Leo una
sorprendente noticia de agencias donde se cuenta que “uno de cada cuatro noruegos cree que Mette-Marit
(esposa de Haakon VIII de
Noruega) no está capacitada para ser reina”. ¿Desde cuándo a las consortes
reales se les exigen altas capacidades para desempeñar un papel a todas luces decorativo?
El que debe estar capacitado para
ejercer su función es su marido una vez convertido en jefe del Estado. El
verdadero papel de la consorte de un monarca es concebir hijos para garantizar
el futuro de la Corona, algo que en el caso del rey noruego ya está garantizado
con la heredera, Ingrid
Alexandra, y su hermano Sverre Magnus, que en la actualidad estudia Dirección y Administración
de Empresas en el Forward College de Lisboa,
el mismo centro donde lo hace Sofía de
Borbón para llegar a ser ‘la mejor
preparada’, como su padre. Marius
Borg Hoiby, hijo de Mette-Marit, no forma parte de la línea sucesoria. Se
encuentra bajo arresto domiciliario
después de haber sido condenado a cuatro años de prisión por dos
casos de violación y otros delitos. La
Justicia, haciendo una excepción, le ha permitió
asistir a los funerales de Harald V. De cualquier manera, la
función de un rey en una Monarquía parlamentaria (como es el caso de Noruega o
de España) es puramente ceremonial, los nombramientos realizados por el monarca
son una simple formalidad, así como la función de la Jefatura de las Fuerzas
Armadas, ya que la verdadera responsabilidad recae sobre el titular de la cartera de Defensa.
Noruega, con sus casi seis millones de habitantes, es un país rico gracias al petróleo de su subsuelo,
muy culto, cristiano y luterano, recalco lo de luterano; y, en consecuencia, los
noruegos no necesitan el culto de dulía
o hiperdulía, o sea, la intermediación de santos o vírgenes a la hora de
ejercer el culto de Latría, el culto genuino para el creyente cristiano. Los noruegos son
conscientes de que, cuando hay intermediarios (funcionarios del Cielo) aparece
de inmediato falta
de transparencia y una desconexión entre el creador y el consumidor final. Digo
más, se añade burocracia (dogmas de fe y falsos milagros) y se
encarece el producto sin aportar un valor real. No digamos nada si encima el obispo o el cura de aldea abusan
de su posición de poder, como ocurre en
España desde el Concilio de Trento.
Entonces mueres en la folla y sin redención posible, como los inicuos. Noruega,
como digo, fue el primer país en aplicar una legislación
antidiscriminatoria protegiendo los derechos de gais y lesbianas; el primer
país en reconocer el Convenio 169 de la
OIT sobre pueblos indígenas recomendada por las Naciones Unidas; y el
segundo país en legalizar la unión civil para las parejas del mismo sexo. Tiene
una gran riqueza gastronómica y es cuna de grandes artistas, que le añaden valor a ese país, donde podríamos mirarnos. Un espejo (salvo que sea del callejón del gato) es como un profundo fiordo que siempre nos devuelve la imagen sin retoques.