El pasado día 21 de julio en mi
trabajo “Rito de las Exequias”, me congratulaba que el Ayuntamiento de
Calatayud hubiese decidido poner el nombre de una calle al ilustre paisano José
Verón Gormaz. Hoy, 1 de agosto, también me entero de que a José Galindo Antón,
que fuese alcalde bilbilitano durante 20 años (entre 1971 y 1991 aunque con
algún paréntesis), le van a colocar su nombre en la hasta ahora conocida como
Plaza de San Benito. Galindo es un médico nonagenario especialista en aparato
digestivo al que le tocó regir el Ayuntamiento de Calatayud durante los últimos
años del franquismo, cuando a los alcaldes los nombraba directamente el
entonces gobernador civil y jefe provincial del Movimiento. Durante la Transición y el gobierno de Felipe González, Galindo se presentó a las elecciones municipales por
el PAR (Partido Aragonés Regionalista).
En una entrevista que le hizo “El
Periódico de Aragón” el 12 de abril de 2009, ante la pregunta del redactor,
Galindo le respondía que él había sido el primer alcalde que tomó posesión de
su cargo en España tras la celebración de los comicios democráticos. “La fecha se adelantó un día, al 18 de abril
en lugar del 19, porque estaba previsto que el Rey visitara el Instituto
Politécnico, la actual Academia de Logística, el primero de ambos días.
Entonces se reunieron todos los cabezas de lista y preguntaron a la
Casa Real si el monarca deseaba ser
recibido por el ayuntamiento saliente o por el entrante, y la respuesta de Juan
Carlos fue que debía recibirle y despedirle el mismo consistorio. Y la junta
electoral dijo que no había inconveniente en adelantar la constitución del
consistorio”. Tanto Verón como Galindo son dos grandes aficionados a la
fotografía. Galindo ha sido procurador en Cortes, diputado provincial,
presidente del Centro de Estudios Bilbilitanos, consejero de la Institución Fernando
el Católico, secretario del Patronato del Centro de la UNED de Calatayud,
vicepresidente de la
Confederación Hidrográfica del Ebro y
miembro numerario de la Real Academia
de Nobles y Bellas Artes de San Luis. Tiene publicadas numerosas monografías,
está en posesión de la Medalla
de Oro de la UNED
y es Hijo Predilecto de Calatayud. Mi más cordial enhorabuena.sábado, 2 de agosto de 2014
José Galindo Antón
El pasado día 21 de julio en mi
trabajo “Rito de las Exequias”, me congratulaba que el Ayuntamiento de
Calatayud hubiese decidido poner el nombre de una calle al ilustre paisano José
Verón Gormaz. Hoy, 1 de agosto, también me entero de que a José Galindo Antón,
que fuese alcalde bilbilitano durante 20 años (entre 1971 y 1991 aunque con
algún paréntesis), le van a colocar su nombre en la hasta ahora conocida como
Plaza de San Benito. Galindo es un médico nonagenario especialista en aparato
digestivo al que le tocó regir el Ayuntamiento de Calatayud durante los últimos
años del franquismo, cuando a los alcaldes los nombraba directamente el
entonces gobernador civil y jefe provincial del Movimiento. Durante la Transición y el gobierno de Felipe González, Galindo se presentó a las elecciones municipales por
el PAR (Partido Aragonés Regionalista).
En una entrevista que le hizo “El
Periódico de Aragón” el 12 de abril de 2009, ante la pregunta del redactor,
Galindo le respondía que él había sido el primer alcalde que tomó posesión de
su cargo en España tras la celebración de los comicios democráticos. “La fecha se adelantó un día, al 18 de abril
en lugar del 19, porque estaba previsto que el Rey visitara el Instituto
Politécnico, la actual Academia de Logística, el primero de ambos días.
Entonces se reunieron todos los cabezas de lista y preguntaron a la
Casa Real si el monarca deseaba ser
recibido por el ayuntamiento saliente o por el entrante, y la respuesta de Juan
Carlos fue que debía recibirle y despedirle el mismo consistorio. Y la junta
electoral dijo que no había inconveniente en adelantar la constitución del
consistorio”. Tanto Verón como Galindo son dos grandes aficionados a la
fotografía. Galindo ha sido procurador en Cortes, diputado provincial,
presidente del Centro de Estudios Bilbilitanos, consejero de la Institución Fernando
el Católico, secretario del Patronato del Centro de la UNED de Calatayud,
vicepresidente de la
Confederación Hidrográfica del Ebro y
miembro numerario de la Real Academia
de Nobles y Bellas Artes de San Luis. Tiene publicadas numerosas monografías,
está en posesión de la Medalla
de Oro de la UNED
y es Hijo Predilecto de Calatayud. Mi más cordial enhorabuena.jueves, 31 de julio de 2014
Podemos, ¡ya lo creo...!
Juan Laborda cuenta hoy en
“Vozpópuli” algo que ya sabíamos: “Trabajar no garantiza salir de la pobreza”.
Y aprovecha para hacer hincapié en un serio análisis en el diario digital “Nueva tribuna” de
Enrique Negueruela: “Cuando se está modificando el tipo de jornada habitual,
hay que tener mucho cuidado con las cifras, y no confundir creación de empleo
con precarización del existente. Si se destruyen mil empleos a jornada completa
y se crean 1.500 a
media jornada, en realidad no hay más trabajo porque se destruye en horas el
equivalente a 250 puestos de trabajo. Según la EPA se han perdido casi cuatro millones de horas de
trabajo y hay 128.800 ocupados más”. El Gobierno miente, la Oposición está en la inopia y, ojo al último dato
conocido: 32.000 afiliados anoche, 42.000 afiliados hoy a las 13 horas en
Podemos, que se ha convirtiendo en una auténtica pesadilla para tanto cretino
aforado que se está aprovechando miserablemente del sufrimiento de la mayoría
de los ciudadanos. La confesión de Pujol; la condena de 9 años de
inhabilitación a Baltar, cuando lleva jubilado desde 2012, ¡qué risa!; el caso
de los ERE en Andalucía; la trama de Gürtel; la permanencia enquistada de un
rey que ya no reina en el Palacio de la Zarzuela a gastos pagados; los casi 1.700 casos
abiertos por corrupción en los
diferentes órganos judiciales, con más de 500 imputados y sólo una veintena en
prisión; sólo es una pequeña muestra de lo que acontece en un país, el nuestro,
donde “el dinero público no es de nadie”, según dijo el 29 de mayo de 2004 la
socialista Carmen Calvo siendo ministra; o María Antonio Trujillo, cuando
“aclaró” el 24 de junio de ese mismo año que “son unos irresponsables aquellos
que piensan que en España existe una burbuja inmobiliaria augurando un brusco
descenso en el precio de la vivienda”; o Zapatero, el 14 de enero de 2008,
cuando afirmó que “la crisis es una falacia, puro catastrofismo”…La lista de
sandeces es interminable. Y así ha
terminado España: saqueada y arruinada por culpa de unos sinvergüenzas que no
tendrían cabida ni en Sierra Leona.miércoles, 30 de julio de 2014
Conque
El corrector ortográfico de mi
procesador de textos, será que es de naturaleza baturra, se empeña en
corregirme una y otra vez la conjunción consecutiva “conque”, equivalente a
“por tanto”, “así que”, “o sea que”, que se usa, además, para demostrar sorpresa,
asombro o extrañeza. Verbigracia: “Conque eres un chorizó, ¿eh?...” No estoy
pensando en Pujol ni en Correa ni en determinados jerifaltes andaluces de la UGT, ni en el Tío de la Mariscada ni en toda la
panda de desahogados que hay del mundo al otro confín. Tampoco es que me haya
traicionado el subconsciente ni está en mi ánimo lanzar las campanas al vuelo
para que los ciudadanos que cumplen con
el Fisco se cabreen como la mona Chita ante tanta desvergüenza. Pero me
molesta, y a eso iba, que el corrector ortográfico que me ha caído en suerte no
distinga entre “con qué”, que es la unión de preposición e interrogatorio; “con que”, que
es la unión de preposición y relativo; y “conque” que, como decía, es una
conjunción. La verdad es que añoro “El dardo en la palabra” del aragonés
Fernando Lázaro Carreter, que siempre me sacaba de dudas. Ahora el dardo del
procesador sólo acierta en la retambufa de este magnífico idioma que hablan 304
millones de personas, que es la lengua más hablada en el continente americano,
la segunda más estudiada en el mundo después del inglés y uno de los 6 idiomas
oficiales de la ONU.
lunes, 28 de julio de 2014
Se impone la "reforma Pajares"
Hace ya muchos años que
desapareció en este país la llamada “prensa del Movimiento”, aquella red
fundada por una ley de 13 de julio de
1949, de derivada de una orden de 10 de agosto de 1938 donde en su artículo primero se disponía
por el Ministerio de Gobernación y por el Servicio Nacional de Prensa “de todo
el material de imprenta que apareciera en las ciudades que se fueran ocupando
por las tropas nacionales”, que pararían
a depender de la Delegación Nacional
de Prensa y Propaganda de Falange. Ahí se incluía todo: edificios, redacciones,
máquinas y material de talleres gráficos. Algo parecido sucedió con
determinadas emisoras de radio, que conformaron la Red de Emisoras del Movimiento
(REM) y la Cadena Azul
de Radiodifusión (CAR). La “reforma Romero” de 1966, siendo ministro Utrera
Molina, cerró muchas cabeceras (“Arriba España” de Pamplona, “Amanecer” de
Zaragoza, “La Tarde” de Málaga, “La Voz de Castilla” de Burgos,
“Alerta” de Santander, etcétera) una vez cuantificadas sus pérdidas, que
sobrepasaban los setecientos millones de pesetas de la época. Otras cabeceras
cambiaron de nombre (“Lucha” en Teruel, que ahora se llama “Diario de Teruel”,
“El Correo de Zamora” que se llama “La Opinión”, etc.). Y algunos tuvieron peor suerte,
como fue el caso del rotativo “Madrid”,
que había comenzado su andadura el 8 de abril de 1939 en los locales
expropiados a “Heraldo de Madrid” y “El Liberal” y cedidos en alquiler a Juan
Pujol, ex diputado de CEDA. En 1947 cambia de ubicación a General Pardiñas
esquina a Maldonado. En 1962 la cabecera cambia de propietarios (FACES) y en
1966 Rafael Calvo Serer (del Opus Dei y partidario de Juan de Borbón) se hace
con el control y nombra a director del diario a Antonio Fontán, que firmaría su
sentencia de muerte un artículo de 1968 donde, entre líneas y rebozando una
sutil comparativa del dictador con De Gaulle, pedía la dimisión de Franco, lo
que supuso una suspensión del diario de dos meses. En noviembre de 1971, una
excusa de índole económica sirvió para llevar a cabo la “venganza” de Franco.
Se canceló el periódico y se prohibió su publicación, hasta que en abril de
1973, tras haber sido adquirido por una inmobiliaria se voló con dinamita todo
edificio neobarroco que sólo tenía 25 años de antigüedad. Pero, por qué cuento
ahora todo eso? ¿A santo de qué?, se preguntará el lector. Cosas mías. Acabo de
leer un artículo de opinión (“Ahora Podemos”) en un diario de provincias que me
ha llenado de indignación. Su autor, Luciano Pajares Beato, señala sin despeinarse:
“Hace muy poco hemos comprobado que los medios promocionan desde la payasada,
al personaje histriónico de ademanes y palabras estudiadas. Y vimos en la
representación de la entrevista con D. ª (sic) Esperanza Aguirre, que ella contestó
a sus preguntas, pero él, [se refiere a Pablo Iglesias Turrión], se hizo el
sueco y sí insultó y demostró su poca educación y su falta de un mínimo de
respeto a otras ideas. A mí, con sus gestos estudiados y su repertorio
aprendido y ensayado, me recordó a «El Gran Dictador» de Chaplin, en toda su
cómica y penosa expresión”. Y sentencia rotundo Pajares: “Con tanto mando de
poco seso y poca cabeza vamos al Podemos (sic) y que siga la juerga progre del
desastre”. Amén. Pues nada, se impone la “reforma Pajares” ante semejante
sindiós y el vaticinio del desastre que se avecina. Y pido que tal reforma
pendiente la auspicie Ruiz-Gallardón; que, además de hombre de bien y ministro
de Justicia, es yerno de Utrera Molina. Si es necesario, ayudaremos en la
medida de nuestras fuerzas procesionando al santo patrón de España por todos
los pueblos y aldeas, como se hace para invocar lluvia. Ah, se me olvidaba:
España no es Tomania. “Hannah, ¿puedes oírme?...”.miércoles, 23 de julio de 2014
El ventilador de Torres
Cuenta un periódico digital que
“Torres señala ahora a Felipe VI” en varios correos electrónicos que ha enviado
al juez Castro. “Conocía los negocios de su cuñado”, afirma sin despeinarse.
Bueno, y qué. Conocer los negocios de Urdangarín no significa nada. Torres, con
su ventilador, intenta echar porquería del mundo al otro confín. ¡Que
sinvergüenza! Servidor de ustedes no se considera monárquico ni tan siquiera
juancarlista. Pero no deja de reconocer por ello que el actual Jefe del Estado,
Felipe VI, es persona intachable y merecedora de respeto. Los turbios asuntos
financieros de Torres y de Urdangarín los conocía cualquier ciudadano
medianamente informado. También los medios de comunicación, aunque tardaron en
contarlo por razones que desconozco, quizás por un tácito pacto de silencio
entre colegas debido al alarmante bajo grado de valoración ciudadana que estaba
alcanzando la Monarquía. Sea
como fuere, Torres debe asumir sus culpas y dejarse de pamplinas. No se puede
ir “de listo” y batirse en retirada utilizando fuego de traca con carcasa de
cartón en un vano intento de desprestigiar al nuevo Rey. Es de lerdos suponer
que extendiendo el marco de responsabilidades punibles (desconociendo, según
paece, el artículo 56.3 de la Constitución Española)
reduce la responsabilidad propia. Que cada palo aguante su vela.El palo y la zanahoria
Lo del palo y la zanahoria, es
una frase desafortunada que Carlos Lesmes,
ultra conservador y sucesor de
Carlos Dívar, utilizó en marzo pasado, cuando dijo sin despeinarse que “el CGPJ
se crea para dos funciones que se considera que no pueden estar en manos del
Gobierno: el nombramiento de los cargos judiciales y el ejercicio de la
disciplina, porque al juez se le controla con el palo y la zanahoria”. Lo que
no sabemos los ciudadanos del común es cómo se controla a un cebollino que larga
ese tipo de tonterías. Pero no quería aquí hablar de ese tipo, sino de los
nueve beneficios que se han descubierto en la zanahoria: su olor estimula el
apetito; comerla cruda fortalece dientes y encías; ayuda a combatir el
estreñimiento; es diurética; vigorizante para mentes cansadas; fortalece las
uñas y el cabello; mejora la calidad de la leche materna; evitan el
envejecimiento prematuro; y, además de todo ello, es buena para la vista. Yo no
sé si los miembros del CGPJ “tragan” con todo lo que se les ordena e ignoro si
Carlos Lesmes toma zumo de zanahorias al levantarse de la cama por las mañanas.
Tampoco entiendo la razón por la que su antecesor, Carlos Dívar, sigue gozando de coche oficial
(entre otras cosas para ir a Torremolinos) y quince guardaespaldas, o sea, 11 guardias civiles y
4 policías nacionales, que cuestan 385.000 euros anuales a todos los
ciudadanos. Algo debería decir al respecto el ministro del Interior, Jorge
Fernández Díaz, que concedió el pasado febrero la Medalla de Oro al Mérito
Policial a la Virgen del Amor a propuesta de la cofradía de Nuestro Padre Jesús
el Rico y María Santísima del Amor y que, antes de todo ello, en septiembre de
2012, propuso al Gobierno y consiguió nada menos que la Gran
Cruz de la Guardia Civil
a la Virgen
del Pilar. Sólo falta que este ministro le conceda otra medalla prestigiosa a
Teresa de Jesús, ya que según palabras
de ese ministro, la santa de Ávila “está siendo intercesora para España en
tiempos recios”. Sólo faltaría que este piadoso ministro enviara a algún
miembro del Grupo Hepta, fundado por el padre Pilón, para que analizara la
escalofriante ascensión de Pablo Iglesias Turrión, ese nuevo “Mesías
prometido”, en el campo del misterio. Todo llegará, oiga.
lunes, 21 de julio de 2014
Rito de las Exequias
Me entero de que a José Verón
Gormaz le va a poner el Ayuntamiento de Calatayud el nombre a una calle. Me
alegro. Lo normal en este país es que a alguien le pongan su nombre a una calle
cuando éste ya ha hincado el pico, se ha glosado su figura y se le ha hecho un
elogio funeral con más florituras que la fachada del valenciano Palacio del
marqués de Dos Aguas. Otras veces se opta por colocar un azulejo o un rombo en
la casa que vio nacer o morir al insigne ciudadano, con la intención de
que permanezca vivo en su recuerdo, o una estatua en zona ajardinada que
permite dar melancólicos paseos otoñales. A
José Verón, Calatayud le nombró
Hijo Predilecto en 2006 y es alma y vida del Centro de Estudios Bilbilitanos,
académico de San Luis, Premio de las Letras Aragonesas, Medalla de Oro de las
Cortes de Aragón, Premio Nacional de Fotografía…, y así hasta doce
reconocimientos importantes. Verón, en una entrevista que le hizo el pasado
marzo Eva García para El Periódico de Aragón señaló que se consideraba “un
poeta que hace fotografías”. El pasado sábado hacia yo un elogio de Herminio
Ramos (La Tuda,
Zamora, 1925), Cronista Oficial de
Zamora, al que la Ciudad
de doña Urraca le acababa de levantar una merecida estatua en bronce. Herminio
es, además de profesor jubilado y escultor, el gran impulsor de la Feria de la Cerámica que cada año
toma más fuerza en Zamora durante las fiestas de San Pedro. Verón es un
cleptómano de perspectivas con su cámara oscura, un entallador de lo inefable a
la hora de cincelar el folio blanco con su pluma de poeta, un narrador capaz de
transformar en regadío el secarral de Armantes y un excelente observador de las
cosas que acontecen como Cronista Oficial de Calatayud. Lo dicho: me alegra que
el Ayuntamiento de Calatayud le ponga su nombre a una calle y aprovecho para
darle mi más cordial enhorabuena. Estamos hechos de lo que olvidamos y hay que
darse prisa por reconstruir un rompecabezas en el que faltan piezas antes de
que llegue la luz amarilla del invierno. Un abrazo, Pepe.
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