumo para topar los precios de bienes y servicios en situaciones de emergencia por estar en contra PP, Vox y Junts. Tal es así que todas las compañías de aviación han subido los precios de sus billetes de forma exagerada tras la catástrofe ferroviaria de Urda excepto Iberia, que los ha topado. ¿Cabe mayor desvergüenza?


jueves, 29 de octubre de 2026

Papá, ojo al tren

 

Siempre tuve muy claro que adquirir un coche significaba tener que asumir su mantenimiento, o que disponer dos casas, la de residencia habitual y otra en el pueblo o en la playa llevaba aparejado tener que asumir importantes dos gastos, de IBI, luz, agua, vertidos y las ocurrencias de los alcaldes que se repercuten a los vecinos en lo que en Aragón se llaman zofras (del árabe súxra). Quiero pensar que el Gobierno de Felipe González, cuando decidió crear la vía con trazado europeo del Ave en el tramo Madrid- Sevilla y lo puso en funcionamiento, echó cuentas del costo de un mantenimiento que sería seis veces superior al del ferrocarril convencional.  La primera línea, por Brazatortas, se inauguró el 14 de abril de 1992 y comenzó su servicio comercial el 21 de abril de aquel año con motivo de la Exposición Universal de Sevilla. Para esa “aventura” se edificó la Estación de Santa Justa.  La Exposición estuvo abierta durante seis meses en la isla de La Cartuja y recibió a más de 40 millones de visitantes. Aquello funcionó bien aunque, a mi entender, debería haberse dado prioridad al trazado entre Madrid-Barcelona, que uníría las dos grandes capitales de España en un tiempo de dos horas y media. Treinta y cuatro años más tarde España cuenta con casi 4.000 kilómetros de red de alta velocidad y el sistema afronta un debate sobre el desgaste de vías, la falta de inversión por kilómetro y el aumento de la circulación tras la liberación con la llegada de otras compañías europeas, tales como Ouigo (filial de bajo coste de la francesa SNCF), Iryo (italiano) y Avlo, este último low cost de Renfe Viajeros. Lo cierto es que la inversión por kilómetro se encuentra por debajo de la de países como Francia o Italia. La consecuencia directa ha sido que la red está atravesando momentos de máxima alerta tras graves accidentes e incidentes en tramos como el de Adamuz (Córdoba) en enero pasado por rotura de una soldadura de la vía, o el reciente de Urda (Toledo) donde un Ave colisionó por alcance a gran velocidad contra la parte trasera de un tren Iryo. Dos graves accidentes, como digo, en un mismo año y que ha reabierto la discusión técnica y política sobre si el incremento de trenes en circulación han superado la capacidad de conservación de la infraestructura ferroviaria. No cabe duda de que más trenes por las mismas vías producen más desgaste. Es un hecho que en 2009 se invertían en los caminos de hierro 38 céntimos por cada kilómetro que recorría el viajero y en 2024 fueron 13 céntimos. Por decirlo de una manera más clara, España invierte por kilómetro algo más de la mitad que Francia. Aquel eslogan lanzado en las navidades de 1973 que decía “Papá, ven en tren” ha cambiado en la percepción del servicio ferroviario. Ahora el “ven en tren” debería cambiarse por “ojo al tren”, como ponía en los pasos a nivel sin barreras. En aquellos años parecía normal fomentar el uso de los convoyes, aunque lentos e incómodos, frente a unas carreteras infames, peligrosas y saturadas, en las que cada fin de semana se producían 60 accidentes mortales. Hasta hace poco, Renfe Operadora se comprometía a devolver al viajero el dinero del billete si se retrasaba media hora. Se suspendió el compromiso porque hoy se arruinaría esa empresa estatal.  El viajero, pese a lo caro que resulta el precio del billete de tren y siempre tan conformista, ya no pide que llegue a su hora, sino que llegue. Todo muy triste.

 

martes, 27 de octubre de 2026

A propósito de una heroina toresana

 

Leo que una heroína toresana inauguró ayer, lunes, en la Ciudad de Doña Elvira el curso académico de la Universidad de la Experiencia, donde fue protagonista coincidiendo con el quingentésimo quincuagésimo aniversario de la concesión por los Reyes Católicos del 'Privilegio Grande' a los descendientes de Antona García en 1476, mujer ejecutada por las tropas portuguesas por su apoyo a Isabel I de Castilla, consistente en una exención de tributos transmitida en igualdad de condiciones  entre hombres y mujeres, desafiando las normas de preferencia masculina habituales en las Partidas de la época. Antona García, gaburonesa nacida en Tagarabuena (municipio independiente denominado Tavarabuena en el 'Censo de la Sal' de 1631 y desde 1970 pedanía de Toro) estuvo casada con Juan de Monroy, cazador de Juan II, hijo de Hernando de Monroy, alias El Bezudo, señor de Monroy. Aclaro que en los textos históricos aparece el apellido como “Monrroy”, una grafía menos común, que aparece en registros antiguos o en ciertas familias. El 3 de marzo de 1476 Fernando II de Aragón ganó la batalla de Toro, llevada a cabo en Peleagonzalo, quedando casi totalmente deshecho el ejército portugués (defensor de Juana, hija de Enrique IV de Castilla y legítima heredera al trono castellano) que solo retuvo algunos castillos y ciudades muy fortificadas. Toro fue una de ellas y de la mayor importancia.  Antona García, en unión de otros partidarios de Isabel, hermana de padre de Enrique IV,  ayudó como pudo a las tropas isabelinas que sitiaban Toro, urdiendo un plan para que pudieran acceder a la población subiendo de noche por el llamado puerto de la Magdalena. Enterado de esa treta el conde de Marialba, que mandaba las fuerzas de Alfonso V de Portugal, ordenó prenderla junto con Alonso Fernández Botineti y Pedro Pañón y los condenó a muerte de horca. Se les ejecutó el día 9 de agosto de 1476. Aquella misma noche se enterró el cuerpo de Antona García  en la iglesia mozárabe de San Julián de los Caballeros, reconstruida en el silgo XVI, donde en la actualidad destacan los retablos laterales y la portada principal trasladada en 1879 desde el antiguo Real Monasterio de San Ildefonso, fundado en 1285 por María de Molina, mujer de Sancho IV de Castilla sobre los restos de una ermita dedicada a santa María la Blanca, más tarde suprimido por la desamortización de1835. Perteneció a los frailes dominicos y allí se formaron los cardenales Juan Pardo Tavera, que llegó a ser primado de España e inquisidor general. De él  se conserva un retrato póstumo realizada por El Greco en 1610 con aprovechamiento de una máscara mortuoria hecha por Pedro  Berruguete. Era sobrino de Diego de Deza y Tavera (también inquisidor y principal apoyo de Cristóbal Colón ante Isabel de Castilla). También se formó, como decía, Pedro Deza Guzmán. Fue una lástima que se perdiera para siempre el retablo mayor, encargado en 1502 a Berruguete con la colaboración de Juan de Borgoña.  Las desamortizaciones, desde la primera, realizada por Godoy, hasta la última, la de Madoz, dieron lugar a grandes rapiñas.

 

lunes, 26 de octubre de 2026

Strepitus

Mujeres Ilustres: María Domínguez Remón | Entre piedras y cipreses

 

Celebro que la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, haya retirado de sus paredes los cuadros de presidentes que lo fueron de las Cortes Españolas franquistas, a excepción del óleo de Torcuato Fernández Miranda, al considerar su importante papel para la aprobación de la Ley para la Reforma Política. Se ha dado cumplimiento a lo acordó por la Mesa de la Diputación Permanente el pasado 13 de octubre. Se trata de Esteban Bilbao  Eguía (1943-1965), Antonio Iturmendi Bañales (1965-1969) y Alejandro Rodríguez de Valcárcel  Nebreda (1969-1975). La medida ha sido tomada pocos días antes de que el Congreso celebre unas jornadas ha organizado una jornada de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe de Estado, la posterior guerra civil y la terrible dictadura de Franco. En esas jornadas habrá un recuerdo a las conocidas como ‘Rapadas de Fuendejalón’, en 1936. El 28 y 29 de agosto de aquel año, 39 mujeres fueron sacadas de sus casas, rapadas y paseadas por las calles. Fue costumbre habitual en toda España durante de la represión general y sistemática dirigida contra la población civil considerada desafecta a los sublevados. A las mujeres, tras ser detenidas, se les golpeaba y se les rapaba la cabeza, incluso las cejas, para después ser paseadas por las calles de su localidad. En ocasiones se les colgó carteles en los que se leía "Rapadas por putas" y se les hacía desfilar tras la banda de música en las fiestas locales. ¿Cabe mayor ignominia? A aquellas mujeres, en muchas ocasiones, se les obligaba a beber aceite de ricino mezclado con gasolina por  falangistas, requetés o guardias civiles. Y en los documentos sumariales quedaban calificadas  como "peligrosas, extremistas, de bajos instintos, deslenguadas, pendencieras, ateas, amancebadas, altaneras, arrabaleras, incitadoras de los hombres, ateas y de dudosa moral pública y privada". En el caso de Fuendejalón  (pueblo situado en la comarca del Campo de Borja), el 29 de agosto de 1936, un grupo de 39 mujeres fueron sacadas por la fuerza de sus casas para ser rapadas al cero y obligadas a desfilar por las calles del pueblo y ser sometidas al escarnio y la humillación pública. Pocos días más tarde, el 7 de septiembre, fusilaron en las tapias del cementerio a María Domínguez Remón, alcaldesa de Gallur aunque nacida en Pozuelo de Aragón y a otros tres vecinos. María Domínguez también colaboró como articulista en cabeceras como Ideal de Aragón y Vida Nueva, firmando con el seudónimo de María la tonta y publicó en 1934 el libro “Opiniones de mujeres”. Tras el golpe de Estado, María Domínguez se negó a huir a Francia junto a otros vecinos de Gallur y buscó refugio en Pozuelo de Aragón, en casa de su hermana Jacoba. Fue detenida y trasladada a Fuendejalón, donde fue fusilada. Tras su posterior exhumación (31 de enero de 2021) su cuerpo presentaba el cráneo fracturado por un tiro de gracia. Junto a su esqueleto encontraron una peineta rota, posiblemente por el tiro en la cabeza, y varias horquillas para el pelo.  El Registro Civil de ese pueblo inscribió su defunción al día siguiente, consignando como causa de muerte el eufemismo “heridas de arma”,  que era la fórmula habitual de la época para encubrir las ejecuciones sumarias. Su segundo marido, Arturo Segundo Romanos, de oficio esquilador, corrió la misma suerte el 13 de septiembre en el cementerio de Tabuenca. Los días  29 y 30 de agosto pasados se hizo en Fuendejalón un  homenaje a aquellas mujeres organizado por el Ayuntamiento de esa localidad, en colaboración con la ‘Asociación por la Memoria Democrática de Fuendejalón’  (ley en la actualidad vergonzosamente derogada en Aragón por el Gobierno PP-Vox que preside Jorge Azcón) compuesta fundamentalmente por nietas o bisnietas de aquellas mujeres represaliadas. El próximo día 29 de noviembre hay en España elecciones generales. Solo espero y confío en que no se produzca el ‘strepito’, ese chirriante "Grito" de Munch que nos devuelva a la época más siniestra de nuestra historia reciente, donde la ultraderecha retrógrada (Vox y los cantantes imitadores) pretende conducirnos con cantos de sirena. Los errores siempre los termina pagando la clase trabajadora, enanos en un mundo de gigantes que, como decía Concha Alós, siempre se esconden para reírse.

 

domingo, 25 de octubre de 2026

Moros y cristianos

 

 

Me viene a la cabeza una décima o espinela de Nicolás Fernández de Moratín que comienza: “Admirose un portugués / de ver que en su tierna infancia / todos los niños en Francia / supiesen hablar francés…”. Ello viene a cuento con una noticia de La Razón donde se afirma que “Ceuta, junto a Melilla, son los únicos territorios españoles donde el número de mezquitas supera al de los centros de cualquier otra religión. Esto se debe, por su cercanía a los países africanos, a la mayor presencia del islam. Según las estimaciones, alrededor del 40% de la población de la ciudad profesa el islam, aunque solo una minoría son ciudadanos de nacionalidad extranjera”. Pues, si como se señala, hay mayor presencia del isla todo se entiende, por mucho que se afirme que  la Virgen de África es la patrona de esa ciudad autónoma. Algo que también ocurre en Marruecos donde, desde su independencia en 1956 no se ha construido ni una sola iglesia católica, debido a que la legislación actual de Marruecos tiene terminantemente prohibido la construcción de nuevos espacios para el culto de otras religiones que no sean musulmanas. De hecho, las 44 iglesias que hay en la actualidad en Marruecos todas ellas datan del periodo del protectorado francés y español. La última iglesia católica construida fue en 1954 y está en Casablanca, dedicada a la Virgen de Lourdes. De cualquier manera es evidente que el porcentaje de musulmanes en Ceuta es mayor que el de cristianos en Marruecos. Pero no pasa nada. En cada  aldea y pueblo de España podrá faltar la taberna, el ambulatorio médico, la botica o esa tienda de avío que igual te sirve unas alpargatas que un litro de aceite o unas sardinas en tabal, pero nunca falta un templo católico con esbelta torre, bien sea románica, gótica, neoclásica o mudéjar desde que se expulsaron  de Castilla y Aragón a moros y judíos por el Edicto de Granada de 1492 por  “limpieza de sangre”, y también a los moriscos escalonadamente entre 1609 y 1614 por orden de Felipe III, apodado El Piadoso, tal vez aconsejado por el duque de Lerma. Tras la última expulsión, según señaló el cronista Jerónimo de Quintana, clérigo e inquisidor,  se celebró el 25 de marzo de 1611 en Madrid una procesión de acción de gracias “a la que asistió S. M. vestido de blanco, muy galán”. Si para un portugués el idioma de Francia resulta un muro difícil de escalar, para el diario conservador dirigido por Marhuenda resulta de difícil digestión el hecho de que existan más mezquitas que iglesias católicas en territorios africanos de España, como son Ceuta y Melilla, poblados de ciudadanos con predominio religioso musulmán, al margen de que sean patronas oficiales la virgen antedicha y la Virgen de la Victoria, respectivamente. La patrona de Melilla se encuentra en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, trasladada tras los daños sísmicos en la Iglesia de la Purísima Concepción. Cada 8 de septiembre se celebra una procesión en su honor por las calles melillenses, junto a las autoridades y a una sección de Fuerzas Regulares Indígenas, unidades de Infantería organizadas en tabores creadas por Dámaso Berenguer en 1911 para frenar las acometidas de las tribus rifeñas tras el desastre del Barranco del Lobo.