En Aragón comienzan a preocupar los incendios. El fuego de Leciñena ya lleva quemadas más de 500 hectáreas. No sé por qué razón la culpa es de las cosechadoras, que sueltan chispas como las trallas de ar los demonios. Pero aquí lo que echa chispas es el Partido Aragonés Regionalista (PAR) cuya dirección amenaza con tomar medidas contra los críticos por no estar de acuerdo con que Azcón fichase como asesor personal a Alberto Izquierdo, candidato por ese partido en los últimos comicios autonómicos que no fue capaz de sacar un solo diputado a las Cortes Aragonesas. ¡A ver si ya no se va a poder discrepar de lo que parece absurdo! Ya conocen el refrán:“Consejos vendo que para mí no tengo”. Y la derechona más reaccionaria de este país está que trina ante el anuncio de Sánchez de llevar a cabo un Plan de Integración (que no es lo mismo que nacionalización) para un millón de inmigrantes antes de 2030, dotado con 500 millones de euros para el primer año. De inmediato se piensa crear la Agencia Estatal de Movilidad Humana, que reúna funciones y recursos dispersos, mantenga diferenciados los procedimientos de protección internacional y de residencia y preserve las competencias de seguridad y control fronterizo. En ese sentido, Núñez Feijóo, que no sabe por dónde le sopla el aire, ha gritado el chusquero "¡centinela, alerta!" como si defendiera el Álcázar deToledo, y manifestado que "esa regularización va en contra de la normativa europea", sin que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea aún no se haya pronunciado en ese sentido. A Núñez Feijóo le gusta poner la venda antes de la herida por tener contento a Vox, al que odia y necesita. Lo que en realidad parece es que lo que alarma a la UE es que esa posible regularización masiva en España conlleve tener derecho a poder viajar libremente por los países europeos que están dentro del ‘Espacio Schengen’. Vamos, lo que decía la esposa del gallego o asturiano que emigraba a América en busca de mejor fortuna a principios del siglo XX:“Dinero aquí, indiano allí”. También me entero de que Josu Zabarte, alias “Garratz”, miembro de ETA y condenado por 17 asesinatos, ha muerto el pasado lunes en su casa de Arrasate. Fue condenado a 614 años de prisión, de los que cumplió 29 antes de poder beneficiarse de la llamada ‘Doctrina Parot’, por la que fue excarcelado en 2013. Por fortuna, aquella organización terrorista vasca ya es historia.