lunes, 24 de agosto de 2026

El necio del taladro

 La inesperada aparición en la iglesia del Mercado que sorprende a León

 

El obispo claretiano Luis Ángel de las Heras Berzal, que sucedió al toresano Julián López Martín en 2020 en la Diócesis de León, parece como si se la cogiera con papel de fumar. Ha salido en defensa de un párroco presunto amigo de hacer agujeros. La colocación de una pequeña antena para mediciones sísmicas y ambientales de humedad y temperatura necesitó, por parte de no sabemos quién, que se hiciesen unos pequeños taladros en un sillar de la fachada de la iglesia románica de Nuestra Señora de Mercado rompiendo la estética del edificio. Esa nimiedad, que pasa totalmente desapercibida desde la plaza del Grano,  ha provocado un  desagradable roce entre el Obispado y el Servicio Territorial de Cultura de  la Junta de Castilla y León, que ya ha apercibido al párroco Manuel Santos Fláker en varias ocasiones sobre el respeto que merece la fachada de ese templo construido en el siglo XII, coincidiendo con el reinado  de Alfonso VII, hijo de Urraca de León, siendo declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional el 28 de septiembre de 1973.  También es conocido el templo como Santa María del Camino de los Franceses, por encontrarse situada en el Camino de Santiago francés. La Diócesis del León ha señalado que “nunca tuvo conocimiento del proyecto de colocar una antena”. El párroco, como digo, ya en cierta ocasión colocó una lona de obra anclada a la torre de la iglesia; y en otra, sujetó con tornillos una placa de metacrilato con los horarios en los que recibe a los feligreses y un número de teléfono para urgencias espirituales. Pero ahora mantiene que él no colocó la antena y que nadie le pidió permiso para instalarla. No sé por qué, me da la sensación de que la palabra de ese cura vale menos que una moneda de dos reales, que también tenía agujero. Todo un misterio que se puede resolver de la manera más sencilla, o sea, quitando la antena ‘misteriosa’ y tapando los pequeños orificios originados. También, apercibiendo al párroco para que respete los tesoros artísticos, que pertenecen a todos los españoles. No hay cosa más calamitosa que ver a un necio en una tienda de ‘Leroy Merlin’ comprando un taladro y una docena de brocas. Así pasa lo que pasa.

 

domingo, 23 de agosto de 2026

Feijóo: ojo al gorila

Por primera vez operan de cataratas a un gorila en un zoológico de  California » Intriper

 

Dice Núñez Feijóo, y así lo leo en El País, que “Patrimonio de Madrid debería explicar por qué compró un local que no pude ser oficina”, refiriéndose a la venta que Astrid Gil-Casares, amiga del millonario pederasta Jeffrey Epstein y exmujer del presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, destinado inicialmente a ser residencia de Isabel Díaz Ayuso y situado en el barrio de Chamberí, una de las zonas más caras de Madrid. Al “descubrirse el pastel” por parte del periodista David Fernández, Ayuso echó marcha atrás y dijo de iba a ser vendido y el dinero resultante  de su venta lo iba destinar a los damnificados por los incendios de la Comunidad que ella preside. ¡Qué risa si no fuese un disparate! De cualquier manera, entiendo que Núñez Feijóo debería andarse con pies de plomo, sabedor de que ya vio pelar las barbas de Casado por cuestionar en el programa de“Herrera en la COPE” el presunto cobro de comisiones millonarias de la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, por mediar supuestamente en contratos de mascarillas durante la pandemia y la posterior investigación de la Agencia Tributaria por presunto fraude fiscal y falsedad documental. La misión de Feijóo con su llegada a Madrid fue la de intentar‘apagar el fuego’ de aquella situación incómoda para el PP, conque ojo al gorila. Pero la ‘patada en el culo’ a la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid la recibió el entonces Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz por una sentencia histórica del Tribunal Supremo. Al Fiscal General se le impuso una pena de inhabilitación para el cargo de dos años, además de una multa económica y el pago de una indemnización por daños morales a la parte afectada por una supuesta filtración que, a mi entender, nada tuvo que ver con su persona. Y la parte afectada, por todos es sabido que sigue suelta por “algo que no fue un error sino una conducta consciente, deliberada y dolosa”, según señaló la Agencia Tributaria. Pues bien, quien debería dar cuenta de aquella compra de Chamberí no es Patrimonio de Madrid sino Díaz Ayuso, que hasta el momento no ha dado ningún tipo de explicación, como tampoco la dio de su periplo por México, marcada por fuertes críticas políticas, ausencia de reuniones oficiales con el gobierno mexicano y acusaciones de opacidad. Cruzó el océano para abrir una bronca histórica con la Presidenta de México que casi derivó en un conflicto diplomático con la reivindicación de Hernán Cortés, el adoctrinamiento y el mestizaje desde una caricatura paternalista que molesta a los mexicanos. En boca cerrada no entran moscas. Claro, como no podía ser de otra manera, esa paleta, de modales poco refinados o comportamiento rústico, salió tarifando de México como Cagancho en Almagro. Ayuso, como digo, nunca podrá estar a la altura de Claudia Sheinbaum Pardo, licenciada en Física, maestra en Ingeniería Energética, doctora en Ingeniería en Energía por la Universidad Nacional Autónoma de México e investigadora  durante cuatro años en la Universidad de California, Berkeley y en el Lawrence Berkeley National Laboratory.  Debo aclarar que el hecho de llamar a Ayuso paleta no es un insulto sino algo referido a persona rústica y de modales poco refinados, como demostró llamando a Sánchez algo que suena a “me gusta la fruta” con una olímpica falta de respeto.  Cosa diferente es que la hubiese llamado zoquete, del latín medieval sócus, o sea, la de los zuecos. Pero no lo hago por respeto a los gallegos, dotados de esa mezcla única de prudencia, ironía sutil y melancolía que tanto me gusta.

 

sábado, 22 de agosto de 2026

La técnica del caleidoscopio

 El Proyecto #caleidoscopio fue un reto técnico de alto nivel para mis estudiantes de 3er año. Tenían la misión de entender y dominar los principios de la composición y la diagramación y

 

Decía Cela, y decía bien, que “para escribir solo hay que tener algo que decir”. Observo que, en muchas ocasiones, cuando un articulista de prensa lo hace a diario en un medio determinado por acuerdo expreso o tácito con la empresa que le publica, termina más quemado que la Sierra de la Culebra, situada al norte de la provincia de Zamora, con curvas serpeantes, lobos sueltos y paisaje pizarroso. Pero no está en mi ánimo tratar de aburrir al lector con datos geográficos y parajes pintorescos. La Sierra de la Culebra se quemó en el verano de 2022 y el fuego arrasó más de 60.000 hectáreas, que se dice pronto, en dos etapas: una, en junio y la otra en julio. Se tardó más de 45 días en conseguir su extinción. Pues bien, como decía, cuando un articulista se quema y no sabe por dónde tirar para llenar un folio, lo mejor que puede hacer es parar y dejar de poner sobre el papel tópicos que no aportan nada y que aburren a las ovejas. Si, en efecto, para escribir hay que tener algo que contar. Casi todas las novelas del marqués de Iria Flavia carecen de ese hilo conductor que une una historia, si exceptuamos los libros de viajes. Pero ello no evita que mantenga enganchado al lector por la genial forma de cómo lo escribe. Pierde importancia frente a la descripción de ambientes y la acumulación de personajes mediante la técnica del caleidoscopio. Es difícil encontrar un  protagonista que guíe el relato salvo en ‘La Familia de Pascual Duarte’ (1942), donde el condenado espera el momento de ser ejecutado; “Mrs. Caldwell habla con su hijo” (1953), un largo monólogo epistolar; y La cruz de San Andrés” (1994), donde la protagonista relatan en primera persona sus frustraciones. El resto de sus novelas son crónicas existenciales donde personajes pintorescos pululan en la dudosa luz del día; o libros de viajes donde el viajero recorre trochas carpetovetónicas, duerme donde  puede y conecta con tipos de diversa ralea; escenas de torerías o de sanatorios; o diccionarios eróticos, donde analiza palabras que no figuran en los diccionarios tradicionales; o la “Enciclopedia del Erotismo” (1976) donde Cela recopila multitud de vocablos, expresiones, costumbres y conceptos relacionados con la sexualidad, el cuerpo y el erotismo a lo largo de la historia. Y en teatro: “María Sabina” (1967), basada en la vida de la célebre chamana mexicana mazateca; y “Homenaje a El Bosco”, compuesta en dos partes independientes: “El carro del heno o el inventor de la guitarra” (1969) y “La extracción de la piedra de la locura o la invención del garrote” (1999). Miren ustedes por dónde, me he salido de la vía principal y he entrado en agujas de una vía muerta con riesgo de dar con el vagón de las ideas en la topera, cuya función principal es detener el tren y absorber su energía si el convoy no se detiene a tiempo. He empezado escribiendo sobre articulistas quemados, he continuado por las trochas quemadas de la Sierra de la Culebra y he terminado, como un volatinero, realizando acrobacias con la pértiga en la cuerda floja sin perder de vista un punto fijo en el horizonte para no perder la orientación de lo que quería contar. La técnica del caleidoscopio funciona a condición de que aquel que la maneja esté inspirado y tenga ganas de ventilar las sábanas del léxico, o de salir a la calle y darle una colleja a un chino para que aprenda a pronunciar la erre, lo que se conoce como rotacismo, que se entere Xi Jinping, para lo que se necesita entrenar los músculos de la lengua, no el mandarín o el cantonés sino de ese órgano sexual que utilizaban los antiguos para hablar. Pues eso.

 

viernes, 21 de agosto de 2026

En torno a una leyenda

 Conoces la leyenda del pez de hierro situado a orillas del Duero? Esta es  la historia del milagro

 

Es sabido que existe un hermanamiento entre Toro (Zamora) y Magallón (Zaragoza)  que se selló oficialmente en el año 2018, al existir lazos históricos de ambos pueblos desde el siglo XV a raíz de la famosa batalla de Toro ocurrida en 1476 durante la Guerra de Sucesión Castellana, donde hubo una fuerte presencia de voluntarios magalloneros. Magallón fue un señorío, amurallado por Pedro IV por la amenaza castellana, ante la que sucumbió en 1366 cuando fue tomada por Bertrand du Guesclin y Guillaume Boitel a la cabeza del ejército francés en nombre de Enrique II de Castilla, para pasar posteriormente en el s. XIV a formar parte de la Corona de Aragón. Pues bien, de alguna manera también existen lazos de unión entre Zamora y Tarazona (Zaragoza). Para entender esa conexión es necesario conocer la ‘Leyenda del pez de hierro’ relacionada con el anillo pastoral del obispo Atilano, nacido en Tarazona (y convertido en patrón de esa ciudad aragonesa) y primer obispo de Zamora entre finales del s. XI y principios del  s. X. El escultor Gregorio Fagúndez se inspiró en la conocida leyenda para crear una singular escultura que representa a un pez a punto de ingerir un anillo, con el perfil de la Catedral al fondo. El material de la obra, de tres metros de altura, tiene como base principal las barandillas centenarias originales del Puente de Hierro, retiradas durante los últimos trabajos de restauración del viaducto. Esa leyenda cuenta, para el que no lo sepa, que Atilano peregrinó a Jerusalén en penitencia por algunos pecados de su juventud. Mientras cruzaba el puente romano, arrojó su anillo episcopal al río Duero con la esperanza de recuperarlo algún día como prenda segura del perdón obtenido. A los dos años, regresó de incógnito a Zamora y recibió hospedaje y comida en una posada ubicada en el actual cementerio. Al abrir el pez que la posadera le ofreció para cenar, se supone que un barbo, encontró dentro su anillo. Las campanas de la ciudad empezaron a repicar y los zamoranos acudieron a recibirle jubilosos por su regreso.  Atilano, estrecho colaborador de san Froilán. Ambos fundaron el Monasterio de Moreruela, en Tábara, donde  Froilán llegó a ser abad y Atilano, prior. Fue canonizado por el papa Urbano II en el año 1092 en Milán. Existe confusión con otro obispo zamorano denominado igualmente Atilano (que no fue canonizado)  y que estuvo en esa sede entre los años 990-1009.  Los restos de san Atilano reposan en Zamora, en la iglesia de san Pedro y san Ildefonso, custodiados por la Real Cofradía de Caballeros y Damas Cubicularios de Zamora. Sus miembros, de rancio abolengo, se reúnen en Capítulo varias veces al año, especialmente para celebrar sus fiestas el 23 de enero (san Ildefonso) y el 5 de octubre (san Atilano), y cuando sus reliquias pueden ser veneradas tras una liturgia en rito mozárabe. De forma extraordinaria, peregrinaron a Toledo en 2007 y a Tarazona en 2009. Les deseo un buen fin de semana.