Zaragoza, que cada día está más fea y se parece más a un pueblón manchego, está
patas arriba con calzadas y aceras levantadas. Claro, hay elecciones municipales
al año que viene y la folclórica alcaldesa Chueca
mata por cortar cintas de obras terminadas y sin terminar, que eso da igual, como sucedió días
pasados en el Arrabal. Dice en su descargo que lo que hizo fue presentar 13
nuevas viviendas de alquiler asequible en la calle Horno. De paso, pidió
paciencia a los vecinos por la renovación de tuberías de abastecimiento con
décadas de antigüedad. ¿Pero eso no lo había hecho ya Luisa Fernanda Rudi? Porque
todavía recuerdo cuando siendo alcaldesa la que hoy es senadora y pace en ese
cementerio de elefantes donde reina el PP decía que "las obras que llevaba a cabo en la Ciudad no
eran agradecidas porque eran trabajos de subsuelo". Vaya cuadrilla de ineptos.Casualmente fue cuando hubo más roturas de colectores. Que se lo pregunten a la 'Librería General' y a las tiendas de su entorno. Bueno,
sí llevó a cabo algo a la vista de todos, colocar unas farolas isabelinas en la
Plaza de Aragón en las que podían leerse: “Central-Hispano”
y que hoy no sabemos dónde se encuentran, remodelar el Palacio Episcopal y colocar una fuentecilla de chicha y nabo y aspecto de bidé de serrallo en una
calle céntrica. Lo cierto es que entre los calores, los ruidos de las excavadoras, el vómito de los tubos de escape de unos autobuses que están para el desguace y las terrazas plagadas de energúmenos vociferantes,
aquí no hay quien descanse. Dice esta folclórica alcaldesa que "son actuaciones que no se realizaron
en etapas anteriores y que ahora son necesarias para que Zaragoza siga
mejorando”. Ya, ya… Diga mejor que son inversiones que se aplazaron por falta de
voluntad política en etapas anteriores. Respecto a la remodelación del Parque del Tío Jorge, la asociación de vecinos “Tío Jorge-Arrabal” (que solo representa a unos pocos asociados) ya mostró su indignación y la falta de transparencia en septiembre de 2025 “a la
participación ciudadana demostrada por el equipo de gobierno al aprobar un
proyecto sin ni siquiera dignarse a responder a los alegantes en el periodo de
exposición pública, lo que deja ver que la opinión de los vecinos del Arrabal
carece de importancia para Chueca y su equipo de gobierno en la toma de
decisiones y mejoras para sus barrios”. Esa señora se cree que con aparecer por
la churrería “La bola de plata” y
servir tejeringos y frutas de sartén a unos mansos ciudadanos puestos en fila durante las fiestas en
honor de san Gregorio Magno ya tiene
al barrio metido en el bolsillo. De eso, nada. Si acaso, solo a un puñado de mansos butrinos a los que les da igual arre que so. Y por pretender -según sus palabras- “un cambio de enfoque”, suprimió siete ‘Casas de Juventud’ en Casablanca, Goya, Miralbueno, Arrabal, La Jota,
Santa Isabel, Valdefierro y alguna más. Sobre la “nueva Romareda” prefiero no opinar. Desde el primer día me pareció
un disparate y lo sigo manteniendo. Bueno, sirvió para algo, para recalificar
terrenos en ese sector y hacer pisos de lujo, algo muy propio de la derechona. De hecho ya se ha aprobado
inicialmente modificar el PGOU a la carta para recalificar los terrenos del
antiguo Convento de Jerusalén. Un cambio urbanístico que permitirá al Grupo Bancalé construir 220 pisos de
lujo y dos residencias, generando 22 millones de euros para las arcas
municipales.