jueves, 28 de mayo de 2026

Tolle, lege

 Tolle lege (déjalo ya, lee) | Anecdonet | Anécdotas y más cosas

 

Servidor de ustedes, que como decía Pío Baroja, soy "agnóstico y dogmatófago”, he de reconocer que el agustino  y nuevo papa León XIV es un hombre de fuertes convicciones, cuyo lema es ‘tolle, lege’. "Y  escuchado eso, Agustín de Hipona abrió al azar un libro, leyendo el capítulo 13, versículos 13-14 de la Carta a los Romanos".  Hoy, en El Progreso de Lugo, Álvaro Ulloa comenta que “ha tenido que ser el papa León XIV el que nos alertase sobre los riesgos y el sesgo de la IA con una ‘espléndida’ encíclica, en palabras del presidente de la Conferencia Episcopal, que cree que marca un hito en la doctrina social de la Iglesia. No fue el único en elogiarla. Por ejemplo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, considera ‘muy interesante’ la reflexión humanista de la encíclica Magnifica humanitas”. Atravesamos tiempos convulsos donde Trump pretende ser dueño de la cuerda de trenzado del mundo, Putin cree tener derecho a apropiarse por la fuerza de territorios ucranianos que no le pertenecen y Netanyahu, a hacer una limpieza étnica en la Franja de Gaza, donde ya van 80.000 muertos y de entre ellos más de 20.000 niños, ante la indiferencia vergonzosa de la Unión Europa y el silencio capón  de la prensa de la derecha española, pese a que la Corte Penal Internacional haya emitido órdenes de captura contra ese malnacido. De la inteligencia artificial se está haciendo un uso perverso. La postura de Pedro Sánchez con respecto a esa escalada bélica mundial se critica con furor en ciertos sectores conservadores que lo único que desean es que abandone la Moncloa para dar paso a Núñez Feijóo, que no se resigna a que su partido, pese a haber ganado las últimas elecciones generales, no consiguió los apoyos necesarios para gobernar, solo o con la ayuda de Vox, como ha sucedido en Extremadura, Castilla y León, Aragón y posiblemente sucederá en Andalucía, esos ‘reinos de taifas’ donde priman más los derroches suntuarios y la demagogia que la eficacia en la gestión. El lema de esos emires de pacotilla no es el de Agustín de Hipona precisamente, sino el de Aznar: “El que pueda hacer, que haga”. Lo que no sabemos es “qué y para qué”. Porque ellos leer, lo que se dice leer, nada.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Como la falsa moneda

 

 

Cualquier excusa es buena para que entre dos localidades se produzca un hermanamiento. Recuerdo que el 10 de noviembre de 2018 se produjo una jornada de hermanamiento entre Toro y Magallón con la peregrina historia de que durante la batalla de Toro en 1476, que no fue en Toro sino en Peleagonzalo, hubo una destacada presencia de batallones aragoneses al servicio de la causa de Isabel I de Castilla. En aquel hermanamiento se inauguró un monolito donde se colocó un boceto de 20 centímetros de altura diseñado por Ramón Salvador y fundido por Marta Soto Plasencia. Uno de aquellos bocetos fue regalado al Ayuntamiento de Magallón y al que cuatro años antes había puesto el nombre de“Pulida magallonera”. Representaba a una mujer con vestimenta tradicional aragonesa a la que le había puesto el nombre de una jota compuesta por el músico local Ramón Salvador Castro.  Pero ese Ayuntamiento, que entonces presidía el socialista Víctor Manuel Chueca Rodríguez, en una clara falta de sensibilidad, regaló a su vez aquel boceto a la ciudad de Toro, que entonces presidía el también socialista Tomás del Bien Sánchez. Fue como la copla del sevillano Juan Mostazo Morales que cantaba Imperio Argentina sobre la falsa moneda,“que de mano en mano va y ninguno se la queda”.  Pero dos años más tarde el boceto fue robado con nocturnidad de su base y la Policía Local, tras visionar las cámaras colocadas en los “jardines de la Villa de Magallón”, no logró descubrir a los malandrines. Se pidió la colaboración ciudadana, sin resultado positivo. Tal es así que a día de hoy sigue sin saberse dónde se encuentra el boceto de esa obra de arte. El original de esa pieza fundida en bronce había sido colocada en la plaza de la Constitución de Magallón en 2014.

 

EL califato de Feijóo

 

Todavía resuena en mis oídos aquella letanía lauretana de Aznar pidiendo de forma monocorde aquello de “váyase, señor González” mientras la derechona dormía con un rosario bajo la almohada y la Bolsa, a la expectativa, contenía la respiración. El Partido Popular e Izquierda Unida le hicieron la pinza a González en la prensa y hasta Marcelino Camacho tenía hueco en ABC cuando Anson acababa de sacar a ese diario de los Luca de Tena de la muerte anunciada de ese rotativo de tendencia conservadora y monárquica fundado en 1905 (más tarde dirían que en 1903, aunque como semanario) por don Torcuato, con presencia en Madrid y Sevilla y que solo  interrumpió su tirada, aunque temporalmente, durante el fallido golpe de Estado de Sanjurjo en 1932. Pero a lo que iba. A la caída de Casado, el PP nombró un nuevo adalid, al gallego Núñez Feijóo, que llegó a la Villa y Corte dispuesto matar varios pájaros de un tiro: tomar la dirección del PP, librar a Isabel Díaz Ayuso de un  berenjenal espinoso y sacar a  Sánchez de la Moncloa por el procedimiento de apremio. Y para conseguir los propósitos de  alzarse con el santo y con la peana, Feijóo trató de imitar, en modo opereta bufa, lo acontecido en la batalla de Guadalete, cuando las tropas del Califato Omeya comandadas por el bereber Táriq ibn Ziyad derrotaron al ejército del rey visigodo don Rodrigo. Feijóo lleva tiempo clamando a la rosa de los vientos que Sánchez debe convocar elecciones ya. Pero ese clamor choca contra una pared y su eco le rebota y le desespera. Le queda una solución: la moción de censura, pero no le salen las cuentas. Los intentos de camelar a Junts y al PNV para conseguir sus apoyos tampoco le han funcionado, y los lazos de fidelidad con Abascal (en el papel de Witiza) son circunstanciales, casi inexistentes. De momento el PP lleva ganadas las batallas en Extremadura, Castilla y León, Aragón y Andalucía, pero la batalla decisiva donde la campa se llenará de cadáveres y de herrumbrosas lanzas ya es harina de otro costal; vendrá, si es que viene, al término de la legislatura y suenen los clarines, o en el supuesto de que Sánchez decida convocar elecciones generales anticipadas. De momento se afilan las navajas cabriteras, se prueban petos y espaldares y se engrasan la alabardas. Conque paciencia y a barajar.

 

martes, 26 de mayo de 2026

'Overbooking' celestial

 

 

El pasado sábado, 23 de mayo, bajo el título “A propósito de una reedición”, hacía referencia a un  artículo de Ramón Pérez-Maura en El Debate donde, bajo el epígrafe “Sí, todavía hay mártires por declarar”, señalaba que “el papa León XIV ha firmado este viernes el decreto de martirio del sacerdote Francisco González de Córdova y 79 compañeros mártires, que dieron su vida por la fe en la diócesis de Santander entre 1936 y 1937”, en referencia a los sacerdotes que murieron asesinados en el cabo de Faro Mayor. En ese sentido, yo aclaraba que alguno de aquellos cadáveres  fueron posteriormente rescatados del Cantábrico, de noche y a hurtadillas,  y sus restos fueron sepultados bajo el altar mayor de la cripta de la Catedral, llamada “El Cristo”,  siendo obispo de esa diócesis José Eguino Trecu. Pues bien, hoy, 26 de mayo, tres días más tarde, vuelvo a leer en se mismo diario digital un artículo de Pablo Sánchez Garrido donde se hace referencia al mismo tema en su trabajo “Otro miembro de la Asociación Católica de Propagandistas, camino de los altares” en referencia a Francisco Sánchez Trallero, dentro del proceso de martirio de Francisco González de Córdova y 79 compañeros asesinados en la diócesis de Santander, después de que León XIV firmase el decreto de martirio el pasado viernes, 22 de mayo. Sánchez Trallero tenía 23 años en el verano de 1936 y era entonces presidente de la Unión Diocesana de la Juventud de Acción Católica, y fue  asesinado en 27 de diciembre de 1936 en el barco-prisión “Alfonso Pérez”. La lista completa de fallecidos aquel día en aquel barco fue de 171 hombres. Pero hubo otros 3 los que fueron fusilados aquella tarde en el Sollado y otros 3 en el cementerio de Ciriego, de acuerdo con los datos recogidos por Fernando de la Lama Ruiz-Escajadillo en su libro “Mártires de la Montaña” (según datos de El Diario Montañés de fecha 28 de diciembre de 1936) donde se narran los sucesos desde la perspectiva del bando sublevado, rindiendo homenaje a los miembros del clero y seglares que fueron ejecutados durante la guerra en Santander. Publicado como edición de autor en 1994 cuenta con 271 páginas e incluye diversas ilustraciones en blanco y negro. El último acto público de Sánchez Trallero tuvo lugar el 1 de julio de 1936, cuando inauguró los Cursos de Verano católicos de Santander junto al marqués de Lozoya y Alberto Martín-Artajo, defendiendo que dichos cursos debían seguir la estela intelectual del gran polígrafo cántabro Marcelino Menéndez Pelayo. El 18 de noviembre de 1936 Sánchez Trallero fue llamado a filas. En el propio cuartel militar, un tribunal improvisado presidido por un secretario del dirigente socialista Bruno Alonso lo catalogó como ‘sospechoso’ de abrazar la rebelión. Esa misma noche, las milicias lo arrestaron en su domicilio familiar de la calle Isabel la Católica, número 1. En el interrogatorio posterior  fue acusado de pertenecer a Acción Católica. Tras un breve paso por la checa de Neila y la Prisión Provincial, el 20 de noviembre fue conducido al buque ‘Alfonso Pérez’ y se le requisó el dinero que llevaba encima, 196’55 pesetas. Con la toma de Santander por los rebeldes, su cuerpo fue encontrado en el ataúd 98 del cementerio de Ciriego. Tras su exhumación fue llevado a la cripta de “El Cristo” de la catedral de Santander para unirse a los cadáveres de los otros asesinados que pudieron ser rescatados de los acantilados de Cabo Mayor. En el Cielo el aforo parece estar casi completo. Fuera del Paraíso solo quedaremos los inicuos, los que no tenemos redención posible..., y por exceso de cupo, claro.

 

lunes, 25 de mayo de 2026

¿En manos de quiénes estamos?

 Sólo VOX y PP, en las Cortes de Aragón, condenan la violencia política, y  votan por la libertad y el pluralismo - VOX

 

David Arranz, portavoz de Vox en la comisión de Educación de las Cortes de Aragón, este lunes, durante su intervención ha dicho que “le gustaría ver mucho cerdo en los comedores escolares”. A mí, como ciudadano, me gustaría que hubiese menos repugnantes tipos representando a los aragoneses en el palacio de La Aljafería. Es evidente que el odio de Vox a los marroquíes que viven en España demuestra que los socios del PP,  tanto en el Gobierno como en el Ayuntamiento, son unos xenófobos redomados que producen vergüenza ajena, si bien es cierto que la culpa de que la ultraderecha diga cosas de ese tenor es de aquellos que les votaron, por pensar como ellos. Jorge Azcón, que tendrá que bailar con los adefesios fascistas la pieza más larga de su legislatura, es el responsable de que se esté arruinando en Aragón la Educación Pública en beneficio de la Concertada, mayormente manejada por clérigos; algo parecido a lo que está sucediendo con la Sanidad Pública, donde la derecha lleva años intentando “cargársela” de raíz en beneficio de la Privada, entre los que se encuentra la empresa "Quirón"el as de oros de la baraja madrileña en el castizo juego del cané entre tahúres con chalecos de flores y barateros de navaja trapera. También sorprende que el Gobierno de Aragón haya renunciado a los contratos por los que se entregaba fruta en las comidas de los colegios de la Comunidad, según ha declarado  Aránzazu Simón, de Vox, consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación “que no ha descartado recuperar este plan en un futuro con productos de calidad y proximidad”. ¿En un futuro, dice? ¿Cuándo? Simón entiende que el Gobierno de Aragón “no puede entregar a los niños peras de Sudáfrica o naranjas de Egipto”. ¡Pues que compren la fruta a los agricultores de aquí y se dejen de decir chorradas! ¿Dónde está el problema? Entiendo que las peras sudafricanas, las naranjas de Egipto y los melones de Villaconejos, que se encuentra en la provincia de Madrid, pueden contener las mismas propiedades dietéticas y de riqueza melamínica que las aragonesas. A mi entender, la fruta, venga de donde venga, es fundamental en una dieta equilibrada gracias a su alto aporte de agua, fibra, vitaminas y minerales esenciales. No se les puede negar la fruta a niños que, en muchas ocasiones, solo hacen una comida de fuste al día, la del colegio en días lectivos. Argumenta Simón que “no es aceptable que un programa público que se presenta como apoyo al sector agrario termine beneficiando a productores de terceros países”. Lo que no parece admisible es que los niños no puedan comer fruta por la "cerrazón baturra del chufla, chufla", de una advenediza consejera que no sabe por dónde le sopla el aire. Como dice en el “Cantar de Mío Cid Álvaz Fáñez, llamado Minaya, en alusión a Alfonso VI de León: “¡Dios, que buen vassallo si oviesse buen señor!”.