sábado, 22 de agosto de 2026

La técnica del caleidoscopio

 El Proyecto #caleidoscopio fue un reto técnico de alto nivel para mis estudiantes de 3er año. Tenían la misión de entender y dominar los principios de la composición y la diagramación y

 

Decía Cela, y decía bien, que “para escribir solo hay que tener algo que decir”. Observo que, en muchas ocasiones, cuando un articulista de prensa lo hace a diario en un medio determinado por acuerdo expreso o tácito con la empresa que le publica, termina más quemado que la Sierra de la Culebra, situada al norte de la provincia de Zamora, con curvas serpeantes, lobos sueltos y paisaje pizarroso. Pero no está en mi ánimo tratar de aburrir al lector con datos geográficos y parajes pintorescos. La Sierra de la Culebra se quemó en el verano de 2022 y el fuego arrasó más de 60.000 hectáreas, que se dice pronto, en dos etapas: una, en junio y la otra en julio. Se tardó más de 45 días en conseguir su extinción. Pues bien, como decía, cuando un articulista se quema y no sabe por dónde tirar para llenar un folio, lo mejor que puede hacer es parar y dejar de poner sobre el papel tópicos que no aportan nada y que aburren a las ovejas. Si, en efecto, para escribir hay que tener algo que contar. Casi todas las novelas del marqués de Iria Flavia carecen de ese hilo conductor que une una historia, si exceptuamos los libros de viajes. Pero ello no evita que mantenga enganchado al lector por la genial forma de cómo lo escribe. Pierde importancia frente a la descripción de ambientes y la acumulación de personajes mediante la técnica del caleidoscopio. Es difícil encontrar un  protagonista que guíe el relato salvo en ‘La Familia de Pascual Duarte’ (1942), donde el condenado espera el momento de ser ejecutado; “Mrs. Caldwell habla con su hijo” (1953), un largo monólogo epistolar; y La cruz de San Andrés” (1994), donde la protagonista relatan en primera persona sus frustraciones. El resto de sus novelas son crónicas existenciales donde personajes pintorescos pululan en la dudosa luz del día; o libros de viajes donde el viajero recorre trochas carpetovetónicas, duerme donde  puede y conecta con tipos de diversa ralea; escenas de torerías o de sanatorios; o diccionarios eróticos, donde analiza palabras que no figuran en los diccionarios tradicionales; o la “Enciclopedia del Erotismo” (1976) donde Cela recopila multitud de vocablos, expresiones, costumbres y conceptos relacionados con la sexualidad, el cuerpo y el erotismo a lo largo de la historia. Y en teatro: “María Sabina” (1967), basada en la vida de la célebre chamana mexicana mazateca; y “Homenaje a El Bosco”, compuesta en dos partes independientes: “El carro del heno o el inventor de la guitarra” (1969) y “La extracción de la piedra de la locura o la invención del garrote” (1999). Miren ustedes por dónde, me he salido de la vía principal y he entrado en agujas de una vía muerta con riesgo de dar con el vagón de las ideas en la topera, cuya función principal es detener el tren y absorber su energía si el convoy no se detiene a tiempo. He empezado escribiendo sobre articulistas quemados, he continuado por las trochas quemadas de la Sierra de la Culebra y he terminado, como un volatinero, realizando acrobacias con la pértiga en la cuerda floja sin perder de vista un punto fijo en el horizonte para no perder la orientación de lo que quería contar. La técnica del caleidoscopio funciona a condición de que aquel que la maneja esté inspirado y tenga ganas de ventilar las sábanas del léxico, o de salir a la calle y darle una colleja a un chino para que aprenda a pronunciar la erre, lo que se conoce como rotacismo, que se entere Xi Jinping, para lo que se necesita entrenar los músculos de la lengua, no el mandarín o el cantonés sino de ese órgano sexual que utilizaban los antiguos para hablar. Pues eso.

 

viernes, 21 de agosto de 2026

En torno a una leyenda

 Conoces la leyenda del pez de hierro situado a orillas del Duero? Esta es  la historia del milagro

 

Es sabido que existe un hermanamiento entre Toro (Zamora) y Magallón (Zaragoza)  que se selló oficialmente en el año 2018, al existir lazos históricos de ambos pueblos desde el siglo XV a raíz de la famosa batalla de Toro ocurrida en 1476 durante la Guerra de Sucesión Castellana, donde hubo una fuerte presencia de voluntarios magalloneros. Magallón fue un señorío, amurallado por Pedro IV por la amenaza castellana, ante la que sucumbió en 1366 cuando fue tomada por Bertrand du Guesclin y Guillaume Boitel a la cabeza del ejército francés en nombre de Enrique II de Castilla, para pasar posteriormente en el s. XIV a formar parte de la Corona de Aragón. Pues bien, de alguna manera también existen lazos de unión entre Zamora y Tarazona (Zaragoza). Para entender esa conexión es necesario conocer la ‘Leyenda del pez de hierro’ relacionada con el anillo pastoral del obispo Atilano, nacido en Tarazona (y convertido en patrón de esa ciudad aragonesa) y primer obispo de Zamora entre finales del s. XI y principios del  s. X. El escultor Gregorio Fagúndez se inspiró en la conocida leyenda para crear una singular escultura que representa a un pez a punto de ingerir un anillo, con el perfil de la Catedral al fondo. El material de la obra, de tres metros de altura, tiene como base principal las barandillas centenarias originales del Puente de Hierro, retiradas durante los últimos trabajos de restauración del viaducto. Esa leyenda cuenta, para el que no lo sepa, que Atilano peregrinó a Jerusalén en penitencia por algunos pecados de su juventud. Mientras cruzaba el puente romano, arrojó su anillo episcopal al río Duero con la esperanza de recuperarlo algún día como prenda segura del perdón obtenido. A los dos años, regresó de incógnito a Zamora y recibió hospedaje y comida en una posada ubicada en el actual cementerio. Al abrir el pez que la posadera le ofreció para cenar, se supone que un barbo, encontró dentro su anillo. Las campanas de la ciudad empezaron a repicar y los zamoranos acudieron a recibirle jubilosos por su regreso.  Atilano, estrecho colaborador de san Froilán. Ambos fundaron el Monasterio de Moreruela, en Tábara, donde  Froilán llegó a ser abad y Atilano, prior. Fue canonizado por el papa Urbano II en el año 1092 en Milán. Existe confusión con otro obispo zamorano denominado igualmente Atilano (que no fue canonizado)  y que estuvo en esa sede entre los años 990-1009.  Los restos de san Atilano reposan en Zamora, en la iglesia de san Pedro y san Ildefonso, custodiados por la Real Cofradía de Caballeros y Damas Cubicularios de Zamora. Sus miembros, de rancio abolengo, se reúnen en Capítulo varias veces al año, especialmente para celebrar sus fiestas el 23 de enero (san Ildefonso) y el 5 de octubre (san Atilano), y cuando sus reliquias pueden ser veneradas tras una liturgia en rito mozárabe. De forma extraordinaria, peregrinaron a Toledo en 2007 y a Tarazona en 2009. Les deseo un buen fin de semana.

La encrucijada

 Leon Imágenes, Fotos y Fondos de pantalla para Descargar Gratis

 

La encrucijada en la que se encuentra Moreno Bonilla es de difícil manejo. Tiene un acuerdo bilateral con Ceuta para acoger menores y un pacto de gobierno con Vox para no hacerlo. ¿Sabe ese señor lo que firma? Mientras, Bruselas hace hincapié en que España debe devolver  a todos a Marruecos, incluidos los menores. Por otro lado se acabó el culebrón, o sea, la búsqueda por parte de la Guardia Civil de un supuesto león, al que un repartidor había visto merodeando en la toledana Sierra de San Vicente. Aquí con tanto incendio, tanto terremoto, tanta granizada y el miedo al león, estamos que no nos llega la camisa al cuerpo. Solo nos faltaría que una noche se le apareciera la Santa Compaña a un pastor de ovejas de Alentisque, en la provincia  de Soria, que tiene 20 habitantes e incluye  la pedanía de Cabanillas, que cuenta con diez o doce y una iglesia de gran tamaño con sólida espadaña. ¿Para qué querría una iglesia tan grande? Alentisque-Cabanillas disponía de estación de f.c. de la línea Valladolid-Ariza. Recuerdo que había un puente giratorio. Ello se debía a que en este punto se coronaba el puerto de ese mismo nombre (1.600 meros sobre el nivel del mar en Alicante) y a las locomotoras que subían en doble tracción se les daba la vuelta para su regreso hacia Ariza. Un  poco más adelante (en dirección a Ariza) recuerdo que había un túnel. Se dieron casos de tener que desenganchar la locomotora, ir aislada a Peñafiel casi sin agua, llenar el ténder y volver a por el tren. Imagine el lector si hoy, en los convoyes que gobierna el ministro Puente, ocurriesen estas cosas. Algunos creen que el león visto por el repartidor no era un león sino un mastín tibetano de gran pelaje, que no es agresivo por naturaleza aunque sí desconfiado con extraños y es gran guardián de rebaños.  Siempre nos quedará esa duda para que la fiesta no decaiga.

 

jueves, 20 de agosto de 2026

El aguilucho cenizo

 El aguilucho cenizo vuelve a criar con éxito en Los Pedroches

 

Me entero de que el aguilucho cenizo está en caída libe en España. Por estos pagos solo parece ir al alza la gaviota patiamarilla del escudo del PP, ahora cruzada con el mochuelo llanero, también llamado guarracuco, de Santiago Abascal. Las razones de la caída en picado del aguilucho cenizo parecen ser varias. Según los expertos, este aumento del fracaso reproductor podría estar relacionado con cambios en las prácticas agrícolas, especialmente con cosechas cada vez más tempranas y rápidas, que destruyen nidos o dejan a los pollos expuestos a depredadores y a condiciones adversas. Gran parte de la ciudadanía duda entre si se trata de un animal amigo o enemigo del ser humano. Son osadas y capaces de atacar a ballenas vivas para poder alimentarse. Suelen lanzarse sobre ellas cuando salen a respirar, atacándolas para arrancarles trozos de carne del lomo. Pero en España las gaviotas patiamarillas tienen la costumbre extendida de lanzarse sobre Pedro Sánchez por ver la manera de desalojarle de la Moncloa.  Las gaviotas patiamarillas también saben llorar lágrimas, como los cocodrilos, por una simple razón: al beber agua dulce y agua salada, para expulsar el exceso salino para eliminar el agua salada que han ingerido lo hacen a través de las lágrimas. Gracias a las glándulas que tienen ubicadas en la parte superior de cada ojo, se desprenden del exceso de sal en su organismo mediante lágrimas blancas, como las puestas a las imágenes de las Dolorosas andaluzas,  o como las plañideras que conoce todos los trucos. Eran mujeres profesionales del lamento, a las que se les pagaba por llorar y gritar histéricas en los funerales en función del estatus social del difunto. Más o menos lo que hace Núñez Feijóo. Donde hay una catástrofe, enseguida aparece por el lugar, sin que alguien le haya llamado, para quejarse del partido socialista y de los socios que sostienen el Gobierno, como pudimos verle en Paiporta durante las riadas, o ahora en Ceuta, donde ya ha acudido dos veces para echar gasolina a la crispación, tratar de consolar a Juan Jesús Vivas como si fuese un educando con malas notas y, por aquello de ir por atún y ver al duque, utilizar a las instituciones con fines partidistas que nada tienen que ver con el interés común de los ceutíes. Algo que también ha hecho hoy Moreno Bonilla. Ambos, Feijóo y Moreno, están de acuerdo en que sean devueltos todos, menores y adultos, a sus lugares de origen. En el caso de los menores es ilegal tal como lo plantean y ellos lo saben. Pero tiene que seguir las directrices de Vox, que es el que corta el bacalao.  Pues bien, ahora arden Las Hurdes por los cuatro costados. No me extrañaría que en las televisiones autonómicas manejadas por PP y Vox pusieran el documental “Las Hurdes, tierra sin pan”, de Luis Buñuel, donde en la parte inferior de las imágenes pasaran un rótulo que dijese:“Mientras los jurdanos se achicharran en un infierno de llamaradas, Sánchez se espatarra en su hamaca de la playa privada de La Mareta,  o practica buceo y utiliza una embarcación del Grupo de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil”. Deberían saber los de PP y Vox que más de ochenta cadáveres se pudren en territorio español porque Marruecos no quiere hacerse cargo de ellos. Por eso, sus ataques al Gobierno son picotazos de gaviota patiamarilla sobre lomo de ballena, pellizquitos de novicia. Pero Sánchez, y en eso no ha caído el sainetero de astracanada Núñez Feijóo, tiene piel de elefante africano y sabe que solo pueden ganarle los de la derechona más rancia en unos comicios con victoria aplastante. Y eso en democracia solo  puede decidirlo el pueblo soberano, dueño de sus destinos. Mientras tanto, ajo y agua.