lunes, 13 de julio de 2026

El ejemplo de Pi y Margall

Francisco Pi y Margall | Autores | El Viejo Topo

 

El sustituto del juez Peinado,  Antonio Viejo, que no dejó ir a Begoña Gómez a Ankara por riesgo de fuga, pero sí a Bristol para la graduación de una de sus hijas, y que nada más llegar a España le obligó a dejar el pasaporte en los juzgados de la plaza de Castilla; el juez sustituto, como digo, ha requerido a la mujer del presidente del Gobierno para que“demuestre” que su viaje a Bristol solo fue por esa causa familiar y no por otra. Yo siempre pensé que en un Estado de derecho era el juez o el fiscal el que tenía que probar las ‘dudas existentes’, si es que las hay, sobre las actuaciones de los investigados. Pero no parece que sea así. Si Begoña Gómez no prueba que su viaje a Bristol solo fue por el motivo de la graduación de su hija, el juez  ya le ha advertido de que podría considerar que la encausada incumplió las medidas cautelares impuestas. Como se sabe, Begoña Gómez tiene prohibido abandonar el territorio nacional y la obligación de acudir a firmar en sede judicial cada quince días, como si se tratase de un robagallinas.  En este país, aunque no es así, da la sensación de que debe ser el acusado en un proceso penal el que tenga que justificar su inocencia o probarla, pese a estar amparado por el derecho a la presunción de inocencia.  Es decir, que la carga de la prueba recae siempre en el acusador. Por lo tanto, es el Ministerio Fiscal, o la acusación particular, es quien tiene que  de demostrar los cargos contra el acusado. En cualquier cabeza cabe, por lo tanto, que el acusado tiene derecho a no declarar en su contra. Por fortuna ya no estamos en el franquismo, donde el sistema judicial carecía de presunción de inocencia. La carga de la prueba recaía sobre el acusado, quien estaba obligado a demostrarla. Los tribunales militares aplicaban la "adhesión a la rebelión", iban más lejos todavía, invirtiendo la lógica jurídica y obligando a los procesados a probar su lealtad al régimen autoritario que había entonces.  Y en los procedimientos sumarísimos, además de la inversión de la carga, los jueces pedían informes de conducta al párroco, al alcalde, a la Guardia Civil y a Falange. Ahí es nada. Si el acusado no lograba conseguir testimonios favorables de estas autoridades, se le consideraba culpable. Los párrocos y la Falange eran como el ajo, que estaban en todas las salsas. Pero ahora, inexplicablemente, existen algunos jueces, pocos por suerte, que desearían retrotraernos a los oscuros años cuarenta. Pero no se dan cuenta de que los relojes no giran sus agujas al revés. El franquismo no murió con la Transición como algunos piensan. Sigue vivo aunque de otra manera. Vox, en su conjunto, y muchos militantes del PP escorados a la ultraderecha (a esos a los que “les gusta la fruta”)  se pasan el día insultando a todo lo que se mueve. El Congreso de los Diputados y el Senado (donde tienen mayoría) se ha convertido en el cervantino  patio de Monipodio,  donde se mezcla de forma grotesca la piedad religiosa con ‘el llevárselo crudo’ y el desprecio al contrario. Y todos los de la derecha se agrupan en torno a Monipodio para poder salir en la foto, donde se mezcla de forma grotesca la piedad religiosa y la extorsión para burlar la ley y vivir del cuento. De ahí la frase de Aznar: “Cada uno que haga lo que pueda”. Hubo excepciones, como la  de Pi y Margall, cuando presidiendo el Ministerio de Gobernación durante la Primera República Española, en el año 1873, asumió esa cartera bajo la presidencia de Estanislao Figueras (antes de convertirse él mismo en presidente  de la República) y salió de allí sin tocar los ‘fondos reservados’ y aun poniendo dinero de su bolsillo.

 

domingo, 12 de julio de 2026

Supersticiones

El libro Conjuros, de Pedro Ximénez, regresa a Villegas (provincia de Burgos, España) tras una intervención especializada en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León, donde se hicieron los trabajos necesarios para recuperar y salvaguardar el contenido documental e histórico de este ejemplar del siglo XVIII. Se trata de un libro de conjuros contra tempestades de truenos, granizo, rayos y langostas. El texto fue elaborado en formato in-octavo (14.5 x 10 cm), impreso en latín sobre papel verjurado (de alta calidad con marcas traslúcidas) y encuadernado con un fragmento de pergamino procedente de una hoja de cantoral.

 

Me entero de que ha muerto Ceferino Fernández, al que todos  conocían como Ferino, el último campanero que tocó el “tente nube” (o tentenublo) en Villavante. Tenía 77 años. Dicen que  tañía con mucha destreza, siempre de espaldas a la campana de la iglesia. Dominaba todos los toques, también el de “niño muerto”.  Sus restos mortales se encuentran depositados en el tanatorio de Veguellina de Órbigo y hoy, domingo, recibirán sepultura en Celadilla del Páramo, perteneciente al ayuntamiento de Villadangos del Páramo, punto destacado en el Camino de Santiago francés. Ese pueblo de 1268 habitantes  fue escenario de un enfrentamiento armado entre gallegos partidarios de Urraca y aragoneses partidarios de su exmarido Alfonso I El Batallador, que se disputaban la posesión del príncipe Alfonso, hijo de Urraca y futuro Alfonso VII. La contienda tuvo lugar en el actual barrio de la Estación, en septiembre de 1111, en el lugar conocido como La Matanza". El monte de Villadangos fue escenario de muchos fusilamientos entre septiembre y noviembre de 1936. Se estima en unos 85 el número de republicanos asesinados, la mayor parte de ellos procedente del campo de concentración franquista de ‘San Marcos’, hoy Parador Nacional de León, de los que al menos 71 terminaron arrojados a una fosa común del cementerio de ese pueblo y otros 13  fueron enterrados en una fosa común en Fojedo del Páramo, también pedanía de Villadangos. Pues, como decía, Ceferino, Ferino para los amigos, fue un personaje pintoresco al que se recordará siempre. El toque de ‘tente nube’ consiste en un  repique de campanas para disipar tormentas, ahuyentar el granizo y proteger las cosechas. Era un conjuro popular para asustar a "Reñubero", espíritu maligno y siempre enfadado. En Babia y Laciana lo describen como “un ser pequeño” y en Rosales dicen que “entre las figuras estrepitosas que forman las nubes, aparecen algunas con forma humana”. Todo ello forma parte de la superstición popular,  que siempre teme aquello que desconoce. Y el “tente nube” también se pudo escuchar en aldeas de las dos Castillas, Aragón y Navarra entre mayo y septiembre, hasta bien entrados los años 70 del pasado siglo. En algunos lugares, el párroco, revestido de alba y capa pluvial, acompañado del sacristán, salía al pórtico de la iglesia con la cruz procesional y en el libro de conjuros leía unas plegarias pidiendo que el pedrisco no estropeara las cosechas. Los gorigoris y rociadas de hisopo  terminaban casi siempre en mitad de la función, cuando un tremendo trueno y el consiguiente aparato eléctrico cortaba el aliento a los presentes y éstos decidían poner pies en Polvorosa atenazados por un miedo insuperable. Ya saben aquello de ‘fíate de la Virgen, y no corras…”, donde se combina irreverencia con pragmatismo a partes iguales. La más popular y extendida explicación de esa expresión se sitúa durante la Primera Guerra Carlista, cuando Carlos María Isidro de Borbón, aspirante al trono de España, nombró a la Virgen de los Dolores  generalísima de sus ejércitos en un acto de fervor religioso. Sin embargo, poco después de ese nombramiento, los carlistas tuvieron que huir en la batalla de Mendigorría ante la supremacía táctica las tropas liberales. Por cierto, según informó en su día Diario de Burgos, el 'Libro de los Conjuros', de Pedro Ximénez, forma parte los bienes muebles del ‘Conjuradero’ de la localidad de Villegas. Era utilizado, como ya dije antes, por los sacerdotes para proteger los campos de cultivo frente a las amenazas de las tormentas, granizadas o las plagas de langosta. Se trata de un libro impreso en latín sobre papel verjurado y encuadernado con un fragmento de pergamino procedente de una hoja de cantoral. La portada tipográfica del libro, en lengua castellana, consta además del título y apellido del autor, la temática del contenido 'contra todas tempestades De Truenos, Granizos, Rayos, y contra las Langostas.…' y como dato curioso indica donde se podía adquirir el impreso. "Se hallará en Burgos en la Librería de Felipe Zuazo, Plazuela del Arzobispo". Sin embargo, a diferencia de otros ejemplares conocidos, no consta reseña del impresor o editor, bien con escudo o marca tipográfica presentes en otras ediciones que aportan la información del origen del impreso así como el año exacto de producción. El estado de conservación que presentaba indicaba su uso, que muchas manos lo habían tocado dejando sus huellas dactilares en las hojas y para leerlo, en ocasiones, debieron ayudarse de velas, cuyas pequeñas gotas derramadas sobre el papel, aún permanecían en estado sólido y oxidado. El 3 de agosto  de 2021, el entonces director general de Patrimonio Cultural, Gumersindo Bueno, se desplazó hasta Villegas para hacer entrega a su alcalde, José Antonio Ramos Corrajo (del PP) de un ejemplar en estuche del 'Libro de los Conjuros' del siglo XVIII, cuya restauración se llevó a cabo por el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León.

 

sábado, 11 de julio de 2026

La alcaldesa Chueca, dama de la Corte

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Leo en el diario de mayor tirada en Aragón que la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca,  formará desde mañana parte de la “Corte de Honor”  como 'dama del Pilar'. Su  inclusión en esa agrupación tendrá lugar en el Pilar el próximo domingo, 12 de julio. Se trata de una asociación fundada en 1902 para la vela continuada del camarín. En 1928 se fundó la de caballeros. Todo comenzó en 1892, cuando unas señoras aburridas de alta cuna y de baja cama, conocidas en Zaragoza, María Vinyals Ferrés, pionera del feminismo gallego, y María Arévalo Aguilar; sintieron un fervorín repentino y deseos de hacer algo piadoso que les consolara de sus oscuras tribulaciones. El cardenal Soldevilla las apoyó en su proyecto con fecha del 21 de junio de aquel año, dictando el decreto de aprobación y expresando su deseo de que la nueva asociación se llamara “Corte de Honor de Señoras a María Santísima del Pilar en su Santa y Angélica Capilla”. Nombró en calidad de director al canónigo Luis Saz Malo y vicedirector a Fermín Erce Echeverria, a los que se les encomendó redactar con la Junta de las Señoras, el “Reglamento para el buen régimen y gobierno”, que fue aprobado el 20 de agosto del mismo año, además de una medalla que las distinguiese. Y el 21 de noviembre de ese año, a las ocho de la mañana, tuvo lugar una misa en la santa capilla oficiada por el cardenal. Una vez concluida, éste mandó colocar unos reclinatorios laterales para que las damas hiciesen su vela diariamente cada media hora desde la apertura del templo hasta su cierre. El cardenal Soldevilla fue asesinado en Zaragoza el 4 de junio de 1923 por unos anarquistas. Pues bien, como decía, el día 12 de cada mes los caballeros y damas del Pilar celebran un  encuentro en el Altar Mayor de la basílica, con imposición de medallas a los nuevos caballeros y pajes y a las nuevas damas e infantinas, entre las que se encontrará ahora esa folclórica alcaldesa, sobre la que estoy convencido de que hasta sería capaz de hacer un cameo en una película de Torrente con tal de que se hablase de ella. Como le dijo el escorpión a la rana cuando le picó en mitad del río: "Es mi naturaleza".


viernes, 10 de julio de 2026

No volvió por 'La Venencia'



Por todos es sabido que Maríe Curie recibió dos Premios Nobel, el de Física y el de Química. Recuerdo cuando en España, Franco decidió devaluar la peseta en varias ocasiones. La primera tuvo lugar en octubre de 1949, cuando se devaluó una media del 30% para los cambios especiales de importación y exportación. La segunda ocurrió en julio de 1959 con el Plan de Estabilización, donde se unificaron los tipos de cambio y la peseta pasó de  42 a 60 pesetas por dólar. Posteriormente hubo otras siete devaluaciones más. Pero antes, en diciembre de 1938, un decreto del gobierno franquista consolidó la destrucción del dinero republicano hasta convertirlo en papel mojado, concretamente 13.251 millones en circulación más 10.536 millones en cuentas bancarias. Solo valían en la zona rebelde los billetes firmados por Ramón Artigas. Pero  un año antes, el gobierno de Burgos ya había comenzado a emitir su propia moneda con nuevas series de billetes. El dinero republicano, el firmado por Luis Nicolau d'Olwer, comenzó a perder su valor a medida que los  rebeldes avanzaban en sus victorias. No pudieron evitar, sin embargo, que  el dinero republicano se pudiese vender en el mercado de divisas extranjero. Las consecuencias fueron que un exceso de liquidez que llevaron a la  hiperinflación. Aquel dinero no se restituyó nunca hasta la elaboración de la ley de desbloqueo de capitales, en diciembre de 1939, para evitar que los tribunales internacionales reconocieran el dinero republicano. Llegó un momento en el que España estaba arruinada. Y entonces, allá por los años 40, un gracioso, porque en este país nunca se perdió el buen humor, se acordó de Maríe Curíe y en el doblete con sus dos Premios Nobel (en 1903 de Física y en 1911 de Química). Entró en la taberna ‘La Venencia’ de Madrid un tal Trecu y levantando el brazo con un catavino jerezano dijo a los presentes: “Señores, nuestro glorioso Caudillo también merece el Premio Nobel de Física y el de Química. El primero, por haber conseguido la inmovilidad del Movimiento; el segundo, por haber convertido la peseta en mierda”. En aquel local del número 7 de la calle Echegaray, donde estaba prohibido cantar y escupir en el suelo, todavía hoy se escriben las consumiciones con tiza sobre el mostrador y se borran cuando se pagan. Pues bien, a los pocos días, detenido por la Brigada Político-Social, Trecu fue a dar con sus huesos a la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, por entonces epicentro del terror y ahora sede de la Comunidad. Nunca más apareció aquel tipo por ‘La Venencia’  y jamás se supo nada del consumidor de vino oloroso que solo pretendió hacer una gracia por ver de cambiar la cara de acelga de los parroquianos indolentes. Me contaron que un soplón, de apellido Carramiñana,  que solo bebía pajaritas de ojén 'Morales' y vendía relojes de contrabando, fue el responsable de su detención. Años más tarde le vieron de camarero de mesas en el 'café Comercial'. Trecu desapareció para siempre, como don Beltrán en los campos de Alventosa.

 

jueves, 9 de julio de 2026

Hablando de películas

 

 Conoce la película - Buda explotó por vergüenza - Guias didácticas - El Cine, el Mundo y los Derechos Humanos

 

La infanta Sofía dijo ayer en Zaragoza, durante su primer discurso oficial en el Monasterio de Cogullada (antigua residencia de Franco en sus vistas a la capital de Aragón, propiedad de Ibercaja Banco) con motivo de la entrega de premios de la Fundación Ibercaja, de la que es presidenta de honor, que “el docente merece respeto, recursos y reconocimiento”. El discurso, que he leído, se me antojó mediocre y lleno de tópicos, posiblemente escrito por su madre. Si, todo el mundo merece respeto: los médicos,  los trabajadores por cuenta ajena, los maquinistas de locomotora, las señoras de la limpieza y cualquier ciudadano que se encuentre ejerciendo su trabajo aunque sea mal remunerado en un Estado de derecho. Por eso digo que la infanta no ha dicho nada que no sepamos. La hija menor del Jefe del Estado, que se encuentra en Lisboa estudiando Ciencias Políticas en el Fordward College carece de la experiencia necesaria como para impartir lecciones magistrales. Fue muy aplaudida por los vasallos de turno, eso sí. Para eso fueron invitados. A otros por menos, y estoy pensando en Unamuno, le desterraron a Fuerteventura y hasta le quitaron la cátedra en Salamanca. La infanta ha recordado en su oratoria la película 'Buda explotó por vergüenza', un film dramático de coproducción franco-iraní dirigida por Hana Makhmalbaf en 2007 donde se relata la historia de una niña afgana que lucha por ir a la escuela y recibir una educación. A nadie se le escapa que en España (mayormente en la enseñanza pública, la que se quiere cargar la infame derechona) existe acoso escolar, pérdida de la autoridad del profesor, retribuciones exiguas pese a ser  funcionarios de carrera, abandono escolar, masificación en las aulas, alumnado con necesidades especiales, burocracia excesiva, calor insoportable y hasta algunos suicidios que no se cuentan por no crear alarma. Pero que se silencien no significa que no ocurran. Los galardonados, a los que no seré yo el que les quite mérito por dsconocerlos, han recibido un premio de 12.000 euros. No cabe duda de que para ejercer la Pedagogía hay que sentir vocación, como para el Sacerdocio o la Medicina. Antes se decía aquello de que “pasas más hambre que un maestro de escuela”. Pero eso ocurría en el siglo XIX, cuando sus salarios, dependientes de los ayuntamientos, eran tan escasos e inciertos que incluso dependían de la caridad de los padres de sus alumnos para poder comer. Aquella miserable situación de los maestros, propia de una novela de Pérez Galdós, terminó con el conde de Romanones, que a finales de 1901 introdujo reformas en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Una de las más significativas fue la incorporación del salario de los maestros a los Presupuestos Generales del Estado. Fueron unos tiempos en los que la mayoría de la población española era analfabeta. Con el franquismo y las depuraciones de muchos maestros tachados como “peligrosos difusores de las ideas republicanas, laicas y progresistas” hubo un gran retroceso. El ominoso proceso se estructuró mediante comisiones depuradoras provinciales, que exigían a cada docente un certificado de buena conducta, que debía ser expedido por el alcalde, el párroco y un comandante de puesto de la Guardia Civil. Se calcula que más de la mitad del medio millón de profesionales de la enseñanza se vieron afectados de alguna manera, sufriendo desde suspensiones de empleo y sueldo o traslados forzosos, hasta el despido definitivo, la cárcel o incluso el fusilamiento. La máxima responsabilidad política recayó sobre el intelectual falangista José María Pemán, que presidió la Comisión de Cultura y Enseñanza, y el Ministro de Educación Pedro Sainz Rodríguez, bajo cuya cartera se estableció el Decreto del 8 de noviembre de 1936.  Aquella depuración fue ejecutada por las Comisiones Depuradoras del Personal de Instrucción Pública, integradas por inspectores de enseñanza, directores de institutos, representantes de la Falange y miembros de la Iglesia católica. La infanta Sofía, cuyo abuelo fue aupado a la Jefatura del Estado por deseo expreso del dictador responsable de aquel desatino histórico, podía haber hecho un somero análisis de aquella indeseable situación que causó tanto dolor. Y además de recordar la película “Buda explotó por vergüenza”, también la infanta podría haber hecho referencia a la película“El Sur”, de Víctor Erice, donde  Julia, la esposa del médico y zahorí Agustín Arenas, fue una de las maestras depuradas por aquella sinrazón. Pero lo que no se cuenta, no existe, o al menos así lo entienden algunos sansirolés de mierda que añoran tiempos pasados.

 

miércoles, 8 de julio de 2026

Un ataúd en la calle


                                                              

En España existen 8.132 municipios. La provincia de Burgos, con 371, se lleva la palma,  Pero como todo hay que decirlo,  en este país hay  más de 1.800 lugares con un solo habitante. Otros muchos lugares están completamente abandonados o sumergidos por las aguas de pantanos. Leyendo el “Madoz” podemos comprobar  lo que señalo. Y lo más curioso es que cada aldea, por pequeña que sea, sigue conservando sus peculiaridades. Hoy leyendo Diario de León, que conduce con maestría Joaquín S. Torné y que es lo primero que hago cuando me levanto de la cama, me ha sorprendido ver una foto de un ataúd tirado en la confluencia de Serrano con la de Pablo Flórez (junto a la plaza del Desenclavo) en el centro de la Ciudad,  como si se tratase de un mueble viejo. Me ha parecido insólito. ¿Acaso será el ataúd de Genarín? Para el que lo desconozca, me refiero a Genaro Blanco, un pellejero bohemio y popular de los años 20, fallecido en 1929 tras ser atropellado por el primer camión de basura, y cuyo ‘entierro’ se ha convertido en leyenda desde 1930.  Incluso Julio Llamazares publicó en 1981 el libro “El Entierro de Genarín. Evangelio apócrifo del último heterodoxo español”, plagado de episodios esperpénticos, y que en  abril de 2009 tuvo una adaptación cinematográfica, “Bendito canalla”, dirigida por Nacho Chueca. Por cierto, la provincia de León cuenta con 211 municipios de los 1.525 que llegó a tener antes de 1960. Ya lo dijo Antonio Machado: “Un golpe de a ataúd en tierra es algo completamente serio”. Sí, lo es.Y el éxodo masivo de la tierrina por carecer de lo elemental, una tragedia.