domingo, 5 de julio de 2026

Finezas varias

MOTES O APODOS SANJUANIEGOS … (con perdón) NUESTRAS SEÑAS DE IDENTIDAD – Ayuntamiento San Juan de la Nava

 

Suele acontecer que, en los pueblos, cuando alguien lega una hacienda de sus antepasados, a la vez hereda también el mote que ellos tuvieron, el apodo por el que se les conocía. Y los herederos de tierras y remoquetes lo llevan con mucha honra, como si se tratase de un título de hijodalgo, que no es en realidad un título sino una condición de nobleza de sangre, y que solo conservaban antaño la exención de pagar alcabalas. Hijodalgo solo significa “hijo de algo”. La figura del hidalgo es especialmente famosa en la novela "Don Quijote de la Mancha", donde el protagonista, Alonso Quijano, se convierte en el caballero andante. Hasta el siglo XIX, cuando se extinguieron los hidalgos, los había de las siguientes clases: hidalgo solariego, hidalgo de teja, hidalgo de nombramiento, hidalgo de pleito e hidalgo de bragueta. Pero en los pueblos, donde prima el sector agrícola, lo que se mide es la cantidad de anegadas que posee el heredero y nuevo titular de las fincas. De esa manera consigue que muchos convecinos trabajen para él en la atención a sus hectáreas. Pero la herencia recibida no evita que el nuevo dueño continúe siendo conocido por el remoquete también heredado de su familia. El mote, en ese caso, no es despectivo sino que hace referencia todo el  clan familiar de donde proviene. Es decir, cuando alguien pregunta “¿de quién son  esas tierras?”, cualquiera del pueblo responde del modo más natural: “de los Pepones”, o “de los Marianicos”,  y todos lo entienden. El dueño de las tierras de labor jamás se sentirá zaherido, por no ser dicho en sentido peyorativo.  A la gente del medio rural, humilde aunque resabiada, solo les molesta cuando a los lugareños les llaman  de una u otra manera los vecinos de otros pueblos colindantes con los que no se llevan muy bien, verbigracia: a los de Ainzón, soperos; a los de Caspe, cagones; a los de Calatayud, cazuelos; a los de Saviñán, caracoleros; a los de Barrachina, modorros; etcétera. Eso sí les molesta sobremanera, aunque no sabría decir por qué. Tanto es así que, si te descuidas, te tiran de cabeza al pilón o te sueltan un soplamocos.

 

Fuegos por doquier

Aragón, amenazado por las llamas y los recortes en el personal de bomberas y bomberos forestales

 

Esto es un no parar. Ahora le toca el turno del incendio a Loporzano, y como medida precautoria se ha tenido que desalojar a los moradores de San Julián de Banzo sobre las cuatro de la madrugada, y donde peligra el Parque Natural Sierra de Guara. Un helicóptero que participaba en la extinción ha caído en el embalse de Montearagón mientras tomaba agua. La piloto ha resultado ilesa y el aparato se ha hundido.  Ya es el cuarto incendio en la provincia de Huesca en poco más de una semana. Los anteriores fueron, el primero en Tamarite de Litera, que afectó a unas 4.000 hectáreas; el segundo, el de Leciñena, que a punto estuvo de alcanzar la sierra de Alcubierre, y donde ardieron más de 3.000 hectáreas; el tercero, el de La Fueva, situado en un enclave privilegiado de la comarca de Sobrarbe, donde se calcinaron unas 50 hectáreas y hubo que evacuar la localidad de Morillo; y el cuarto,  el producido ahora en el somontano de la sierra de Guara. Al cagarrutero Jorge Azcón le corresponde, por ser presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón (con la ayuda de Vox) tomar las medidas necesarias de desbroce de suelo y de hacer cortafuegos para evitar esas catástrofes, muchas de ellas producidas por la mano del hombre.Y en el supuesto de que Azcón no sepa cómo resolver el delicado tema de los incendios forestales, le sugiero que llame a consulta a su asesor Alberto Izquierdo, presidente del PAR, esa bisagra oxidada con cero escaños en las Cortes aragonesas. Un nombramiento que produjo, como se sabe, una convulsión interna en las filas de PP, en sus socios de Vox y en el propio PAR. Conviene recordar que  ese iluminado y gullirón asesor  -que se nutre de las sabias fuentes del ‘Libro Gordo de Petete’- es un agricultor de 43 años, alcalde del pequeño pueblo de Gúdar (a cuyos vecinos se les conoce con el apelativo de 'culomudos') desde hace más de dos décadas, y al que ediles del PP  le acusaron de armar ‘chanchullos’ en muchos municipios en contra de su partido regionalista pese a que todavía conserva  90 alcaldes y 385 concejales en pueblos de escaso vecindario. Que Dios nos pille confesados.

 

sábado, 4 de julio de 2026

Belleza inhóspita

 Los Monegros, el desierto de George Orwell y Javier Bardem - EscapadaRural

 

Al fin ha podido sofocarse el incendio de Leciñena, y al quemarse la maleza han salido a la luz trincheras de la guerra civil desde las que se combatió ferozmente, descritas por George Orwell (combatiente con las milicias del POUM en 1937) y donde dejó escrito en su libro“Homenaje a Cataluña”  (1938)  que “cinco cosas son importantes en la guerra de trincheras: leña, comida, tabaco, velas y el enemigo”. De hecho, en la llamada ‘Loma Orwell’, también llamada‘monte Irazo’,  existe un asentamiento con alambradas, trincheras y pozos de tirador. Decía un  pastor de la zona, con muy buen criterio, que menos mal que la carretera A-129 hizo de cortafuegos. De no haber sido así, por la insensata falta le caminos podría haber ardido toda la sierra de Alcubierre. En la actualidad se han recuperado tres trincheras en el desierto de los Monegros: la Ruta Orwell, las Tres Huegas y la posición de Santa Quiteria, además del búnker de Lanaja, la posición San Simón y el refugio antiaéreo de Monegrillo. Por cierto, todavía existen varios monumentos falangistas recordatorios donde se honra a los luchadores del lado rebelde y que deberían haber desaparecido por la Ley de Memoria Democrática, vergonzosamente derogada en Aragón por el gobierno de coalición de PP y VOX y la ayuda del ya casi extinto PAR, en febrero de 2024. A mi entender, Jorge Azcón debería ponerse las pilas, dejar de ir tanto a Madrid a no sabemos qué y preocuparse más por el territorio que gobierna. ¡Si Feijóo, llegado el caso, no te va a hacer ministro, hombre! Todo lo más, jefe de la cla para que administres los aplausos de los estómagos agradecidos. El desierto de los Monegros, cuya capital es Sariñena, es una enorme explanada de tierra ocre, sabinas centenarias desperdigadas, torrollones y tozales fantasmales donde puede escucharse el sonido mudo del silencio, que abarca  276.440 hectáreas y consta de 49 pueblos en 31 municipios, donde la orografía alpina elevó la zona y provocó su desecación hace 25 millones de años. Los Monegros es una comarca de una belleza inhóspita contenida en su aridez, donde solo rompen el paisaje sediento el castillo de Loarre, asentado sobre un promontorio de arena caliza, y la laguna salada de Sariñena, visitada cada año por miles de aves migratorias que marchan y regresan sin necesidad de papeles.

 

viernes, 3 de julio de 2026

Jamón con chorreras

El establecimiento de Casa Juanico es lugar de origen de la tapa del jamón con chorreras. Foto: Lucía Martín

 

Hoy me entero de que ayer falleció a los 92 años de edad Rogelia Jaime, que durante mucho tiempo fue propietaria, junto a su marido Esteban Pérez, de “Casa Juanico”, bar fundado en 1929 por  Josefa Sánchez y Juan Pérez en la zaragozana plaza de Santa Cruz. Ambos fueron muy aficionados  al folclore aragonés y Rogelia estaba en posesión de varios premios de baile de jota. A ella se debe la tapa de “jamón con chorreras”. Aunque ya antes, la expresión "¡Y un jamón con chorreras!" se utilizaba en este país como una respuesta negativa, irónica y rotunda para rechazar una petición exagerada, absurda o inalcanzable, es decir, cuando alguien pedía la luna. Yo siempre entendí que la palabra 'chorrera' era un adorno de camisa a modo de volante de encaje con que se guarnecía la tira de ojales, o un añadido que portaban en al pecho los caballeros de hábito españoles en el traje de gala, entre los siglos XVI y XVIII. Tal expresión de jamón ‘con chorreras’ hace referencia al jamón de alta calidad que, al sudar grasa líquida sobre una cazoleta inferior, demostraba en el pernil colgado su excelencia gastronómica. Sobre jamones de alta calidad fue un gran experto don Natalio Rivas Santiago. Sabido es que, a principios del siglo XX, ese político liberal granadino utilizaba su piso de Madrid para agasajar a la élite con vinos elegantes y jamones alpujarreños de Trevélez, a cambio de gestionar favores, como así ocurrió desde que 1901 cuando Rivas fue  elegido diputado a Cortes por Órgiva,  cargo que desempeñó de forma ininterrumpida durante sucesivas legislaturas hasta 1923. Se cuenta que don Natalio entregaba lechones a los vecinos para que se los criaran y cebaran a condición de que, tras la matanza, le diesen todos los gloriosos perniles. En sus relaciones de favores está media Granada de su época. Pero incluso los poderosos figuran en sus fichas: Ramón y Cajal, Julián Besteiro, Carlos Arniches (autor de ‘La señorita de Trevélez’)…, ¡hasta Francisco Franco!, cuando siendo coronel  le solicitó su mediación a Rivas para trasladar a Orense a un ingeniero amigo suyo. A todos, eso sí es cierto, atendía por igual. Pues bien, Rogelia Jaime convirtió el ‘jamón con chorreras’ en una tapa inconfundible para muchos zaragozanos. Su composición no puede ser más sencilla: huevo duro pringado con el unto de un quesito y forrado con una lámina de jamón de York, todo ello rebozado con una masa muy simple que se elabora con agua, harina, sal y algo de levadura, y después frito en aceite muy caliente. Fue una ocurrencia que tuvo Rogelia Jaime en 1967, cuando estando embarazada y movida por un antojo irrefrenable cocinó esta especie de buñuelo tan curioso. Hoy 'Casa Juanico' está en manos de otros dueños,  'Inmensa Eventos, S.L', con su gerente Fran López a la cabeza, quienes cogieron el testigo del negocio en septiembre de 2024 a Michel Velasco, que lo explotó durante los 25 años anteriores.

 

jueves, 2 de julio de 2026

... y parió la abuela

ÉRAMOS POCOS Y PARIÓ LA ABUELA" - Pizarra y tiza

 

Irene González, en Vozpópuli, señala que “en el caso del derecho de voto, ha de acabar en la persona que salió de España, jamás puede transmitirse a los descendientes que no volvieron. Quienes se largaron no contribuyeron a que España saliese adelante, quienes se mantuvieron durante generaciones fuera no han aportado nada, somos lo que somos sin que ellos hayan participado. ¿Derecho de resarcimiento de qué?”. Cosa diferente sería, si acaso, considerar a los saharauis españoles, desde que España salió tarifando a medida que avanzaba imparable la “Marcha Verde” y el franquismo comenzaba a descomponerse envuelto en un merengue de hedor insoportable, o los hijo vivos  -que cada día quedan menos- de padres que perdieron la guerra civil, marcharon a la diáspora y el sátrapa Franco los consideró apátridas a todos los efectos. Pero ahí hay que parar el carro, beber del botijo y pensar un poco. Los nietos de aquellos hoy viven donde les parece; es decir, donde tienen su vida resuelta y pagan impuestos. Con ellos ya no va la Ley de Memoria Democrática. Como también señala esa periodista, y señala bien, “los hijos y nietos de quienes se tuvieron que marchar y se mantuvieron durante generaciones fuera no han aportado nada, somos lo que somos sin que ellos hayan participado”. Algo parecido sucede con Juan Carlos de Borbón, el rey sin corona ni Corina que no paga un celemín en España y procura estar en Galicia menos de 143 días al año para no tener la obligación de contribuir.  Al menos yo así lo entiendo. Si el anterior jefe del Estado no aporta nada al Fisco, nada le debemos los españoles. O sea, quede lo comido por lo servido. Pero la “Ley de nietos”, que pretende impulsar el Gobierno, no debe derivar en la “Ley de los canelos” y quedemos todos como panolis,  no sea que Sánchez haga bueno el viejo refrán de “éramos pocos y parió la abuela”,  que ya se decía con sorna entre los plebeyos en el siglo XIII,  cuando Leonor Plantagenet, esposa de Alfonso VIII de Castilla y  madre de Berenguela, parió a los 44 años  (casi ya entrada en la vejez en aquella época) a Enrique I de Castilla.