sábado, 2 de agosto de 2014

José Galindo Antón




El pasado día 21 de julio en mi trabajo “Rito de las Exequias”, me congratulaba que el Ayuntamiento de Calatayud hubiese decidido poner el nombre de una calle al ilustre paisano José Verón Gormaz. Hoy, 1 de agosto, también me entero de que a José Galindo Antón, que fuese alcalde bilbilitano durante 20 años (entre 1971 y 1991 aunque con algún paréntesis), le van a colocar su nombre en la hasta ahora conocida como Plaza de San Benito. Galindo es un médico nonagenario especialista en aparato digestivo al que le tocó regir el Ayuntamiento de Calatayud durante los últimos años del franquismo, cuando a los alcaldes los nombraba directamente el entonces gobernador civil y jefe provincial del Movimiento. Durante  la Transición y el gobierno de Felipe González, Galindo  se presentó a las elecciones municipales por el PAR  (Partido Aragonés Regionalista). En una entrevista que le hizo  “El Periódico de Aragón” el 12 de abril de 2009, ante la pregunta del redactor, Galindo le respondía que él había sido el primer alcalde que tomó posesión de su cargo en España tras la celebración de los comicios democráticos. “La fecha se adelantó un día, al 18 de abril en lugar del 19, porque estaba previsto que el Rey visitara el Instituto Politécnico, la actual Academia de Logística, el primero de ambos días. Entonces se reunieron todos los cabezas de lista y preguntaron a la Casa Real si el monarca deseaba ser recibido por el ayuntamiento saliente o por el entrante, y la respuesta de Juan Carlos fue que debía recibirle y despedirle el mismo consistorio. Y la junta electoral dijo que no había inconveniente en adelantar la constitución del consistorio”. Tanto Verón como Galindo son dos grandes aficionados a la fotografía. Galindo ha sido procurador en Cortes, diputado provincial, presidente del Centro de Estudios Bilbilitanos, consejero de la Institución Fernando el Católico, secretario del Patronato del Centro de la UNED de Calatayud, vicepresidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro y miembro numerario de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. Tiene publicadas numerosas monografías, está en posesión de la Medalla de Oro de la UNED y es Hijo Predilecto de Calatayud. Mi más cordial enhorabuena.

jueves, 31 de julio de 2014

Podemos, ¡ya lo creo...!




Juan Laborda cuenta hoy en “Vozpópuli” algo que ya sabíamos: “Trabajar no garantiza salir de la pobreza”. Y aprovecha para hacer hincapié en un serio análisis  en el diario digital “Nueva tribuna” de Enrique Negueruela: “Cuando se está modificando el tipo de jornada habitual, hay que tener mucho cuidado con las cifras, y no confundir creación de empleo con precarización del existente. Si se destruyen mil empleos a jornada completa y se crean 1.500 a media jornada, en realidad no hay más trabajo porque se destruye en horas el equivalente a 250 puestos de trabajo. Según la EPA se han perdido casi cuatro millones de horas de trabajo y hay 128.800 ocupados más. El Gobierno miente, la Oposición está en la inopia y, ojo al último dato conocido: 32.000 afiliados anoche, 42.000 afiliados hoy a las 13 horas en Podemos, que se ha convirtiendo en una auténtica pesadilla para tanto cretino aforado que se está aprovechando miserablemente del sufrimiento de la mayoría de los ciudadanos. La confesión de Pujol; la condena de 9 años de inhabilitación a Baltar, cuando lleva jubilado desde 2012, ¡qué risa!; el caso de los ERE en Andalucía; la trama de Gürtel; la permanencia enquistada de un rey que ya no reina en el Palacio de la Zarzuela a gastos pagados; los casi 1.700 casos abiertos por corrupción  en los diferentes órganos judiciales, con más de 500 imputados y sólo una veintena en prisión; sólo es una pequeña muestra de lo que acontece en un país, el nuestro, donde “el dinero público no es de nadie”, según dijo el 29 de mayo de 2004 la socialista Carmen Calvo siendo ministra; o María Antonio Trujillo, cuando “aclaró” el 24 de junio de ese mismo año que “son unos irresponsables aquellos que piensan que en España existe una burbuja inmobiliaria augurando un brusco descenso en el precio de la vivienda”; o Zapatero, el 14 de enero de 2008, cuando afirmó que “la crisis es una falacia, puro catastrofismo”…La lista de sandeces es interminable.  Y así ha terminado España: saqueada y arruinada por culpa de unos sinvergüenzas que no tendrían cabida ni en Sierra Leona.

miércoles, 30 de julio de 2014

Conque




El corrector ortográfico de mi procesador de textos, será que es de naturaleza baturra, se empeña en corregirme una y otra vez la conjunción consecutiva “conque”, equivalente a “por tanto”, “así que”, “o sea que”, que se usa, además, para demostrar sorpresa, asombro o extrañeza. Verbigracia: “Conque eres un chorizó, ¿eh?...” No estoy pensando en Pujol ni en Correa ni en determinados jerifaltes andaluces de la UGT, ni en el Tío de la Mariscada ni en toda la panda de desahogados que hay del mundo al otro confín. Tampoco es que me haya traicionado el subconsciente ni está en mi ánimo lanzar las campanas al vuelo para que  los ciudadanos que cumplen con el Fisco se cabreen como la mona Chita ante tanta desvergüenza. Pero me molesta, y a eso iba, que el corrector ortográfico que me ha caído en suerte no distinga entre “con qué”, que es la unión de  preposición e interrogatorio; “con que”, que es la unión de preposición y relativo; y “conque” que, como decía, es una conjunción. La verdad es que añoro “El dardo en la palabra” del aragonés Fernando Lázaro Carreter, que siempre me sacaba de dudas. Ahora el dardo del procesador sólo acierta en la retambufa de este magnífico idioma que hablan 304 millones de personas, que es la lengua más hablada en el continente americano, la segunda más estudiada en el mundo después del inglés y uno de los 6 idiomas oficiales de la ONU.

lunes, 28 de julio de 2014

Se impone la "reforma Pajares"




Hace ya muchos años que desapareció en este país la llamada “prensa del Movimiento”, aquella red fundada por  una ley de 13 de julio de 1949, de derivada de una orden de 10 de agosto de  1938 donde en su artículo primero se disponía por el Ministerio de Gobernación y por el Servicio Nacional de Prensa “de todo el material de imprenta que apareciera en las ciudades que se fueran ocupando por las tropas nacionales”, que  pararían a depender de la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda de Falange. Ahí se incluía todo: edificios, redacciones, máquinas y material de talleres gráficos. Algo parecido sucedió con determinadas emisoras de radio, que conformaron la Red de Emisoras del Movimiento (REM) y la Cadena Azul de Radiodifusión (CAR). La “reforma Romero” de 1966, siendo ministro Utrera Molina, cerró muchas cabeceras (“Arriba España” de Pamplona, “Amanecer” de Zaragoza,  “La Tarde” de Málaga, “La Voz de Castilla” de Burgos, “Alerta” de Santander, etcétera) una vez cuantificadas sus pérdidas, que sobrepasaban los setecientos millones de pesetas de la época. Otras cabeceras cambiaron de nombre (“Lucha” en Teruel, que ahora se llama “Diario de Teruel”, “El Correo de Zamora” que se llama “La Opinión”, etc.). Y algunos tuvieron peor suerte, como fue el caso del rotativo  “Madrid”, que había comenzado su andadura el 8 de abril de 1939 en los locales expropiados a “Heraldo de Madrid” y “El Liberal” y cedidos en alquiler a Juan Pujol, ex diputado de CEDA. En 1947 cambia de ubicación a General Pardiñas esquina a Maldonado. En 1962 la cabecera cambia de propietarios (FACES) y en 1966 Rafael Calvo Serer (del Opus Dei y partidario de Juan de Borbón) se hace con el control y nombra a director del diario a Antonio Fontán, que firmaría su sentencia de muerte un artículo de 1968 donde, entre líneas y rebozando una sutil comparativa del dictador con De Gaulle, pedía la dimisión de Franco, lo que supuso una suspensión del diario de dos meses. En noviembre de 1971, una excusa de índole económica sirvió para llevar a cabo la “venganza” de Franco. Se canceló el periódico y se prohibió su publicación, hasta que en abril de 1973, tras haber sido adquirido por una inmobiliaria se voló con dinamita todo edificio neobarroco que sólo tenía 25 años de antigüedad. Pero, por qué cuento ahora todo eso? ¿A santo de qué?, se preguntará el lector. Cosas mías. Acabo de leer un artículo de opinión (“Ahora Podemos”) en un diario de provincias que me ha llenado de indignación. Su autor, Luciano Pajares Beato, señala sin despeinarse: “Hace muy poco hemos comprobado que los medios promocionan desde la payasada, al personaje histriónico de ademanes y palabras estudiadas. Y vimos en la representación de la entrevista con D. ª (sic) Esperanza Aguirre, que ella contestó a sus preguntas, pero él, [se refiere a Pablo Iglesias Turrión], se hizo el sueco y sí insultó y demostró su poca educación y su falta de un mínimo de respeto a otras ideas. A mí, con sus gestos estudiados y su repertorio aprendido y ensayado, me recordó a «El Gran Dictador» de Chaplin, en toda su cómica y penosa expresión”. Y sentencia rotundo Pajares: “Con tanto mando de poco seso y poca cabeza vamos al Podemos (sic) y que siga la juerga progre del desastre”. Amén. Pues nada, se impone la “reforma Pajares” ante semejante sindiós y el vaticinio del desastre que se avecina. Y pido que tal reforma pendiente la auspicie Ruiz-Gallardón; que, además de hombre de bien y ministro de Justicia, es yerno de Utrera Molina. Si es necesario, ayudaremos en la medida de nuestras fuerzas procesionando al santo patrón de España por todos los pueblos y aldeas, como se hace para invocar lluvia. Ah, se me olvidaba: España no es Tomania. “Hannah, ¿puedes oírme?...”.

miércoles, 23 de julio de 2014

El ventilador de Torres




Cuenta un periódico digital que “Torres señala ahora a Felipe VI” en varios correos electrónicos que ha enviado al juez Castro. “Conocía los negocios de su cuñado”, afirma sin despeinarse. Bueno, y qué. Conocer los negocios de Urdangarín no significa nada. Torres, con su ventilador, intenta echar porquería del mundo al otro confín. ¡Que sinvergüenza! Servidor de ustedes no se considera monárquico ni tan siquiera juancarlista. Pero no deja de reconocer por ello que el actual Jefe del Estado, Felipe VI, es persona intachable y merecedora de respeto. Los turbios asuntos financieros de Torres y de Urdangarín los conocía cualquier ciudadano medianamente informado. También los medios de comunicación, aunque tardaron en contarlo por razones que desconozco, quizás por un tácito pacto de silencio entre colegas debido al alarmante bajo grado de valoración ciudadana que estaba alcanzando la Monarquía. Sea como fuere, Torres debe asumir sus culpas y dejarse de pamplinas. No se puede ir “de listo” y batirse en retirada utilizando fuego de traca con carcasa de cartón en un vano intento de desprestigiar al nuevo Rey. Es de lerdos suponer que extendiendo el marco de responsabilidades punibles (desconociendo, según paece, el artículo 56.3 de la  Constitución Española) reduce la responsabilidad propia. Que cada palo aguante su vela.

El palo y la zanahoria




Lo del palo y la zanahoria, es una frase desafortunada que Carlos Lesmes,  ultra conservador  y sucesor de Carlos Dívar, utilizó en marzo pasado, cuando dijo sin despeinarse que “el CGPJ se crea para dos funciones que se considera que no pueden estar en manos del Gobierno: el nombramiento de los cargos judiciales y el ejercicio de la disciplina, porque al juez se le controla con el palo y la zanahoria”. Lo que no sabemos los ciudadanos del común es cómo se controla a un cebollino que larga ese tipo de tonterías. Pero no quería aquí hablar de ese tipo, sino de los nueve beneficios que se han descubierto en la zanahoria: su olor estimula el apetito; comerla cruda fortalece dientes y encías; ayuda a combatir el estreñimiento; es diurética; vigorizante para mentes cansadas; fortalece las uñas y el cabello; mejora la calidad de la leche materna; evitan el envejecimiento prematuro; y, además de todo ello, es buena para la vista. Yo no sé si los miembros del CGPJ “tragan” con todo lo que se les ordena e ignoro si Carlos Lesmes toma zumo de zanahorias al levantarse de la cama por las mañanas. Tampoco entiendo la razón por la que su antecesor,  Carlos Dívar, sigue gozando de coche oficial (entre otras cosas para ir a Torremolinos) y quince  guardaespaldas, o sea, 11 guardias civiles y 4 policías nacionales, que cuestan 385.000 euros anuales a todos los ciudadanos. Algo debería decir al respecto el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que concedió el pasado febrero la Medalla de Oro al Mérito Policial a la Virgen del Amor a propuesta de la cofradía de Nuestro Padre Jesús el Rico y María Santísima del Amor y que, antes de todo ello, en septiembre de 2012, propuso al Gobierno y consiguió nada menos que  la Gran Cruz de la Guardia Civil a la Virgen del Pilar. Sólo falta que este ministro le conceda otra medalla prestigiosa a Teresa de Jesús, ya que según  palabras de ese ministro, la santa de Ávila “está siendo intercesora para España en tiempos recios”. Sólo faltaría que este piadoso ministro enviara a algún miembro del Grupo Hepta, fundado por el padre Pilón, para que analizara la escalofriante ascensión de Pablo Iglesias Turrión, ese nuevo “Mesías prometido”, en el campo del misterio. Todo llegará, oiga.

lunes, 21 de julio de 2014

Rito de las Exequias




Me entero de que a José Verón Gormaz le va a poner el Ayuntamiento de Calatayud el nombre a una calle. Me alegro. Lo normal en este país es que a alguien le pongan su nombre a una calle cuando éste ya ha hincado el pico, se ha glosado su figura y se le ha hecho un elogio funeral con más florituras que la fachada del valenciano Palacio del marqués de Dos Aguas. Otras veces se opta por colocar un azulejo o un rombo en la casa que  vio nacer o  morir al insigne ciudadano, con la intención de que permanezca vivo en su recuerdo, o una estatua en zona ajardinada que permite dar melancólicos paseos otoñales. A  José Verón,  Calatayud le nombró Hijo Predilecto en 2006 y es alma y vida del Centro de Estudios Bilbilitanos, académico de San Luis, Premio de las Letras Aragonesas, Medalla de Oro de las Cortes de Aragón, Premio Nacional de Fotografía…, y así hasta doce reconocimientos importantes. Verón, en una entrevista que le hizo el pasado marzo Eva García para El Periódico de Aragón señaló que se consideraba “un poeta que hace fotografías”. El pasado sábado hacia yo un elogio de Herminio Ramos (La Tuda, Zamora, 1925),  Cronista Oficial de Zamora, al que la Ciudad de doña Urraca le acababa de levantar una merecida estatua en bronce. Herminio es, además de profesor jubilado y escultor, el gran impulsor de la Feria de la Cerámica que cada año toma más fuerza en Zamora durante las fiestas de San Pedro. Verón es un cleptómano de perspectivas con su cámara oscura, un entallador de lo inefable a la hora de cincelar el folio blanco con su pluma de poeta, un narrador capaz de transformar en regadío el secarral de Armantes y un excelente observador de las cosas que acontecen como Cronista Oficial de Calatayud. Lo dicho: me alegra que el Ayuntamiento de Calatayud le ponga su nombre a una calle y aprovecho para darle mi más cordial enhorabuena. Estamos hechos de lo que olvidamos y hay que darse prisa por reconstruir un rompecabezas en el que faltan piezas antes de que llegue la luz amarilla del invierno. Un abrazo, Pepe.