sábado, 9 de junio de 2012

Cordón



Ya ha quedado resuelto, aunque desfavorablemente, el asunto del secuestro de Publio Cordón Munilla, al declarar ayer el Juzgado de Primera instancia número 12 de Zaragoza oficialmente fallecido al que fuera presidente de Previasa y del Grupo Hospitalario Quirón en el momento de su secuestro por el GRAPO el 27 de junio de 1995. La familia de Cordón había pagado el rescate exigido por la banda, 400 millones de pesetas, el 17 de agosto de aquel año en París sin recibir respuesta de la banda terrorista.. Fernando Silva Sande, uno de los secuestradores, manifestó al ser detenido que Cordón “murió por una caída en la casa donde lo retenían en la zona del Mont Ventoux (sureste de Francia), una semana antes del pago del rescate, y enterraron su cadáver en la montaña”. Se buscaron sus restos en 2008 por miembros de la Guardia Civil sin resultado positivo. Nunca más se supo de este empresario. Su ya oficialmente viuda, Pilar Muro, estaba recibiendo la pensión de viudedad desde que en 2005 el Tribunal Supremo fallara a su favor. Caso cerrado.

viernes, 8 de junio de 2012

Pedro Muñoz



Pedro Muñoz, alcalde de Toreno (León), se ha convertido en el azote del ministro Soria,  que es de un parecido a Aznar aunque más alto y con acento canario,  al que le creció el bigote y se lo fue rapando a medida que el ex presidente del Gobierno hacía lo propio con la maquinilla de afeitar. Al final, ambos perdieron el bigote como cuando se siega un campo de avena. Pues bien, este ministro de Industria, Energía y Turismo, cuyo apellido materno también coincide con el apellido materno de de Aznar, que más parece que fuera el consejero delegado de Endesa, o el director general de Iberdrola, o el primo de “zumosol” de Antonio Brufau para asuntos de Argentina, tiene la obsesión de subirnos el precio de la luz y  de los carburantes a los españoles cueste lo que cueste. Cuenta con mil argumentos para ello aunque no termine de convencer con ninguno. Y claro, ha pegado con un alcalde de su mismo partido político que le ha puesto las peras al cuarto en la Cadena Ser, pero al cuarto de kilo, que equivale a decir en román paladino lo que vale un peine bigotero, o un plátano canario, que es un fruto que sirve para comer y, también como adminículo amarillo útil para dar y tomar por retambufa. Pedro Muñoz no se ha cortado al describir su “chulería en el trato” al abordar las negociaciones en el sector del carbón. Pedro Muñoz  es, además de un municipio español situado en la punta nordeste de la provincia de Ciudad Real, que dispone hasta de pasodoble compuesto por Enrique García Rey,  un tipo duro que defiende con uñas y dientes los intereses del pueblo al que representa. El ministro Soria, que no tuvo empacho en dictar una moratoria para las nuevas primas a las energías renovables (un sistema de incentivos ideado por el Gobierno de Aznar en 1997) y, tampoco, en prorrogar la vida de la central nuclear de Garoña (que en 2011 cumplió los 40 años, para los que inicialmente fue diseñada, y de la que el Gobierno presidido por Rodríguez Zapatero ya había fijado su fecha de cierre para 2013), “se la coge con papel de fumar” ahora, cuando es necesario tomar una seria decisión sobre las negociaciones en el sector del carbón y, se limite a tachar a los mineros de “gente subvencionada”. Según señala hoy “El País”, Pedro Muñoz  “ha lamentado la chulería en el trato de su compañero de partido que, según dice el regidor leonés, va por los pasillos del Congreso pidiendo que no le hablen de los mineros, que bastante problema tiene él también con los plataneros". Que yo sepa, tal competencia sería, en el supuesto de que existiese un problema platanero, del ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, salvo que el ministro Soria se esté ocupando, a mayor gloria de Rajoy, de todos los aderezos gubernamentales y lleve el Estado en la cabeza, como se contaba de Fraga.  “El regidor de Toreno seguía indignado en la SER: “Pero, joder, ¿a este tío quién lo ha puesto ahí?”. ¡Qué le vamos a hacer! Lo puso Rajoy y ahí sigue. Ya veo a los habitantes de Toreno los lunes al sol, como en la película dirigida por Fernando León de Aranoa,  y al ministro Soria pasando revista a las tropas españolas en Afganistán en vez de ocuparse de buscar una alternativa laboral a los mineros leoneses, como es su obligación ineludible. Es el mundo al revés.

jueves, 7 de junio de 2012

El "milagro" de Fátima



Este Gobierno, que recorta en Educación y en Sanidad sin sopesar sus  verdaderas consecuencias; que continúa congelando el sueldo a funcionarios y pensionistas;  que le importa una higa invertir en I+D+i, haciéndonos creer machaconamente que existen otras  prioridades como, por ejemplo,  salvar a los bancos; que sigue suponiendo que los españoles no tienen espíritu científico y pretende hacen bueno aquello de “que inventen ellos”, sin pararse a pensar que tal expresión  no fue en su día  más que una frase lapidaria de Miguel de Unamuno; este Gobierno, digo, no tiene empacho en dedicar una parte de los Presupuestos Generales del Estado a un “Acontecimiento  de Excepcional Interés Público” cual es el año jubilar mariano para El Rocío. Tanto es así que, durante una visita de la ministra de Empleo  a Almonte, Fátima Báñez ha explicado que ese acontecimiento supondrá que las empresas y entidades que colaboren con esa celebración  podrán tener importantes deducciones fiscales que en algunos casos podrán llegar a ser del 95 por ciento. Y en esa especie de éxtasis místico, sólo comparable a los que tuvo en vida Teresa de Cepeda cuando exclamaba aquello de que “muero porque no muero”, la ministra Báñez dijo en Almonte hace unas fechas que la concesión papal del Año Santo Jubilar Mariano para esa aldea onubense es un “regalo adicional” de la Blanca Paloma en la salida de la crisis. En fin, ya verán mis lectores como pronto se hará de ese santo lugar una especie de milagro de Garabandal. Todo es cuestión de que a Rodrigo Rato, o a Mafo, se les aparezca el espíritu del burrito Platero sobre una nube de Moguer, que queda cerca, y más tarde duden entre si  han visto sobre un olivo a los hombres de negro de Cristóbal Montoro o la señora del boticario de Gibraleón haciendo calceta a la luz de un candil. Este es un país aconfesional según la Constitución, pero también es la tierra de María Santísima. Y si Fátima Báñez entiende que el Año Santo Jubilar es un regalo adicional de la Virgen  en la salida de la crisis, no hay nada que objetar. Es de suponer que abrigará sus razones para hacer tal afirmación concluyente, aunque tales razones no parece que sean de este mundo.

miércoles, 6 de junio de 2012

El tránsito de Venus



El tránsito de Venus, visto así en la fotografía que nos presentan los medios, se me antoja como una peca en la cara del Sol, como aquel lunar que se  pintaba La Niña de los Peines cuando salían al “tablao” con faralaes para cantar la seguiriya “Tú no tienes la culpa”, acompañada al rasgueo de guitarra de Niño Ricardo, o sea, de don Manuel Serrapí Sánchez, a quien Dios tenga en su gloria, La alineación del Sol, Venus y la Tierra ha supuesto en la noche morada algo así como un amago de eclipse, como si una pulga se hubiera quedado quieta unos minutos en la mejilla del primo de “zumosol”. Esa alineación planetaria, que se produce dos veces cada siglo, no volverá a tener lugar hasta dentro de ciento cinco años, cuando todos los que ahora  habitamos el planeta Tierra estemos calvos y sólo, si acaso, se pueda escuchar alguna parapsicofonía con ese despectivo “mire usté” que utilizan en la actualidad Mariano Rajoy, Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio, y el resto de la comparsa, como muletillas machaconas en todas sus entrevistas; y que, posiblemente, serán rescatadas del olvido mediante cintas vírgenes por algún estudioso esoterista que utilizará la parapsicología de pandereta para vivir del cuento. Don Antonio Chacón, uno de los mejores cantaores de malagueñas, cartageneras y medias granaínas que ha dado España, solía decir que “tó lo que tiene soníos negros tiene duende”. Y su voz tuvo “duende” como puede comprobarse todavía en los viejos discos de pizarra de 78 r.p.m.,  acompañado a la guitarra en unas ocasiones por el maestro Habichuela, y  en  otras, por Manolo Badajoz, por el Hijo de Salvador, o por Niño Ricardo. Pero la voz de los políticos de la derechona tienen “soníos” negros y es conveniente tocar madera. El reciente tránsito de Venus, como el caracolillo de Estrellita Castro o la cajita de música que no funciona, son cartas de despedida. Los mediocres oportunistas andan sueltos para contarnos en los “telediarios” que la miseria es inevitable y, si pudieran los muy cabrones, nos dejarían  a mano la botella de brandy barato para que pudiésemos celebrar en familia nuestra ruina. Parecido a lo que decía el padre Laburu respecto al  rezo del rosario en familia, mientras los “López” de camisa blanca de “tervilor” cocían entre bambalinas,  ajenos a nosotros y a nuestros sacrificios cotidianos, un Plan de Estabilización que nos motorizó y nos trasladó a lejanos polígonos industriales con zurrón y fiambrera.

martes, 5 de junio de 2012

Aquí ya no caben más tontos




Hay cosas que debieran permanecer, independientemente del trapicheo publicitario. Recuerdo cuando en los cerros próximos a nuestras carreteras quisieron hacer desaparecer el famoso toro de “Osborne”, obra de Manuel Prieto que anunciaba un brandy de Jerez desde 1958, la enorme silueta de chapa negra sobre el sediento paisaje que se convirtió en todo un símbolo nacional. Pero la Ley General de Carreteras obligó en 1988 a retirar la publicidad de cualquier lugar visible desde cualquier carretera del Estado. Y como consecuencia de aquella ley desapareció la marca publicitaria, pero siguió erecta la silueta desafiante del toro bravo. Años más tarde, otra ordenanza de 1994 (Reglamento General de Carreteras) obligó a quitar todos los toros del paisaje español. Hasta que, en 1997, el Tribunal Supremo dictó sentencia favorable al mantenimiento de esos perfiles por “interés estético”. Pero el rótulo de “Tío Pepe” en la Puerta del Sol es otra cosa. Ya en fotos hechas en Madrid durante la Guerra Civil y los intensos bombardeos, donde una ciudadanía acobardada por la presión fascista intentaba llegar a la boca del metro, se podía apreciar el simpático anuncio de la botella de “fino muy seco” con chaquetilla roja, sombrero de ala ancha y una guitarra apoyada en la cadera semejando a un tipo andaluz sin rostro conocido, autoría de Luis Pérez Solero, y que era la manera con la que la empresa “González-Byass” procuraba seducir al consumidor apoyándose en el eslogan “sol de Andalucía embotellado”. Nada más acertado. Madrid ya no es lo que era. Eso queda claro. Tanto es así, que a punto estuvo el Ayuntamiento de permitir que desapareciera el “Café Gijón”, que ha estado acogiendo sabiduría sobre sus mesas de mármol desde que en 1888 lo fundara Gumersindo Gómez con unos ahorros que había hecho con mucho esfuerzo en La Habana. Entrando, a la derecha, se colocó en 2004 una simpática placa en recuerdo de Alfonso González Pintor,  “cerillero y anarquista”. Como digo, hace pocos meses a punto estuvo de cerrar la persiana definitivamente el Café por un contencioso con su terraza, reformada en 2005, al existir unas “estúpidas” trabas relativas a la pérdida de la concesión de la terraza por parte del Ayuntamiento. ¡Hace falta ser descerebrados! Precisamente la “sagrada” terraza del Café Gijón, donde Valle-Inclán solía sentarse las horas muertas atraído por el frescor que desprendían los árboles del Paseo de Recoletos en la atardecida. En España ya no caben más tontos.

sábado, 2 de junio de 2012

Silla de pista




José Luis Trasobares, en lo que considera el Gran Circo Español, hace referencia hoy en la prensa del “Grupo Z”  a “este privilegiado lugar [España] donde es posible vaciar entidades financieras, disimular el saqueo mediante contabilidades falsas, traspasarle el ‘muerto’ al erario público y salir de rositas por la puerta principal con una indemnización o fondo de pensiones multimillonarios”, mientras la ciudadanía se deja “seducir por los fuegos artificiales de la política de escaparate, navajeo y martingala”. Pero en este espectáculo circense hay tres pistas: en la primera de ellas se encuentran los funambulistas practicando contorsiones; en la segunda, los bufones del programa televisivo “Sálvame”, que practican el difícil “arte” de gritar, despellejar a todo lo que se mueve y comer a un mismo tiempo; y en la tercera, el domador de tigres y leones que impone su respeto a las fieras corrupias mediante un látigo de siete colas. Tiene bemoles: Carlos Dívar, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, (denunciado el pasado 7 de mayo por presunta malversación de fondos por José Manuel Gómez Benítez, al afirmar que Dívar habría gastado cerca de 6.000 euros en viajes y hoteles de lujo en Puerto Banús con cargo al Estado), ha visto cómo se desestimaba esa demanda; y, para colmo de astracanada, cómo se pretendía demandar y pedir su dimisión al denunciante Gómez por parte de siete “compañeros” del Consejo General del Poder Judicial. Vamos, por decirlo de alguna manera, como si, paradójicamente, un ciudadano entrase al juzgado en calidad de testigo y saliese al poco rato del edificio en calidad de imputado. Tiene guasa: Iñaki Urdangarín, en sus viajes por Sudamérica por cuenta de Telefónica, utiliza en la reserva de hoteles y  líneas aéreas el nombre de míster Liebaert, su apellido materno. ¿Será su nombre artístico? Tiene huevazos: el expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, ha lamentado que el saneamiento de la entidad se haya realizado “a costa” de fondos públicos en torno a un  2% del PIB. “¡Pasen, señores, pasen y vean el show de la mujer barbuda con el cromosoma 17 alterado; al tragasables con tres piernas; al nieto de Martín Laurello, el hombre que giraba la cabeza 180 grados…”. Aquí lo dejo. Me voy a tomar un café.

viernes, 1 de junio de 2012

No me río, que me despeino el bigote



Días pasados visitaban los príncipes de Asturias Portugal. Cuánto debe aburrirse este matrimonio para dedicarse a hacer “viajes de Estado bis”  a un país vecino con el que no nos une casi nada por culpa de nuestro crónico y acostumbrado desdén. Se iba a hacer un tren de alta velocidad Madrid-Lisboa y ya ni eso. Pero a la prensa rosa lusitana (“Lux”  y “Flash!”) les ha faltado tiempo para hacer severas críticas a la princesa consorte: que si Letizia está muy delgada, que si se detecta una cierta frialdad entre el matrimonio, que si ella estaba tensa… Ya veremos este fin de semana en Valladolid cómo anda el aceite del candil regio. De momento, miembros de la Guardia Civil han dejado claro que preferirían que el Cuerpo les comprase chalecos antibalas antes que derrochar dinero público en una parada militar que cada día que pasa interesa a menos ciudadanos. Y el Gobierno, ¡qué decir del Gobierno! Su extrema debilidad interior y la falta de respeto exterior están haciendo de Rajoy el muñeco del pim pam pum entre sus colegas europeos. El martes pasado, García- Margallo marchó a Londres dispuesto a poner las cartas de Gibraltar boca arriba y las cosas en su sitio. Ja, ja, ja. El ministro de Exteriores regresó a Madrid cariacontecido, declarando posteriormente a la prensa que “la pelota estaba en el tejado” del Peñasco. Pero ahora nos enteramos de que el Gobierno estudia compensar económicamente a los pesqueros españoles que faenan por la zona del inglés por tener la fiesta en paz. Eso se llama pusilanimidad. Me recuerda aquella parodia de Gila cuando, tomando el teléfono, llevaba intención de echarle una tremenda bronca a su suegra. Pero cuando ella se puso al otro lado de la línea, Gila se limitó a decir: “Sí, señora, sí señora. Lo que usted mande”.