jueves, 16 de abril de 2026

Trabajar para el inglés


No existe mejor placer que trabajar en lo que a uno le gusta. El pasado fin de semana se celebró en Alcañiz (Teruel) el ‘Campeonato Nacional de Arada’, que ganó por noveno año consecutivo  David Rodríguez, leonés de Mansilla de las Mulas. Hubo, como digo, dos días de pruebas. Lo normal es que se realice un día sobre pradera y otro sobre paja o cereal, pero en este caso se practicaron las dos pruebas sobre paja y cereal a falta de pradera. Se trató de arar una superficie determinada, durante un tiempo cronometrado, de la manera más recta y sin tecnología de guiado. En septiembre de este año le espera a David Rodríguez  el campeonato mundial en Croacia, que es el paso posterior al nacional del año pasado. Cada participante se debe hacer cargo de todos los gastos de estancias y desplazamientos,  ya que desde la pandemia de coronavirus los participantes  carecen dotación económica  y la ayuda de algún patrocinador resulta difícil de encontrar. En una entrevista en Diario de León, David Rodríguez señaló que “estaría dispuesto a enseñar a otros lo que él sabe sin ningún problema y que lo que hace falta es echarle tiempo y disponer de un arado específico para competición, de un coste parecido al de un pequeño coche utilitario”.  En ese campeonato existen dos modalidades de arada: fijo y reversible. Este año David Rodríguez ganó en la modalidad de fijo y Felipe Sevillano consiguió la de reversible. Tras los dos días de campeonato, los concursantes y otras 80 personas se reunieron en una amistosa comida. El arado se inventó hace ya más de 5.000 años en Mesopotamia y fue evolucionando con el romano, que introdujo  la reja de hierro para profundizar en la tierra y la vertedera para voltear mejor el suelo; en 1730 se inventó el llamado ‘arado Rotherham’, un apero más triangular que aprovechaba mucho mejor la fuerza de tiro que se utilizaba por aquel entonces en Europa con la ayuda de semovientes; en 1808 Robert Ransome patentó el primer arado totalmente de cero; en 1837 un humilde herrero, John Deere, sustituyó las cuchillas de hierro fundido por otras de acero y cambió la forma de su diseño; en 1840 se incluyó el asiento para el conductor; diez años más tarde apareció el primer arado de discos para arrancar maleza y pulverizar la tierra; y fue a comienzos del siglo XX cuando aparecieron los primeros tractores enganchados a un apero que más tarde se transformaría en arado de vertedera reversible: y, finalmente, aparecieron las llamadas moto-azadas (mulas mecánicas) provistas de manillar y equipadas con motores de gasolina para laboreo de pequeñas  huertas. Es triste que la agricultura española atraviese una profunda crisis estructural caracterizada por la desaparición de miles de explotaciones, el envejecimiento poblacional y la falta de rentabilidad. El problema fundamental de España viene dado por la sequía, los altos costes de producción, los intermediarios, la burocracia, la competencia desleal, la falta de relevo generacional, la dureza del trabajo y la consiguiente despoblación de nuestros pueblos. Al sector primario hace tiempo que no le salen las cuentas. Algo parecido sucede con la ganadería. La gente del campo se cansa de trabajar mucho para que la ganancia se la lleven otros, es decir, están hartos de ‘trabajar para el inglés’, (frase que para el que no lo sepa se debe a William Van Horne, se escuchaba mucho en Cuba y hasta se cantaba en algunas guajiras).

 

martes, 14 de abril de 2026

Lo chocante de dos escudos

 Las navegaciones del "Corto Maltés" : La Horadada sigue horadada.

 

Hace tiempo ya escribí sobre el escudo de Santander. Como ya conté en su día, en la parte superior del escudo están las cabezas de san Emeterio y san Celedonio, los santos patronos de la ciudad, decapitados en Calahorra en el siglo III. Las cabezas de ambos, según se cuenta, fueron depositadas en una barca de piedra en el Ebro, siguió el curso del río hasta desembocar en el Mediterráneo, rodeó la Península Ibérica y llegó a Santander, atravesando una roca que la horadó (la 'roca de la Horadada', en la foto que acompaño y que hoy tiene rota la parte superior de su arco) quedando varada en la playa, donde las dos cabezas fueron recogidas por los santanderinos y escondidas. En la actualidad se conservan dentro de unos relicarios de plata en la cripta del Cristo, en la Catedral. Fueron declarados patronos de la diócesis de Santander por Pío VI el 30 de septiembre de 1791 a petición del entonces obispo Menéndez de Luarca, un obispo que, dicho sea de paso, fue objeto de destierro por negarse a cumplir durante su permanencia en Santander el decreto de las Cortes de Cádiz que obligaba a comunicar en las misas la abolición del Santo Oficio, aunque más tarde fue repuesto en esa sede con el mismo cargo. En ese escudo también aparecen la Torre del Oro de Sevilla, el río Guadalquivir, una carabela y una cadena rota, en recuerdo de la reconquista de Sevilla en 1248. Por la historia sabemos que un año antes, en 1247, Fernando III (hijo de Berenguela, reina de Castilla y de Alfonso IX, rey de León), encargó a Ramón Bonifaz la construcción de una flota para reconquistar Sevilla. Una vez construidos y armados los barcos en los puertos en Castro Urdiales, Laredo, Santander y San Vicente de la Barquera, la flota se puso rumbo al Sur. A su paso por Galicia se le unieron más barcos. Uno de esos barcos, “Carceña”, estaba capitaneado por Bonifaz, otro, “Rosa de Castro”, gobernado por Ruy González. Aquella flota se componía de13 naves a vela y 5 galeras movidas a remos. Llegados a la desembocadura del Guadalquivir la flota remontó aguas arriba apoyada por la caballería desde la margen izquierda, hasta conseguir romper las cadenas que unían Sevilla con Triana. Al verse cercado y sin poder recibir suministros el moro Axataf rindió la ciudad  el 23 de noviembre de 1248. Suya es la imagen derrotada con la que idealiza Francisco Pacheco la entrega de las llaves de la ciudad a Fernando III, en el cuadro historicista de 1634 para el trascoro de la Catedral de Sevilla. En Laredo, en la iglesia de la Asunción, todavía se conserva un trozo de aquella pesada cadena. Ahora voy a referirme al escudo de Zamora, donde aparece el puente romano de Mérida pese a que la Ciudad de Doña Urraca también dispone de un soberbio puente romano. Se trata de un  escudo partido. En la primera partición, en campo de plata, un brazo armado (el de Viriato) sostiene una bandera fajada con ocho fajas de gules y una, la superior, de sinople. Estas fajas rememoran las batallas ganadas a los cónsules romanos. La segunda partición también es de plata y está terrazada de sinople. Contiene un puente de plata de tres ojos, almenado, mamposteado de sable y rodeado de dos torres sobre ondas de azur y plata. Es, como decía, el puente romano de Mérida. Ello es debido a la batalla de Alange, librada en 1229, en la que participó una milicia zamorana durante la toma de Mérida. Fue durante la toma de Mérida, quebrando las defensas del puente romano construido sobre el  Guadiana.  Alfonso IX de León (ya citado antes) premió a Zamora permitiendo incluir en su escudo el puente romano emeritense como símbolo de valentía. La heráldica municipal española está plagada de curiosidades y elementos surrealistas. Fue durante la toma de Mérida y los zamoranos ocuparon la vanguardia y demostraron su valentía al quebrar las defensas del puente romano construido sobre el río Guadiana. Posteriormente, se tomó la ciudad y, por eso, Alfonso IX premió a Zamora como reconocimiento a su heroísmo dejando incluir en su escudo el puente romano emeritense como símbolo del éxito y la valentía de su labor en la batalla. Pero hay escudos que habría que revisar, por ejemplo macabras cabezas chorreando sangre, o moros encadenados, o indios esclavizados, o las cuatro cabezas de moros que aparecen en el tercer cuartel del escudo de Aragón relacionados con la legendaria batalla de Alcoraz (1096) en la que Pedro I de Aragón tomó Huesca gracias a la aparición de san Jorge y de un caballero alemán (cuyo nombre se desconoce) rescatado en Antioquía por ese santo y que ambos ayudaron a matar a 40.000 infieles, según una leyenda recogida en las “Crónicas de San Juan de la Peña” y mencionada por Jerónimo Zurita en sus “Anales de la Corona de Aragón”. Curiosamente, en 1969, la Iglesia católica degradó la fiesta litúrgica de san Jorge a memoria facultativa sin tocar el culto que se le dedica. De hecho es el patrón de Aragón, cuya fiesta se celebra en esa Comunidad cada 23 de abril.

 

lunes, 13 de abril de 2026

Cuadros para la Historia

 Marta Fernández, expresidenta de las Cortes, estrena su retrato oficial en  La Aljafería

 

Ayer leía en Heraldo de Aragón que Luisa Fernanda Rudi ya tenía su retrato en la Presidencia del Gobierno de Aragón. Hoy leo que la expresidenta de las Cortes de Aragón Marta Fernández ya tiene retrato oficial en el palacio de la Aljafería, y que “en un acto discreto se ha colocado el cuadro, obra del pintor zaragozano Pepe Cerdá, sin invitar a los medios de comunicación ni hacer una comunicación formal por expreso deseo de la expresidenta”. Se añade en esa información que la obra ha tenido un coste de 11.500 euros. Pero el coste del retrato de Rudi sigo sin conocerlo. En el caso de Fernández, ya conté hace unos días que esa militante de VOX se había dado mucha prisa en posar para el pintor, vislumbrando que su tiempo de mandato se terminaría tan pronto como hubiese elecciones, como así aconteció el 8 de febrero pasado. Unas elecciones que no eran necesarias, pese a no tener Azcón aprobados los Presupuestos, por deseos de Núñez Feijóo, que tiene la fijación morbosa de tratar de humillar a Sánchez, y que costaron al Erario Público más de 12 millones de euros, al Partido Popular la pérdida de dos diputados y donde la bala rebotada hizo posible que Vox ganase dos. Es decir, fue como ‘hacer un pan como una torta’ por un error grave que empeoró una situación incómoda al intentar arreglarla. Cuando digo ‘torta’ , y espero que se me entienda, me estoy refiriendo al pan sin levadura, llamado también ázimo, tendido, cenceño, a torquendo, que proviene de la expresión latina ‘ad torrendum’  (para cocer bajo la ceniza), o del latín ‘torqueo’ (para dar vueltas), o subcirenicio (en Galicia se la conoce como ‘pan de borralla’, que elaboraban los pastores en el campo), que se cuece directamente sobre el rescoldo de brasas y cenizas calientes. De ahí el refrán: “A falta de pan buenas son tortas”.  Señala Sebastián de Covarrubias en su “Tesoro de la lengua castellana o española” (1611) sobre la torta: “Es el pan tendido que no se levanta en alto y es a modo del pan cenceño de los indios: el cual se dijo ‘a torquendo’, porque se hace en forma redonda, ‘vel a torrendo’, porque se tostaba en el rescoldo de la ceniza y este era el pan que en el Testamento Viejo se llamaba subcinericio o fubcinericio”. Aquí lo dejo. El que quiera estar al tanto que vaya a Salamanca o que se instruya por correspondencia, como se hacía en mis tiempos con los cursos de “Radio Maymo”, o con el "Método Perrier" para saber francés y poder curarnos de milagro en Lourdes rezando eso de "Je vous salue, Maríe...", etcétera.

 

Cada día tiene su afán

 Cada día tiene su afán: Una mirada a cuarenta años de vocación política: 1  (PENINSULA) : Fernández Díaz, Jorge: Amazon.es: Libros

 

Un artículo en La Razón, hoy, de Jorge Fernández Díaz me ha dejado turulato. Bajo el epígrafe “España alineada con los ayatolás, Hamás y Hizbulá”,  ese meapilas que llegó a ser ministro del Interior en el gobierno de Rajoy señala lo siguiente: “El Frente Popular en el Gobierno de España se ha alineado claramente con el bando de la dictadura teocrática de los ayatolás, con ostensibles gestos diplomáticos de creciente hostilidad hacia EE UU e Israel. En relación a Donald Trump, la enemistad es manifiesta desde hace tiempo, y hacia Israel ha alcanzado un punto de práctica ruptura de las relaciones diplomáticas bilaterales. La retirada de nuestro embajador en Tel Aviv, mientras regresa a Teherán el de Irán, hasta ahora ausente por la guerra, ha sido considerada como un acto de agresión diplomática por Netanyahu, que ha advertido a Sánchez que es un gesto que ‘no le resultará gratis’. Desde la persecución nazi contra los judíos protagonizada por Hitler, no se había conocido una acusación de tal magnitud hacia ningún país occidental”. El autor de la presunta trama de espionaje al tesorero del Partido Popular,  Luis Bárcenas, que cree tener un ángel de la guarda de nombre Marcelo, que es supernumerario del Opus Dei, que condecoró a la Virgen de los Dolores de Archidona con la Cruz de Plata de la Guardia Civil y a María Santísima del Amor la Medalla al Mérito Policial, y que ahora está imputado de lleno en el caso de la ‘Operación Kitchen’, este tipo, como digo, se permite llamar ‘Frente Popular’ al Ejecutivo que preside Pedro Sánchez por no estar en línea de apoyo con los crímenes de guerra que están llevando a cabo Trump y Netanyahu; el primero por el deseo de enriquecerse él y un ramillete de amigos con el negocio de las armas y el petróleo; y el segundo, por tratar de aumentar el actual territorio de Israel mediante la fuerza, sin importarle el número de muertos. Un territorio que, tras la declaración de independencia (14 de mayo de 1948), Israel ocupó y que abarcaba el 78% de la Palestina histórica (tras la guerra árabe-israelí de aquel año), incluyendo el sector occidental de Jerusalén. No hay que olvidar la partición de Palestina, en 1947, en dos Estados, uno árabe y otro judío, quedando Jerusalén bajo la administración de las Naciones Unidas. Al año siguiente,  el último de los soldados británicos abandonó Palestina y los judíos, liderados por David Ben-Gurión, declararon en Tel Aviv la creación del Estado de Israel. Pero tras la declaración del Estado de Israel,  Egipto, Siria, Transjordania, Irak y el Líbano invadieron al nuevo país. En una cruenta guerra con armamento improvisado, los judíos pudieron repeler el ataque árabe e inclusive avanzaron ocupando nuevos territorios. Un alto al fuego fue firmado por ambos bandos, estableciéndose que los territorios ocupados permanecerían en poder de Israel. Como resultado de esta guerra, Israel ocupó el territorio que le había asignado las Naciones Unidas, más una buena parte del territorio asignado a los árabes y la parte occidental de Jerusalén (Israel aumentó su territorio en casi un 50%). Quedaron en manos de los árabes la zona occidental del Jordán (conocida como Cisjordania tras la anexión jordana), ocupada por Transjordania y la Franja de Gaza, ocupada por Egipto. Con la Ley de Retorno (5 de julio de 1950) se otorgaba a los judíos residentes en cualquier parte del mundo el derecho de emigrar a Israel y más de 250.000 judíos supervivientes del Holocausto emigraron a ese nuevo país. Más tarde llegaría el conflicto de Suez, la guerra de los Seis Días, la de Yom Kipur, etcétera. España de ninguna de las maneras está alineada con grupos terroristas, como afirma Jorge Fernández Díaz sin empacho y sin que se le caiga la cara de vergüenza. Es él quien utilizó, supuestamente, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para labores de espionaje de ciudadanos españoles. Se convirtió presuntamente en el máximo exponente de una organización político-policial con el único fin de favorecer al PP de Mariano Rajoy en 2011 en un  intento de utilizar a la “policía patriótica” (como aquella brigada político-social del franquismo) pagada con fondos reservados, y hasta a un falso cura, para intentar tapar el escándalo de financiación ilegal del PP y arrebatar a su extesorero documentos comprometedores para el partido y sus líderes entre 2013 y 2014. Ya veremos en qué queda esa astracanada.