Una de las torres
albarranas del Castillo de Escalona,
en la provincia de Toledo, se ha derrumbado como un castillo de naipes cuando muchos
visitantes esperaban hacer una vista turística a esa fortaleza que durante
mucho tiempo perteneció a la Casa de Alba,
declarada Monumento
Arquitectónico-Artístico en 1922 y que, desde 2025 es propiedad del
Ayuntamiento de Escalona tras su adquisición por 850.000 euros más los costes
de rehabilitación de esa "mercancía averiada" de difícil manejo. Muy cerca, a solo 13 kilómetros de distancia, se encuentra
el Castillo de Maqueda, o Castillo de la Vela, más conocido como
el Castillo de los Tricornios, del
siglo XI y levantado por Almanzor y
que hasta el siglo XIX perteneció al duque de Maqueda , que lo
donó a la Guardia Civil; y, en la postguerra fue acondicionado como
casa-cuartel de la Benemérita, y que con el Gobierno de Rajoy fue vendido por el Estado en 3,3 millones de euros a una
empresa privada el año pasado con la intención de transformarlo en un hotel. En
la actualidad es propiedad de la cadena hotelera Amcotur, que pretende
convertir el inmueble en un hotel de 4 estrellas, respetando la estructura
histórica del edificio. Ese precio final de venta fue menos de la mitad de lo
que el Ministerio del Interior gastó (siendo cuartel de la Guardia Civil) con
miras levantar un museo que nunca llegó a ser inaugurado. En 2013 el Estado lo
había sacado a subasta por 9,6 millones de euros. Había sido declarado Monumento Histórico Artístico el 3 de
junio de 1931. No hay que olvidar que por un Decreto de 22 de abril de 1949 (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949)
se situaron los castillos españoles bajo protección estatal. Me permito
recomendar la lectura del interesante libro “Castillos y fortalezas de Castilla-La Mancha” (Antonio Herrera Casado, Ediciones
AACHE, Guadalajara, 2002). El nombre de Castillo
de la Vela (referido al Castillo de
Maqueda) se debe a que su torre albarrana, adelantada a su muralla
principal, de origen musulmán y reconstruido tras la Reconquista, funcionaba
como puesto de vigía, "velando" o vigilando el territorio circundante.
Aunque el pueblo de Maqueda solo dispone de 460 habitantes, se espera que con
su transformación en hotel pueda dar nueva vida esa zona toledana sumida en la
España vaciada. El Castillo de Escalona,
al encontrarse en un estado lamentable, tiene difícil solución para un pueblo
de 548 habitantes ya que su rehabilitación requeriría una inversión costosísima
a la que el Ayuntamiento no podría hacer frente de ninguna de las maneras.
Bastante tendrá, a mi entender, Álvaro
Gutiérrez Prieto, su actual alcalde socialista (y por extensión a Emiliano García-Page) con procurar que no haya
nuevos derrumbes. Ya en diciembre de 2023 parte de la muralla en la fachada del
río Alberche colapsó, lo que obligó a cerrar la senda de la ribera del propio
río. Llevan dos avisos de clarín. Como dice uno de mi pueblo: "Al tercero, al corral".