viernes, 22 de mayo de 2026

Culebrón primaveral

 Imágenes de Carnero blindado - Descarga gratuita en Freepik

 

Leyendo hoy la columna de Luis María Anson (“Zapatero”) en La Razón, me sorprende su moderación con respecto a Rodríguez Zapatero, estos días tan vilipendiado en la prensa de la derecha. Anson  desea no entrar en ciertas consideraciones sobre el expresidente,  sobre el que tiene un buen concepto, hasta que no se pronuncie la Justicia. Sobre Sánchez y la bancada que le sostiene en pie no opina lo mismo ese experto periodista, cuando señala al comienzo de su artículo que “la bancada socialista, tan mansurrona y lanar, se ha alineado dócilmente, como un solo borrego, tras el carnero adalid”. Reconozco que Sánchez  (el carnero adalid)  no pasa por su mejor momento político, y que, como señala Anson con respecto al PSOE“ha sido descuartizado electoralmente en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía”. Pero, como decía un amigo ante los reveses que le había dado la vida:“Más se perdió en Cuba”. Falta un año y algo más para el término de la actual legislatura y un año en tiempos de tribulación es mucho tiempo, demasiado tiempo. Sobre Rodríguez Zapatero, el magistrado de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, solo tiene indicios de desajustes económicos en el rescate de la compañía aérea “Plus Ultra”. No me costa que se hayan demostrado “mordidas” del expresidente o  de sus hijas. Y sin pruebas de culpabilidad  no puede haber veredicto de condena. Añade Anson:“La ira que en muchos provoca la persistencia de Sánchez en mantenerse sentado sobre la silla curul del palacio de la Moncloa ha multiplicado la denostación de Zapatero”. Mientras tanto, Núñez Feijóo intenta camelar a Junts per Catalunya y al PNV para que le ayuden a salir airoso en el supuesto caso de poder presentar una moción de censura. De no ser así, las cuentas no le salen. Pero ninguno de ellos  (ambos de derechas) está dispuesto a facilitar un posible gobierno del PP y Vox. Y el silencio actual de ambos partidos inquieta y se puede cortar con un escalpelo. Cometer el error de presentar una moción de censura contra Sánchez sin los apoyos necesarios sería darle un balón de oxígeno al actual presidente. Y él lo sabe. De todas las formas, los españoles no parece que estén en shock. Bastante tienen con seguir viviendo aunque sea de milagro.

 

jueves, 21 de mayo de 2026

El difícil oficio de ser 'chef'

 

Los tiempos cambian. Leo que muchas pescaderías  están cerrando o llevan camino de hacerlo por una serie de circunstancia. No existe sustitución generacional, el cliente no tiene tiempo ni sabe cómo guisarlo, se conserva poco tiempo en el frigorífico y además se está convirtiendo en artículo de lujo por sus abultados precios. Hay supermercados que ya lo venden limpios y en bandejas, pero ni por esas. Se venden muchos libros de cocina, hay infinidad de programas televisivos donde los concursantes aspiran a ser chefs al estilo de Pedro Subijana, dirigir locales como 'Akelarre ' en Donostia y que su restaurante posea más estrellas ‘Michelín’ que el firmamento. Ser buen cocinero, hoy, es una profesión de enorme  prestigio y son vistos como artistas creativos donde se requieren conocimientos multidisciplinares, o sea, que lo mismo  son capaces de freír una corbata que planchar un huevo frito. Pero desde el chef  hasta el plongeur  y marmitón (encargado de lavar la vajilla y limpieza de la cocina) como lo entendía Auguste Escoffier (que  elaboró el menú especial para la Première Classe del “Titánic” y que creó  platos que aún hoy reconocemos, tales como el filete de lenguado Coquelin, la ave à la Derby, la pera Helene y el helado de melocotón Melba) hubo toda una gran brigada de trabajadores de cocina para los diversos cometidos. He llegado a contar hasta 16 ayudantes. Escoffier también ideó una cocina modular para ese buque. En 1902, Escoffier publicó Le Guide Culinaire’, un libro que ordenó más de cinco mil recetas y técnicas. No era un simple recetario, sino un manual profesional donde se establecía una base común de lenguaje, método y criterio. Entes de ello, en 1899, al ponerse al frente de la cocina delCarlton Hotel’ de Londres, introdujo por primera vez elmenú a la carta’, otorgando al comensal la libertad de elección de platos. En fin, para ser chef no sirve cualquier mindundi o cocinero de chicha y nabo, que hoy a cualquier trapillo le llaman mantón de Manila, que tampoco eran de Manila sino de China y eran los paños con los que se cubrían en los barcos las remesas de tabaco que llegaban de Filipinas, hasta que un día se los empezaron a poner sobre los hombros las mujeres que laboraban cigarros en la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla, situada en la zona conocida como 'Las Calaveras', que había servido de enterramientos en la época romana y que hoy está habilitada como parte de la Universidad Hispalense.

 

martes, 19 de mayo de 2026

Populismo emocional

 

 

Hoy me pedía el cuerpo comentar algo sobre  los jabones “Lagarto”, fundada en San Sebastián en 1914, y que desde hace 55 años estaba situada en un polígono industrial de Zaragoza, pero que por causas que desconozco desaparecerá para ser por traslada su producción  a Illescas, en la Provincia de Toledo. Sobre aquel ‘jabón de tajo’ había escrito hoy, pero sin saber por qué razón no he podido editarlo como hubiese sido mi deseo. A veces, el ordenador  arcaico que poseo me hace esas faenas. ¡Qué le vamos a hacer! No pasa nada, y si pasa, ¿qué pasa? Chueca, la alcaldesa de Zaragoza que había amenazado con poner multas de hasta de 3.000 euros a aquellos pobres que durmiesen en los parques públicos, por ejemplo en el Parque Bruil, como parece que se ha dado cuenta de que quienes  pernoctan  al sereno lo hacen por no tener posibles y, en consecuencia, ni otro sitio donde dormir, ha decidido rebajar esas abultadas sanciones a 50 euros, cantidad que presumo que tampoco poseen los desheredados de la fortuna. Lo que debería hacer esa alcaldesa que administra la urbe con la ayuda de Vox sería aumentar las plazas del albergue municipal y dejarse de decir sandeces un día sí y otro también. Y si no queda dinero público para esos menesteres, que lo pinte, que para hacer un nuevo y flamante estadio de fútbol para un equipo de Primera Federación (tercera categoría de sistemas de liga donde suelen participar los equipos filiales con jugadores no profesionales) al que está abocado el Real Zaragoza, si parece que haya fondos. También hay dinero para ayuda de la fiestas de los toros, por imposición de sus socios de ultraderecha. El Ayuntamiento, con un presupuesto de 1.039.813.747 millones de euros, además de otros  34 millones de las sociedades municipales (‘Zaragoza Vivienda’ y‘Ecociudad’),  otros 50 millones de financiación afectada, es decir, créditos vinculados a proyectos concretos,  más las guindaleras de  sanciones, multas de tráfico, etc., no tiene excusa para dedicar más dinero a asuntos sociales  Esa señora, que maneja el dinero público como si de una empresa se tratase, debería ser más solidaria y tener más empatía con los”sintecho” y dejarse de derrochar dinero público en folclorismos trasnochados a mayor gloria suya. Zaragoza es una de las ciudades más ruidosas y sucias de España, donde las ratas campan a sus anchas en parques y calles cuando desaparece el sol, donde huele mal por razones que desconozco, y donde no se ejerce un exhaustivo control de terrazas de bares por parte de la Policía Local, que no pisa las calles de los barrios. Pasan, pero de largo y sin apearse de los coches-patrulla, salvo para multar a algún pobre hombre que marcha en patinete con una bolsa de 'Glovo' a la espalda por el carril-bici o a algún conductor despistado. Los alcaldes, que lo sepa esa señora, no gobiernan, administran. Sentí vergüenza ajena hace pocos días viendo a la alcaldesa (durante las fiestas del barrio de Arrabal), repartir churros a dos euros la docena en la barraca de “La bola de plata”, instalada en la calle Sobrarbe. Eso se define como populismo de baja intensidad en un intento de ganar adeptos mediante la manipulación emocional de cuatro idiotas que le siguen el juego.

 

lunes, 18 de mayo de 2026

Ajenidad en los riesgos

Dos personas empresario y trabajador estrecharme la mano. Acuerdo de  acuerdo de contrato puesta en marcha concepto de dinero de idea. | Vector  Premium

 

Una sentencia del Tribunal Supremo hace referencia a la "ajenidad en los riesgos". Esto significa que el empleado de caja que  presta servicios dentro de la organización empresarial, no tienen  por qué asumir las pérdidas o desviaciones económicas derivadas de la actividad en cada descuadre. En consecuencia, esos descuadres de caja deben considerarse, con carácter general, parte del riesgo empresarial y no una responsabilidad personal del trabajador. Pero como no hay regla sin excepción, cuando el empresario incluye en la nómina del auxiliar de caja una exigua cantidad en concepto de plus de “quebranto de moneda”, el empresario, que suele sabérselas todas, entiende que hecha la ley, hecha la trampa. Está todo inventado. Los empresarios son como los crupieres extremos, los que utilizan el rastrillo corto. Es como en el juego de la ruleta: la banca siempre gana. Para eso inventó el “cero” además de los otros 36 números, que no hace ganadora ninguna suerte sencilla. El “cero” también lo utilizan los empresarios a la hora de pagar las nóminas. Si en todas ellas se utiliza el calendario laboral, cada cuatro años ganan un día, el 29 de febrero, san Dositeo de Palestina, que se trabaja ‘para el inglés’. Es muy habitual que cuando un empresario necesita contratar a un nuevo empleado, le surja la idea de hacerlo mediante un contrato mercantil, en vez de utilizar la contratación laboral. Hay que saberlo distinguir y pensarlo bien antes de firmar. El primero otorga autonomía profesional, donde el trabajador es independiente, asume el riesgo y factura por sus servicios. El segundo implica subordinación, un horario fijo y trabajo por cuenta ajena. El primero se rige por el Código de Comercio, el Código Civil y el resto de leyes civiles. El segundo, por el Estatuto de los Trabajadores. Son muchas las ocasiones en las que cuando las empresas tienen la necesidad de contratar a un trabajador hacen sus cálculos por ver qué les resulta más rentable. La picaresca suele optar por el primero de los casos, por la factura por servicios, donde se ahorran vacaciones, bajas médicas y sus prestaciones, excedencias, reducciones de jornada por maternidad, indemnizaciones por despido, cotizaciones por pago de horas extras, etc. Por otro lado, la resolución de conflictos ya no pasa por la (tan temida para ellos) Jurisdicción Social sino por la Civil.