Ana Martín, redactora de El Debate, vomita su mala baba pocas horas después de la catástrofe ferroviaria en la provincia de Córdoba, señalando que el presidente [Sánchez] ha suspendido toda su agenda y se ha desplazado este lunes por la mañana a Adamuz, a diferencia de los cinco días que tardó en visitar la zona devastada de Valencia el 22 de octubre de 2024 con los reyes. En esta ocasión, el presidente no ha esperado a Felipe VI, al que la catástrofe ha pillado en Grecia, para asistir al funeral y al entierro de Irene, hermana de su madre”. A mi entender, Sánchez ha hecho lo que procedía en estas circunstancias por ser el presidente del Gobierno de España. ¿Qué diría ese diario de ultraderecha si Sánchez hubiese retrasado el viaje? Le hubiese puesto de chupa de dómine y tachado de insensato por dejación de sus funciones. No es lo mismo que el jefe del Estado se solidarice con las víctimas de la tragedia, sea desde Madrid o desde Atenas, y que mañana martes tenga pensado hacer una visita de cortesía al lugar del suceso, que desplazarse sin pérdida de tiempo a ese lugar, como ha hecho el presidente del Gobierno, para tratar de dar soluciones a los problemas sobrevenidos derivados de tal desventura. Cierto que Núñez Feijóo apareció -como señala la redactora- por las zonas afectadas por la dana el jueves día 31 de octubre. Pero también es cierto que no resolvió nada positivo con esa visita. Eso no vale. También es cierto que el presidente del Gobierno se vio empujado a acompañar a los monarcas en Paiporta, en una visita que acabó con el presidente abandonando el lugar escoltado tras haber recibido un golpe con un palo en la espalda lanzado por un energúmeno, mientras los reyes permanecían impasibles ante esa falta de respeto y consideración al jefe del Ejecutivo. Eso tampoco vale. En su artículo de hoy añade la redactora de ese periódico digital de la ultraderecha que “la dana pilló a Sánchez volviendo de un viaje oficial a India. Este domingo, sin embargo, el presidente se encontraba en la Moncloa, después de haber pasado el sábado de ruta en bicicleta de montaña por Castilla y León, cerca de la linde con la Comunidad de Madrid”. Bueno, ¿y qué? ¿Acaso Pedro Sánchez no puede hacer en su tiempo de asueto lo que le venga en gana? A Ana Martín la reconocerán muchos españoles por sus debates en el programa “La Roca” de Atresmedia, siempre discrepante con Tania Sánchez con tono de verdulera de mercadillo de barrio y, también, de aquellos otros contertulios que no piensan como ella, utilizando su habitual descortesía verbal y sin respetar los diversos turnos de palabra. Todo muy propio de una derechona vetusta y caciquil que por aquello de ‘por el Imperio hacia Dios’ siempre cree estar en poder de la cuerda de trenzado. No cabe duda de que una de las funciones de la descortesía es la persuasión del otro.
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