sábado, 21 de marzo de 2026

Sobre libros y libreros

 

 

Leo que en la visita de Felipe VI y su consorte al Vaticano, ayer viernes, los reyes regalaron a León XIV una manta de lana merina para colocar sobre asiento de butaca y una edición facsímil del manuscrito del siglo XVI “Libro de Horas de Felipe II”, cuyo original se encuentra depositado en el Real Monasterio de El Escorial (vitrina 2), que consta de 320 páginas de pergamino escritas en latín,  y que incluye 45 miniaturas iluminadas con oro. Fue escrito y miniado por los frailes Andrés de León, Julián de la Fuente el Saz y Martín de Palencia, que se inspiraron en el estilo del manierista croata Giulio Clovio (1498-1578) personaje que llegó a ser protector de El Greco. La edición limitada de ese facsímil consta de 979 ejemplares numerados y autentificados ante notario. Esa edición facsímil la he visto puesta a la venta en segunda mano a precios que oscilan entre 600 y 5.000 euros. Concretamente, en la Librería Anticuaria El Camino de Santiago, en León, (Patrimonio Ediciones, Valencia. 1996, facsímil del manuscrito “Liber Missarum et Officiorum”)  y se ofrece a 1.000 euros el ejemplar de 320 páginas, con encuadernación en piel sobre tabla en estuche de terciopelo. Pero en ese establecimiento se ofrecen obras mucho más caras, como la edición facsímil del “Il Libro D´Ore Durazzo, Horae Beatae Mariae Virginis cum Kalendario”, cuyo original se conserva en la Biblioteca Cívica Berio, de Génova, por 3.400 euros; o el facsímil del “Libro de Horas de Rohan”, cuyo original se encuentra depositado en la Bibliothèque Nationale de France, escrito entre los años 1430  y 1435, con encuadernación en piel holandesa repujada en oro y tapas de madera. Se trata de 478 páginas adornadas con 532 miniaturas realzadas con oro y texto en latín. Se ofrecen otras obras de gran interés bibliográfico, pero no está en mi deseo extenderme. Apostaría doble contra sencillo a que el papa no perderá mucho tiempo en hojear el libro facsímil, pero a que sí pondrá sus santas posaderas sobre la manta de lana de merino por una razón sencilla: los palacios suelen ser fríos y lo cursi abriga. A veces pienso en el interés que hubiese puesto en esos facsímiles el librero de lance y amigo muerto Inocencio Ruiz, o el bibliófilo José Luis Melero, que en el diario Heraldo de Aragón publicó el 23 de abril de 2013 un  interesante artículo bajo el epígrafe “Librerías zaragozanas. Un  inventario y tres recuerdos imborrables”, que recorté y guardé en una carpeta. Víctor Amela señaló en La Vanguardia que “Melero ama a sus libros casi con dolor”. Con eso me quedo.

 

viernes, 20 de marzo de 2026

¿Quién fue Francisca Aparicio?

 

En el Museo del Prado se conserva un precioso retrato al oleo, pintado en 1892 por Francisco Masriera Manovens de Francisca Aparicio y Mérida (1858-1943) cuando esa dama contaba 34 años. Se casó con el entonces presidente de Guatemala, Justo Rufino Barrios y tras la muerte de éste en la batalla de Chalchuapa, se volvió a casar en Nueva York con José Martínez de Roda, primer marqués de Vistabella. En el cuadro al que hago referencia aparece Francisca de cuerpo entero, ataviada con un espléndido traje de soirée, apropiado para asistir a conciertos o a bailes de salón. Sobre el vestido de brocado y perlas, un sobrecuerpo de raso enmarca un talle encorsetado del que pende una larga cola que recoge y luce a su derecha. Francisca Aparicio nació en el seno de una familia adinerada de Quetzaltenando y siendo muy joven se casó con el general Rufino Barrios, de triste recuerdo por su tiranía para los guatemaltecos que lucharon con él en 1885 al frente del Ejército de la Unión Centroamericana en el intento frustrado de adhesión de Honduras y El Salvador. Fue fusilado y, según algunas crónicas, su corazón  fue metido dentro de un frasco de cristal y entregado a su viuda, que obligada por las circunstancias,  huyó a Estados Unidos. Pero, durante la travesía tiró el frasco con el corazón de su difunto marido al océano Pacífico. En 1888 se casó en segundas nupcias con el diplomático José Martínez de Roda, al que en 1898, siendo senador del Reino, le fue concedido por Alfonso XIII el Marquesado de Vistabella. Muerto el marqués al año siguiente, el título nobiliario pasó a su esposa y después a los hijos del primer matrimonio de ella, siendo la otorgante del legado María Barrios y Aparicio, cuarta marquesa de Vistabella y tercera hija del matrimonio guatemalteco. En el generoso legado se incluía también el retrato de idéntico formato del primer marqués de Vistabella realizado en 1895 por Salvador Martínez Cubells, y otro retrato de Francisca Aparicio realizado al pastel por el pintor Pablo Antonio Béjar, fechado en 1911. Existe en el Museo de Arte Moderno otro oleo sobre lienzo de Francisco Masriera hecho a Francisca Aparicio, fechado en 1889, y donado por María Josefa Barrios Aparicio, IV marquesa de Vistabella a ese Museo en 1953. El Museo del Prado, igualmente, conserva un busto en mármol de Francisca Aparicio. Francisco Masriera y Manovens​  (Barcelona, 21 de octubre de 1842- 15 de marzo de 1902) fue un pintor español, miembro de una importante saga de orfebres y artistas: hermano del pintor José Masriera y tío del pintor, orfebre y diseñador de joyas modernistas Luís Masriera. A Francisco Masriera se debe el retrato de la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena con su hijo Alfonso XIII en 1892,  que preside el Salón de la Reina Regente del Ayuntamiento de Barcelona. Pero no terminaré sin decir que me consta la existencia otro oleo de Francisca Aparicio, pintado por Francisco Masriera en 1896,  en el que se representa a esa dama (Francisca Aparicio) sentada en un  palco (¿del Liceo?) y donde se perciben reflejos de luz de bambalinas. Porta con un elegante traje negro escotado, y sujeta una careta de disfraz con su mano izquierda. La  otra mano la tiene apoyada sobre un fino  bastón. Aquí lo dejo. Hoy comienza el equinoccio de primavera a las 15 h. 46’ bajo el signo de Aries. Les deseo que tengan un buen fin de semana.

 

jueves, 19 de marzo de 2026

A las cinco de la tarde

 

Por  Carmen Toro, redactora de El Correo de Zamora, me entero de que anteayer, 17 de marzo, se celebró la tercera edición del Día del Cómic y del Tebeo” en Zamora para "reconocer el valor, el peso de su historia y la importancia en el contexto actual, la diversidad, creatividad y calidad", donde destacó por su importancia una novela gráfica publicada en 2014 en formato de cómic donde se narra la trayectoria torera de Lorenzo Pascual García, 'Belmonteño',  natural de Belver de los Montes, en la Tierra de Campos, cerca del río Sequillo y formado en su mayoría por casas de adobes. Pues bien, en el libro ilustrado "A las cinco de la tarde" (Diábolo Ediciones, 88 páginas, cartoné) se da cuenta de la biografía del torero nacido en ese pueblo zamorano el 10 de agosto de 1921. La obra fue escrita por Manuel López Poy e ilustrada por Manuel Fernández Vázquez. Se da la circunstancia de que el torero protagonista de esa historia falleció a los pocos meses de la publicación, cuando contaba 92 años. Su hijo, del mismo nombre que su padre, dirige esa editorial fundada en 2006 por él y por Pilar Lumbreras en Madrid. En la obra se transmite al lector muchas anécdotas interesantes de aquel torero.. En 2015,  cuando se publico esa obra, contaba su hijo Lorenzo: “Me gustó porque se alejaba del estereotipo de torero triunfador. Me atrajo la historia de un niño que crece soñando con ser torero y que durante su juventud vive una posguerra dura, de pueblo en pueblo, peleando por cumplir su objetivo. Y que cuando consigue hacerse torero acaba decepcionado por los entresijos del negocio taurino”. En la obra se cuenta desde que “Belmonteño”  saltó al ruedo de la plaza de toros de Valladolid tras haber recorrido polvorientas capeas por la vieja Castilla, en pueblos sin medio alguno para curar o taponar cornadas horribles por las que se desangraban y perdían la vida muchos aspirantes a torero hasta su definitiva retirada de los ruedos en 1956. En el relato se cuenta cuando en una de sus actuaciones en América, en la plaza de toros colombiana de Armenia, saltó un toro al callejón y sembró el pánico entre el público. El diestro subió al tendido muleta y espada en mano y en la fila 4 lo citó y estoqueó para evitar desgracias. Se había presentado en Madrid el 25 de agosto de 1946, alternando con Gabriel Pericás y José Antonio Mora en la lidia de seis novillos de Eugenio Marín. Tomó la alternativa en Zaragoza  el 12 de septiembre siguiente con el toro ‘Avión’ otorgada por Manuel Álvarez ‘Andaluz’, figurando Antonio Bienvenida como segundo espada y lidiándose toros de Villagodio. Aquella ganadería otrora tuvo toros muy mansos, que dieron lugar a que Indalecio Prieto hiciera sobre ella ciertos chascarrillos y diera nombre a un gran filete de carne de vacuno bautizado como “villagodio”,  sobre el que creo ya haber escrito. Pero volviendo al tema, su  confirmación fue en Madrid el 13 de octubre del mismo año con el toro ‘Pitillero’, actuando Rafael OrtegaGallito’ de padrino y Luis Mata de testigo, con toros de Concha y Sierra. En 1947 y 1948 toreó ocho corridas cada año (alguna junto a Manolete) y después desarrolló buena parte de su actividad en América, donde tuvo más éxitos que en España. Tras su retiro definitivo vivió siempre en Madrid hasta su fallecimiento.

 

miércoles, 18 de marzo de 2026

El juego de la oca

 

 

A mi entender, el aguante de Pedro Sánchez frente al primer partido de la oposición es de libro. Núñez Feijóo no ayuda con su falta de apoyo con las medias sociales que intenta conseguir el Gobierno para parar de alguna manera los efectos indeseados de la guerra de Irán. En la sesión de control al Gobierno de esta soleada mañana de miércoles, el osado y faltón al más puro estilo de baratero con el uso de la navaja, Núñez Feijóo ha acusado a Sánchez de ser un “perdedor”, en referencia a los últimos comicios celebrados en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde el PP necesitará mendigar a Vox su ayuda para poder gobernar. Desde el día mismo que Sánchez consiguió mayoría para poder presidir el Gobierno con los necesarios apoyos parlamentarios, o sea, con 179 votos a favor y 171 en contra (PP, Vox y UPN) el 18 de noviembre de 2023, Núñez Feijóo y la prensa de la derechona más rancia no han dejado de estudiar jabeques, desjarretazos, reveses, molinetes suerte de la culebra y plumadas al estilo de cómo los describía en el siglo XIX Mariano de Rementeria y Fica en su “Manual de baratero” (1849), que el autor firma como "M.d.R.", o Mariano José de Larra, con el seudónimo de Fígaro, en un artículo costumbrista "Los barateros, o el desafío y la pena de muerte" (El Español, núm. 71, 15 de abril de 1836). Aunque creo haber escrito ya algo sobre el tema, bueno será que recuerde que, antes de que Rementería escribiese su “Manual”, ya existía el interesante libro de esgrima “Principios de destreza del espadín”,  publicado en 1805 por Manuel Antonio de Brea, maestro de esgrima en el Real Seminario de Nobles de Madrid en1782.  En fin, lo dejo aquí porque, de seguir por este derrotero no sé dónde podría desembocar el río de mi ira. Núñez Feijóo tiene un gran complejo de inferioridad  que lo trata de disimular atacando cada día y hora que pasa al actual  inquilino de la Moncloa que él no pudo llegar a ser y que cada dia demuestra con su persistente insuficiencia, inseguridad y baja autoestima. Comprendo que ejercer la oposición al actual Gobierno con un ojo mirando a Díaz Ayuso, por si se enfada, y el otro a Abascal, por si no le concede los apoyos necesarios, no le ayuda a poder salir de su laberinto en ese juego de la oca, donde no puede escoger caminos ni tomar ninguna decisión. Solo puede lanzar el dado con la esperanza de no caer en el pozo.