jueves, 27 de agosto de 2026

Inventores

 

 

Ya puestos, si la palabra ‘pifostio’, tomada de la jerga callejera, quedó incorporada en el Diccionario de la RAE en diciembre de 2021 en  referencia a una situación de confusión, revuelo o desorden, casi siempre por una disputa o un reclamo, también me gustaría que se incluyese en el mismo Diccionario la palabra‘biciclostia’, referida a un hostión tremendo por caída de bicicleta por patinazo con la pintura de un paso de cebra en día de lluvia. Ser inventor de palabras es algo que no está suficientemente valorado por  los académicos de la Española. Por ejemplo: ‘culibrí’, referido al cubalibre y siempre que sea cantado por el camarero al compañero de la barra. Si no, no vale. El camarero, con voz clara, y tras haber tomado nota del servicio solicitado a una pareja de novios, deberá volver la mirada hacia la barra y con voz serena gritar: “dos de culibrí”, a lo que el barman deberá contestar de inmediato:“Oído”. Otra palabra que debería incluirse en el Diccionario es la de ‘Santo Bendimiento’, que solo sabe lo que significa la gente de los pueblos.  En realidad ni ellos saben lo que significa, pero lo expresan con frecuencia al referirse al Supremo Hacedor, que todo lo ve, todo lo sabe, y que nos juzgará severamente cuando hinquemos el pico. Sera entonces cuando dos vecinos compungidos nos cierren los párpados como quien baja una persiana y nos tomen por los hombros y por los pies para sacarnos de la cama y obligarnos a tomar tierra, o sea, a que dé nuestra espalda con el frío terrazo, se produzca un chispazo seco y pueda salir del cuerpo la electricidad estática, antes de que el cura cante el miserere en una habitación oscura donde revolotean las mosca junto a un ramillete de viejas enlutadas, que suspiran sentadas y alargan la mano a la bandeja de las rosquillas a un mismo tiempo. Ya hay antecedentes. En la novela“La Colmena” aparece un personaje, Matías Martí, interpretado por Cela, y que no aparece en el original de su novela sino que fue rescatado por el guionista de otra obra del mismo autor, “El gallego y su cuadrilla”. Matías Martí fue un contertulio del ‘café La Delicia’ que se definía a sí mismo como “un suministrador de materia prima del lenguaje que enriquece el léxico patrio”. Presumía de haber inventado casi mil vocablos, entre ellos‘bizcotur’, referido como alguien bizco, ruin y muy mal encarado. Pues nada, creo haberlo todo dicho. Decía Eduardo Mendoza que “es importante que un escritor esté vivo y que viva cerca. Coincidir en un bar con un poeta español es más importante que leer la obra de un gran poeta extranjero o muerto. No sé por qué es así, pero es así”. Y si se trata de un riguroso inventor de palabras..., ¡entonces ya ni te cuento!

 

Amigo que no da...

 

 

Vamos a ver si lo entiendo. Fernando Grande-Marlaska afirmó que el CNI no había avisado sobre lo que se cocía en Marruecos  y de lo que estaba por llegar a Ceuta. Y Margarita Robles aseguró que el CNI avisó el día 29 de julio de forma oral a la Delegación del Gobierno en Ceuta de lo que iba a ocurrir los días 30 y 31, pero no explicó si los servicios de inteligencia habían avisado expresamente de la magnitud del número de personas que accederían a Ceuta desde Marruecos. Vamos a necesitar un polígrafo para saber quién de los dos dice la verdad, porque da la sensación, como digo, de que el centro de Inteligencia de la Cuesta de las Perdices estuviera gobernado por el “Superagente 86”. Pero ahí no quedó la cosa. El portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López, ha asegurado ayer, miércoles, que las versiones dadas sobre Ceuta por los ministros de Defensa y de Interior pueden ser verdad a la vez. Esto es como aquel dicho del baturro: “Entre todos la mataron y ella sola se murió”. De tanto marear la perdiz, al final va a resultar que el CNI avisó que iban a entrar en Ceuta marroquíes, pero al no señalar la magnitud, los ministros, uno y la otra, pensaron que iban a saltar la valla unos pocos, los que se necesitan para echar una partida de guiñote por parejas con derecho a revancha. Ahora viene cuando la matan, que diría aquel. Los consejeros autonómicos de Vox en aquellas comunidades donde gobiernan al alimón con el PP se niegan a acudir a la reunión con Infancia, y Azcón, Guardiola y Mañueco, sus socios de gobierno  en Aragón, Extremadura y Castilla y León, respectivamente, han decidido mirar para otro lado como si la cosa no fuera con ellos, dejando in púribus, sin poder re reacción al presidente de la ciudad autonómica Juan Jesús Vivas y sin árbol donde ahorcarse. Por si ello fuese poco,  la portavoz  de Junts per Catalunya en el Congreso, Miriam Nogueras, ha rechazado formalmente la acogida de nuevos menores extranjeros no acompañados en su región debido a la saturación de su sistema asistencial y como medida de presión política, al tiempo que exige la transferencia de las competencias de inmigración a la Generalitat. Entiende que “el Gobierno español intenta repartir las consecuencias de su dejadez y hacer que Catalunya pague la factura”. Hombre, a lo sumo será la parte alícuota. Mientras tanto, a Sánchez, que ha estado casi un mes muy relajado en La Mareta (solo estuvo en una ocasión en Ceuta) le tocará  ahora bailar con la más fea la pieza más larga. “Son gajes del oficio”,  como cuentan que dijo Alfonso XIII el 31 de mayo de 1906 frente al número 88 de la calle Mayor de Madrid cuando vio que había salido ileso. Ahora la bomba no va camuflada en un ramo de flores como hizo Mateo Morral, sino que la forma explosiva en la que han llegado 80.000 ciudadanos marroquíes tuvo el plácet de Mohamed VI. Tanto es así que,  tanto el ministro de Justicia, Abdellatif  Ouahbi, como el ministro de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, han reavivado la llama de la reclamación de soberanía de Ceuta y Melilla  y han hablado de la "liberación" de ambas ciudades en presencia del rey alauí. No tienen en cuenta que la soberanía española sobre esas plazas data de los siglos XV y XVI (Melilla en 1497 y Ceuta en 1580), mientras que Marruecos se independizó en 1956, tras poner fin a los protectorados de Francia y España establecidos en 1912 mediante el Tratado de Fez. El sultán Mohamed V, hijo de Muley Yusuf, de la dinastía alauita, se convirtió en rey del nuevo Estado. Pero de eso a la pretensión de que Ceuta y Melilla pertenezcan a Marruecos va un abismo, lo diga el sátrapa malencarado (que dice ser 'primo' del rey de España) o su porquero, al que no tengo el gusto de conocer. Que a mí me conste, Felipe VI y Mohamed VI no tienen parentesco real de sangre, sino que se llaman "primos" de manera figurada porque sus padres, Juan Carlos I y Hasán II, se trataban como “hermanos”. Debió de ser hasta la “Marcha Verde”, claro. Ahora, con la "Marcha Azul" lo de pariente es un  sarcasmo. Ya lo dijo el marqués de la Valdavia: "La familia es una importante institución de muy difícil manejo". Pero el refrán castellano va más lejos:“Amigo que no da (en este caso primo) y cuchillo que no corta, si se pierden poco importa”. Hay veces en las que al perder un amigo tóxico no se es consciente de lo que se gana, sobre todo en salud.

 

 

miércoles, 26 de agosto de 2026

Ventolera chulapona

💃 San Isidro en Madrid: tradición, chulapos y el auténtico estilo castizo - Menkes

 

El sintagma “chao pescao” expresado por la presidenta de la Comunidad de Madrid intentando dar carpetazo con adorno de revolera al espinoso asunto del ático de Chamberí es una ventolera chulapona propia de las zarzuelas de Federico Chueca, como a algo dicho por ese personaje secundario, don Aquilino, en“Agua, azucarillos y Aguardiente”. Ayuso cualquier día nos hace un pareado con parpusa, safo, parné, chipén, gabrieles, gallumbos… y todas aquellas palabrejas que se usaban y se usan para moverse con desparpajo por la Pradera de san Isidro. Lo malo es que algunos la imitarán como monos de repetición y soltarán el “chao, pescao” a la primera de cambio. Lo vimos con la desatinada frase de “me gusta la fruta”, que se hizo viral entre militantes del PP y pijos de la Villa y Corte en un intento de ofender a Sánchez. Señaló Corominas en el“Diccionario de Autoridades” (1726) que“chulo es aquel que se comporta graciosa pero desvergonzadamente". Pero con el paso del tiempo, ese comportamiento reprobable del ‘chulo’  viró exclusivamente a desvergonzado, esto es, a falto de vergüenza. La palabra ‘chulapo’ apareció por primea vez en  una obra fechada en 1885 y titulada “Páginas íntimas”, del zaragozano Eusebio Blasco Soler (1844), nacido en el Teatro Principal donde tiene una placa de mármol. Falleció en Madrid (1903) sin  haber podido cumplir su deseo de ser enterrado en el cementerio de Torrero, pese a tener el epitafio ya escrito:Aquí yace un caballero que jamás tuvo caballo, y que se murió de risa viendo a sus conciudadanos”. Pues bien, el ‘chulapo’ y la ‘chulapa’ fueron tipos del siglo XIX que  vivieron o frecuentaron los barrios madrileños de Lavapiés, Malasaña, La Latina y sus alrededores y se caracterizaron por un empleo de la lengua, un ademán y un comportamiento que desbordaba descaro. Solían vestir con una indumentaria característica: la parpusa, el pañuelo al cuello, el chaleco y la chaqueta corta y entallada con clavel en la solapa, en el caso de los hombres; el vestido de flores o de lunares ceñido y con volantes, el mantón de Manila, el pañuelo y dos claveles en la cabeza, en el caso de las mujeres. Aquel tipo de personajes protagonizó célebres zarzuelas. Pero en ninguna de ellas, y he visto muchas obras del ‘género chico’, se decía la frase “chao, pescao”. Eso sólo lo ha dicho la estrafalaria Díaz Ayuso en un  intento vano de pasar página al, por ahora, su último disparate. Debería dimitir si tuviese, además de vergüenza, sentido de la responsabilidad.

 

martes, 25 de agosto de 2026

El sexo de los querubines

Sabías que El Manneken Pis, es una pequeña estatua de bronce que mide 50 cm  y representa a un niño pequeño desnudo orinando en el cuenco de una fuente.  Puedes encontrarla en

 

El niño meón más famoso del mundo es el Manneken Pis,  una pequeña estatua de bronce existente en Bruselas. Apenas mide 55 centímetros y es visitada por millones de turistas cada año. Pero el que los turistas pueden ver en la calle es una réplica de la escultura original del siglo XV que se conserva  en el Museé de la Ville. El original de esa pequeña escultura fue creado  en 1619 por Jérôme Duquesnoy el Viejo. Según cuenta la tradición,  el hijo de un noble de Bruselas abandonó una procesión para orinar en la pared de la casa de una bruja que le lanzó un maleficio convirtiéndolo en estatua. En 1698, un gobernador le regaló la primera pieza de vestir, una túnica que fue la primera de las 650 prendas de vestir que han ido regalándole los distintos presidentes de gobierno que han visitado Bruselas. En ese museo, situado en la Maison du Roi, se pueden ver los trajes que forman el vestuario del pequeño héroe, cientos de trajes regionales de pequeño tamaño, o algunos aún más curiosos como un traje de torero y otro de Elvis Presley. Al calor de su fama nacieron otras dos obras. Denis-Adirien Debouvrie esculpió con piedra caliza en 1985  el Jeanneke Pis, una niña del mismo tamaño con el pelo recogido en dos coletas que orina en cuclillas. Está, más discreta, al fondo del callejón de la Fidélité. En el barrio de Sainte Catherine, diez años después, se plantó el Zinneke Pis, la figura de un perro meando contra un bolardo. Lo que acabo de contar viene relacionado con la fuente de tres caños del “niño meón” de Soria, al que casi destruye una rama de árbol desgajada en la Alameda de Cervantes por una tormenta la tarde del pasado domingo. Esa fuente de hormigón fue construida en 1940 y en sus inicios  el conjunto ornamental se denominaba  Fuente del Niño del Cisne porque un  niño abrazaba a un palmípedo de largo cuello. Con el tiempo se estropeó la fuente y fue sustituida por varios niños que vertían agua desde el centro de un estanque. Por lo que se ve, los querubines, esos guardianes de lo sagrado, también orinan de pie o de cuclillas en función del sexo de los ángeles. Lo del perro Zinneke Pis es diferente. Como el perrillo no pudo ser educado en la carísima y elitista Universidad CEU- San Pablo de Alcorcón orina en arco en los árboles, en los bolardos y, si fuese menester, hasta en las medias de cristal de las piernas de una señora de Acción Católica y misa diaria en la madrileña iglesia de Santa Bárbara si al can no le agrada el olor a gato de la pellejina que lleva por abrigo.

 

lunes, 24 de agosto de 2026

El necio del taladro

 La inesperada aparición en la iglesia del Mercado que sorprende a León

 

El obispo claretiano Luis Ángel de las Heras Berzal, que sucedió al toresano Julián López Martín en 2020 en la Diócesis de León, parece como si se la cogiera con papel de fumar. Ha salido en defensa de un párroco presunto amigo de hacer agujeros. La colocación de una pequeña antena para mediciones sísmicas y ambientales de humedad y temperatura necesitó, por parte de no sabemos quién, que se hiciesen unos pequeños taladros en un sillar de la fachada de la iglesia románica de Nuestra Señora de Mercado rompiendo la estética del edificio. Esa nimiedad, que pasa totalmente desapercibida desde la plaza del Grano,  ha provocado un  desagradable roce entre el Obispado y el Servicio Territorial de Cultura de  la Junta de Castilla y León, que ya ha apercibido al párroco Manuel Santos Fláker en varias ocasiones sobre el respeto que merece la fachada de ese templo construido en el siglo XII, coincidiendo con el reinado  de Alfonso VII, hijo de Urraca de León, siendo declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional el 28 de septiembre de 1973.  También es conocido el templo como Santa María del Camino de los Franceses, por encontrarse situada en el Camino de Santiago francés. La Diócesis del León ha señalado que “nunca tuvo conocimiento del proyecto de colocar una antena”. El párroco, como digo, ya en cierta ocasión colocó una lona de obra anclada a la torre de la iglesia; y en otra, sujetó con tornillos una placa de metacrilato con los horarios en los que recibe a los feligreses y un número de teléfono para urgencias espirituales. Pero ahora mantiene que él no colocó la antena y que nadie le pidió permiso para instalarla. No sé por qué, me da la sensación de que la palabra de ese cura vale menos que una moneda de dos reales, que también tenía agujero. Todo un misterio que se puede resolver de la manera más sencilla, o sea, quitando la antena ‘misteriosa’ y tapando los pequeños orificios originados. También, apercibiendo al párroco para que respete los tesoros artísticos, que pertenecen a todos los españoles. No hay cosa más calamitosa que ver a un necio en una tienda de ‘Leroy Merlin’ comprando un taladro y una docena de brocas. Así pasa lo que pasa.

 

domingo, 23 de agosto de 2026

Feijóo: ojo al gorila

Por primera vez operan de cataratas a un gorila en un zoológico de  California » Intriper

 

Dice Núñez Feijóo, y así lo leo en El País, que “Patrimonio de Madrid debería explicar por qué compró un local que no pude ser oficina”, refiriéndose a la venta que Astrid Gil-Casares, amiga del millonario pederasta Jeffrey Epstein y exmujer del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, destinado inicialmente a ser residencia de Isabel Díaz Ayuso y situado en el barrio de Chamberí, una de las zonas más caras de Madrid. Al “descubrirse el pastel” por parte del periodista David Fernández, Ayuso echó marcha atrás y dijo de iba a ser vendido y el dinero resultante  de su venta lo iba destinar a los damnificados por los incendios de la Comunidad que ella preside. ¡Qué risa si no fuese un disparate! De cualquier manera, entiendo que Núñez Feijóo debería andarse con pies de plomo, sabedor de que ya vio pelar las barbas de Casado por cuestionar en el programa de“Herrera en la COPE” el presunto cobro de comisiones millonarias de la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, por mediar supuestamente en contratos de mascarillas durante la pandemia y la posterior investigación de la Agencia Tributaria por presunto fraude fiscal y falsedad documental. La misión de Feijóo con su llegada a Madrid fue la de intentar‘apagar el fuego’ de aquella situación incómoda para el PP, conque ojo al gorila. Pero la ‘patada en el culo’ a la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid la recibió el entonces Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz por una sentencia histórica del Tribunal Supremo. Al Fiscal General se le impuso una pena de inhabilitación para el cargo de dos años, además de una multa económica y el pago de una indemnización por daños morales a la parte afectada por una supuesta filtración que, a mi entender, nada tuvo que ver con su persona. Y la parte afectada, por todos es sabido que sigue suelta por “algo que no fue un error sino una conducta consciente, deliberada y dolosa”, según señaló la Agencia Tributaria. Pues bien, quien debería dar cuenta de aquella compra de Chamberí no es Patrimonio de Madrid sino Díaz Ayuso, que hasta el momento no ha dado ningún tipo de explicación, como tampoco la dio de su periplo por México, marcada por fuertes críticas políticas, ausencia de reuniones oficiales con el gobierno mexicano y acusaciones de opacidad. Cruzó el océano para abrir una bronca histórica con la Presidenta de México que casi derivó en un conflicto diplomático con la reivindicación de Hernán Cortés, el adoctrinamiento y el mestizaje desde una caricatura paternalista que molesta a los mexicanos. En boca cerrada no entran moscas. Claro, como no podía ser de otra manera, esa paleta, de modales poco refinados o comportamiento rústico, salió tarifando de México como Cagancho en Almagro. Ayuso, como digo, nunca podrá estar a la altura de Claudia Sheinbaum Pardo, licenciada en Física, maestra en Ingeniería Energética, doctora en Ingeniería en Energía por la Universidad Nacional Autónoma de México e investigadora  durante cuatro años en la Universidad de California, Berkeley y en el Lawrence Berkeley National Laboratory.  Debo aclarar que el hecho de llamar a Ayuso paleta no es un insulto sino algo referido a persona rústica y de modales poco refinados, como demostró llamando a Sánchez algo que suena a “me gusta la fruta” con una olímpica falta de respeto.  Cosa diferente es que la hubiese llamado zoquete, del latín medieval sócus, o sea, la de los zuecos. Pero no lo hago por respeto a los gallegos, dotados de esa mezcla única de prudencia, ironía sutil y melancolía que tanto me gusta.