El fraude, la malversación de
fondos, la falsedad de documento público, la falsedad en los justificantes del
IVA, la venta de productos farmacéuticos, los contratos inflados, los concursos
amañados y el fraude en los suministros en la Agrupación del
Acuartelamiento Aéreo de Getafe, tal y como informa hoy El País, da idea de lo
que no se debe hacer con el dinero público. Además de todo ello, de por sí
grave, “en 2010 se compraron grandes cantidades de productos que no figuraban
en ninguno de los 365 menús servidos ese año. Por ejemplo, 2.409 kilos de
embutidos ibéricos por 43.296 euros y que no estaban destinados a los gastos de
alimentación que deben ser asumidos con cargo a los Presupuestos del Estado”.
Además, “en diciembre de 2010, se compraron 50.525 barras de pan pequeñas,
cuando su consumo no pasa de 7.000 al mes. También parece excesivo el consumo
de aceite: 110 litros
diarios. Estas compras podrían encubrir otras, como 360 botellas de vino, 456
de cerveza, 252 de cava y 160 de alcohol de alta graduación, por las que se
abonaron 5.871 euros en metálico en diciembre de 2012, según figura en un
albarán”. Y todo ello le costó un expediente a la juez togada militar, la
capitán Patricia Moncada “por no haber avisado del registro al jefe del
acuartelamiento". A mi entender, puesto que el Jefe Supremo de las Fuerzas
Armadas es el Jefe del Estado y su figura es inviolable y no está sujeta a
responsabilidad, según el artículo 56.2 de la Constitución, debería
presentar su dimisión inmediata y de forma irrevocable el ministro de Defensa,
Pedro Morenés, al ser el máximo responsable
de las Fuerzas Armadas.
domingo, 31 de agosto de 2014
sábado, 30 de agosto de 2014
Se acaba agosto
Hoy ha muerto en Barcelona el modisto olbense Manuel Pertegaz que, entre
otras cosas, ideó para la cantante Salomé
un vestido de más de 14 kilos de peso a base de canutillos de porcelana
azul, sin contar los tres collares de un
kilo cada uno de ellos, con el que ésta ganó un Festival de Eurovisión
compartido en el ya lejano 1969. También creó el vestido de novia de Letizia
Ortiz, a mi entender de dudoso gusto. Pertegaz estaba en puertas de cumplir un
siglo de existencia. El pasado día 4 también fallecía en Barcelona Carmen del
Lirio, la reina de El Paralelo, y hace sólo tres días Pedro Pubill Calaf,
conocido artísticamente como Peret, uno de los tres padres de la rumba
catalana, junto a Antonio González “Pescailla” y el pianista Joseph María
Valentí, más conocido como “El Chacho”. ¡Ay, los viejos vinilos…! Ya estamos
terminando con las existencias del siglo XX, como si Barcelona fuese el último almacén
de coloniales, como lo fue “El Encanto” de La Habana antes de que llegase Fidel. La prematura
vejez nos está pillando con el lapicero en la oreja, la bata añil y el
ron-quina abrillantándonos el pelo ralo. Algunos tenemos la rara sensación de
haber malgastado la herencia.
viernes, 29 de agosto de 2014
No sé si me explico...
Leído hoy en Abc de Sevilla: “Don
Juan Carlos retoma su actividad pública este sábado en Granada”. Cualquier
ciudadano, sobre todo aquellos que lo están pasando mal por la falta de
ingresos familiares al tiempo que contemplan impávidos el vergonzoso derroche
del dinero público, suponía que esa “vuelta a la actividad pública” de Juan Carlos de Borbón iba a ser beneficiosa
para España, que su esfuerzo iba a merecer la pena y, porqué no decirlo, que
iba a “justificar” de alguna manera que continuase viviendo a cuerpo de rey, y
nunca mejor dicho, en una lujosísima vivienda que pertenece a Patrimonio
Nacional, es decir, a todos los españoles. Pero el exjefe del Estado retoma la
actividad pública, según aclara el periódico monárquico, para presidir el
primer partido de la selección española en el MundoBasket 2014; o sea, para
asistir a un partido de baloncesto. Eso me recuerda a Horacio, cuando aludía a la fábula II, XXIV
de Fedro, que comenzaba: “Mons parturibat, gemitas immanes ciens, / eratque in
terris maxima expectatio”, o sea, aquello del monte, que
mientras paría lanzaba unos enormes gemidos, y en la tierra había una enorme
expectación. Pero el monte parió un ratón. No sé si me explico, no sé si me entienden.
Un cura retrógrado
Que yo sepa, para recibir la
comunión dentro del seno de la Iglesia
Católica sólo es necesario estar en estado de gracia y
respetar el ayuno eucarístico. Dicho eso, no entiendo la razón por la que el
párroco de la villa de Sorihuela del Guadalimar, en la provincia de Jaén, se
negase el pasado 7 de agosto a dar la comunión a una muchacha menor de 16 años
por, según éste, “no ir vestida de forma
adecuada” para recibir el sacramento. Pero la fotografía de la chica que abre
este trabajo demuestra a las claras que ella vestía correctamente cuando
asistió en la parroquia de Santa Águeda al funeral del abuelo de un amigo.
Tiempo atrás, el párroco había colocado un cartel en la entrada de la parroquia
en la que advertía que no se podía entrar al templo con tirantes o pantalón
corto. El caso es que la negativa del cura a administrarle la comunión le ha
supuesto a la muchacha una “ansiedad reactiva”, en palabras del médico, y sus
padres ya ha presentado la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil de Castellar. Una
denuncia que sólo sus progenitores estarían dispuestos a retirar si el
cura Fernández, que así se llama el párroco, se disculpase en la iglesia donde
se produjeron los hechos cuando esté llena de fieles. De momento los
sorihuereños están divididos: unos a favor y otros en contra de la decisión
adoptada por el párroco. La alcaldesa, la socialista Ana Belén Rescalvo, le ha
quitado importancia al incidente y acusa a la familia de la muchacha de
“exagerar” lo ocurrido. ¡Qué sabrá ella! Ciertamente, algunos curas retrógrados,
al igual que sucede con los castaños, hacen la sombra muy oscura. Hay mucho
mastuerzo por ahí sin ganas de intentar recuperar el tiempo perdido en
gorigoris. Menos mal que se ha marchado por donde vino Rouco Varela, ese rompeolas de todas las Españas.
jueves, 28 de agosto de 2014
La banca siempre gana
miércoles, 27 de agosto de 2014
Rayas y estrellas

Barruntos de tormenta

martes, 26 de agosto de 2014
Dos exposiciones

lunes, 25 de agosto de 2014
Repulsión
El alcalde de Valladolid tiene su
clientela y le seguirá votando pese a sus ramalazos machistas. Posiblemente se
le haya entendido mal, pero a ese ginecólogo no llevaría a mi mujer o a mi hija
para que le hiciese una citología. León de la Riva, que así se llama este alcalde grosero y
esperpéntico, recuerda a aquellas películas de la España del destape donde se
veía como algo “normal” soltar chistes machistas en las tabernas. Nuestro país
ha cambiado a mejor, pero todavía queda un amplio sector de la población
insensibilizada con la igualdad de género y continúa haciendo “gracietas” de
baja estofa en los corrillos de amigos. Cuarenta años de represión franquista,
con el apoyo incondicional de la Iglesia
Católica, que todo sea dicho, han dejado un marchamo difícil
de superar, como lo han demostrado con sus ramalazos intolerantes el alcalde de
Toledo, el de Valladolid o el exministro Arias Cañete. La Coordinadora de
Mujeres de Valladolid ha reaccionado con una manifestación de indignación
colectiva, pero corresponde a los partidos políticos, que pusieron en su día
como cabeza de lista a tales mamarrachos, cesar de inmediato a todo aquel que
todavía entiende que existe en nuestro país derecho de pernada. La portavoz de
esa Coordinadora vallisoletana, Marisol Morais, ha recordado “que se asesinan a
muchas mujeres por violencia de género y que el propio Ministerio del Interior
contabiliza más de 1.000 violaciones al año denunciadas”. Ante tal turbio
panorama, sobran excusas de mal pagador. A la mierda con ellos.
domingo, 24 de agosto de 2014
¡Que Dios nos pille confesados...!

jueves, 21 de agosto de 2014
Pérdida de lastre
Existen muchos misterios sin
resolver. Por ejemplo el peso del alma, que parece estar situada “en la marea de
neurotransmisores y los recovecos de las estructuras cerebrales”. Algo similar
acontece con los pensamientos. Tengo entre mis estanterías un libro de Asimov,
“El peso del Universo”, donde éste científico tampoco me saca de dudas, ya que
no dice nada sobre tales cuestiones. Respecto al peso del alma, Francis Crack, que ganó el Premio Nobel en 1962 por describir en
1953 con la ayuda de James Watson la estructura tridimensional de doble hélice
del ADN, afirmó que el alma humana pesaba 21 gramos. Y antes, en
1882, Angelo Mosso diseñó una balanza con la que pretendía medir los cambios en
el cerebro mientras pensamos. Según una noticia, que leo hoy en “Vozpópuli” con
asombro, David T. Field, que ha
reconstruido la balanza de medición de pensamientos gracias a los manuscritos
de Mosso recuperados en Italia, considera determinadas variables a tener en
cuenta al efectuar tal medición, entre ellas “los cambios producidos por la
respiración, que pueden inclinar la balanza y confundir al investigador si no
los tiene en cuenta, ya que cuando el sujeto contiene la respiración unos
segundos se produce una acumulación de CO2 en la sangre que
dilata los vasos sanguíneos y el flujo de sangre en el cerebro”. Sea como
fuere, lo que sí es mensurable es el peso de Jordi Pujol sin la Medalla de Oro de
Barcelona puesta sobre la solapa se su chaqueta. Una condecoración que le fue
otorgada en 1992 y que ahora ha tenido que devolver a petición del
Ayuntamiento.
martes, 19 de agosto de 2014
Javier Urra
Javier Urra es un psicólogo
forense navarro que está de tertuliano en todos los debates que se precien, en
prensa, radio, televisión, siempre
lanzando “acertados“ consejos como si fuesen serpentinas mágicas empapadas con
el bálsamo de Fierabrás. El alarde de cognición del exdefensor del Menor de la Comunidad de Madrid es
manifiesto. De hecho, ayudó en calidad de experto en el Congreso y en Senado y
ha representado a España en diversos foros internacionales. Y todo lo cuenta
muy serio y circunspecto. Su frondoso bigote es como el barbuquejo arriado de
los tricornios, que añadía un toque de seriedad a la pareja de guardias civiles
cuando pedían los papeles al gitano. Urra no porta naranjero ni correaje ni
cartucheras ni lleva tricornio con visera y cogotera. Para cualquier problema
que se le pueda presentar, por grave que éste sea, tiene fórmulas magistrales
adecuadas en cada caso y respuestas embadurnadas de norma. Ayer, sin ir más
lejos, manifestó en San Sebastián, con ocasión de unos cursos de verano, que los violadores en serie y los pederastas
“tienen una salida ética consigo mismos y con la sociedad”, conscientes de que
reincidirán a la menor ocasión. Y la salida ética tras cumplir con la Justicia “posiblemente
sería el suicidio”.Hombre, no cabe duda de que muerto el perro se acabó la
rabia, pero tal posible solución se me antoja como disparatada. Eso sí, antes
de proponer esa “salida ética” a los violadores y pederastas, Urra les miraría
a los ojos y les diría: “Mírate al espejo y plantéate tu futuro y, sobre todo,
plantéate si te merece la pena seguir viviendo”. No cabe duda de que esa misma frase, esa
“solución de emergencia”, ya puestos, también podría aplicársela Javier Urra a
los parados que acudiesen a su consulta desesperados por no encontrar trabajo,
a los muchachos a los que les acabara de dejar la novia y a los ciudadanos que
tienen sobre sus cabezas la espada de Damocles del tremendo lanzamiento
judicial. Si la solución que propone Javier Urra para violadores y pederastas
irrecuperables para la sociedad es que éstos se planteen el suicidio, vamos
listos. De ninguna de las maneras, a mi entender, se le puede aplicar al
enfermo un específico que le haría sanar si no le mataran los efectos
secundarios.
lunes, 18 de agosto de 2014
Elogio del traje de mil rayas
Llevo ya varios días leyendo “El
recuadro” de Antonio Burgos y comprobando su constante elogio al, para algunos
pasado de moda, traje de mil rayas. A mí también me gusta. Leo no sé dónde que
la tela “seersucker” fue descubierta por los británicos en la India durante el período
colonial y que su nombre proviene del indostaní, de las palabras shir-o-shakar
(leche y azúcar). Sostiene Burgos, (“Vuelve el mil rayas”, Abc de Sevilla,
14.08.14), que “cuenta la leyenda sartorial que fue moda que inventó un
fabricante catalán de tejidos, a quien, tras la pérdida de Cuba y Filipinas, se
le quedaron colgados en los almacenes kilómetros de tela de rayadillo de
algodón del uniforme colonial de nuestras tropas. A aquel catalán con el género
colgado se le ocurrió dar una salida civil al estocaje de rayadillo militar del
Ejército e inventó el traje de mil rayas para el verano”. Sea como fuere, el
traje de mil rayas, si es de algodón, es fresco y elegante aunque se arruga con
suma facilidad. Hay quienes piensan que ya no se estila. Otros, que vestido de
esa guisa asemejas a un mafioso de la Toscana.
Claro, los que así piensan suelen ser de esa clase de tipos
con aversión a la ducha, que se pasean en verano con una camiseta de la feria
ambulante enseñando el ombligo y los pelos del sobaco, unas chanclas que hacen
ruido de aplauso al caminar y unos pantalones pirata cochambrosos propios para
pescar barbos en una charca. Vamos, ni caso. Es necesario recuperar lo antiguo,
también en la forma de ataviarnos, en un intento no sé si vano de
perseguir hasta encontrar el camino
inverso a nuestra particular desolación.
jueves, 14 de agosto de 2014
Távara o Tábara
En su artículo “De san Froilán a
san Atilano”, Chany Sebastián comenta en “La Opinión” de Zamora la importancia de la villa de
Távara” en su histórico cruce de caminos entre Castilla y Galicia, entre
Asturias y Portugal…”. Lo que no termino de entender es la razón por la que
Chani escribe Távara con “be”. Eso habría que preguntárselo a su alcalde, José
Ramos San Primitivo, El pueblo de Távara, o Tábara, que al igual que Toro fue
posesión de doña Elvira, hermana de Urraca, por herencia de Alfonso VI, se
encuentra en las estribaciones de la sierra de la Culebra, en la provincia
de Zamora. Doña Elvira se lo cedería a su muerte a su hija doña Sancha y ésta a
la Orden del
Temple. En el siglo XV, el pueblo pasa a la familia Almansa, que junto a Alcañices
y Mombuey constituyeron el Señorío de Távara, que posteriormente pasaría a la
familia Pimentel. En 1541, Bernardino Pimentel y Enríquez recibió de Carlos I
el título de marqués de Távara, como bien indica Chany, por los servicios prestados
contra los comuneros, y un año más tarde Pimentel compraría a la Corona el Señorío de
Villafáfila hasta entonces perteneciente a la Orden de Santiago. En tiempos de José Bonaparte
todo el extenso territorio de Távara pasó a depender de Salamanca hasta que con
el Trienio Liberal (1820-23) retorna de forma interina a la provincia de
Zamora, hasta que la división
territorial hecha por Javier de Burgos en 1883
la incluye en esa provincia
definitivamente. Ese marquesado, el de Távara, no sé hoy en manos de quien
está, pero aquí aprovecho para recordar al XX marqués, Iñigo de Arteaga y del
Alcázar, falleció en accidente en la provincia de Toledo con la avioneta que
pilotaba, junto a otras dos personas, en octubre de 2012, cuando regresaba a
Madrid desde el castillo de la
Monclava, en la provincia de Sevilla. Tenía 43 años,
permanecía soltero y era el primer hijo varón de Iñigo de Arteaga, XIX duque
del Infantado.
martes, 12 de agosto de 2014
Por qué
En España “pesa
-como bien dijo Ortega principios de los
años 20- una desapacible atmósfera de hospital. (…) No puede esperarse
ninguna mejora apreciable en nuestros destinos mientras no se corrija
previamente ese defecto ocular que impide al español medio la percepción
acertada de realidades colectivas”. Ya entonces, Ortega se preguntaba la razón
de por qué hay separatismo y movimientos
de secesión étnica y territorial. Los vascos, si hacemos caso a Ana María
Aransay, investigadora del Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias,
eran conocidos por sus patrones genéticos diferenciados, similares a los de los
sardos o los orcadianos. Y ahora resulta que otros estudios recientes
demuestran que el genoma de un vasco español se parece más al de un valenciano
o un extremeño que al de un vasco francés. Pero ya Ortega, como digo, afirmaba
que “hablar ahora de de regiones, de pueblos diferentes, de Cataluña, de
Euzkadi, es cortar con un cuchillo una masa homogénea y tajar cuerpos distintos
en lo que era un compacto volumen. Unos cuantos hombres, movidos por codicias
económicas [a mi entender, caso catalán], por soberbias personales [a mi
entender, caso vasco], por envidias más o menos privadas [a mi entender, caso
de ambos territorios] , van ejecutando deliberadamente esta faena de
despedazamiento nacional, que sin ellos y su caprichosa labor [de zapa y
alienación, añadiría yo] no existiría”. Los socialistas apuestan por hacer de
España un Estado federal no sé si lleno
de cantones. Los populares, en cambio, son conscientes de que España “es una
cosa hecha por Castilla” y que, como decía Ortega, “sólo cabezas castellanas [es
decir: Madrid] tienen órganos adecuados
para percibir el gran problema de la España integral”. Claro,
cuando Ortega hizo tales afirmaciones no existía la España de las autonomías
con 17 parlamentos autonómicos y otros 17 reyezuelos campando a sus anchas y
sin nadie que los domeñe. Hoy no sabemos qué diría.
lunes, 11 de agosto de 2014
Carlos Floriano
Carlos Floriano está satisfecho
porque la UE haya
instado a investigar el blanqueo de capitales en la colonia británica y el
contrabando de tabaco procedente de Gibraltar. Por los visto se acaba de
enterar este político de la derecha que en Gibraltar, además de monos y
llanitos existe un trasiego de blanqueo y contrabando de tabaco. Pues hombre,
como en Andorra. Y aprovecha para referirse al grave problema de la economía
sumergida. Y todo ello lo ha dicho en Jerez, no sabemos si mientras tomaba una
copita de Tío Pepe. Estamos todos de acuerdo, supongo, en que no deberían
existir paraísos fiscales en la Comunidad
Europea, de la misma manera que no debería haber tipos como
Bárcenas ni entramados como Palmarena y Gürtel
en el seno de su partido. Y ahí están, como la Puerta de Alcalá, alguno en
la cárcel y el resto viviendo la vida padre como si no fuese con ellos. Carlos
Floriano, cacereño de nación y profesor titular de Economía Aplicada en la Universidad de
Extremadura, debería aplicarse el cuento de la economía aplicada en Andalucía,
la región con mayor número de parados de España, y ser consciente de que cada
andaluz se aplica su economía familiar del modo que Dios le dio a entender, o
sea trapicheando con tabaco con el mismo énfasis que en tiempos de Fraga ponían
los gallegos. Carlos Floriano debería saber que la economía sumergida da de
comer a muchas familias que, de no ser así, llevarían muchos años clareándoles
la raspa. Carlos Floriano, que se me antoja como un vendedor de calzoncillos “Cañamares”
al detall en la forma de expresarse, debería preocuparse de que el Partido
Popular, con mayoría absoluta en el Congreso y en el Senado, cumpliera su
programa político y sus promesas electorales por vergüenza torera. Pero pedir,
como pide el de Extremadura, no sé si con una copa de Tío Pepe en la mano, que la Oposición se “implique”
en el problema del Peñón, cuando sabemos que el problema lo están creando
ellos, es como pedir peras al olmo. Que cada palo aguante su vela. Y aprovecho aquí
para recordarle a Floriano lo que le dijo el mozo de espadas de Rafael Gómez
Ortega a la locomotora en el andén de la Estación de Atocha, ya llegados desde Sevilla,
que silbaba y soltaba vapor y carbonilla: “¡Esos cojones en Despeñaperros!”.
Pues bien, Floriano: ¡esos cojones a Picardo!
viernes, 8 de agosto de 2014
¡Si hoy viviese Tristan Tzara...!
Pujol ha dicho “me pongo a
disposición de la Justicia
y de Hacienda” como si fuese Tomás Moro poniéndose en manos de Dios frente al
cadalso. Hombre, es que no le queda otra. Pero no se preocupen, no pasará nada.
Mucho ruido y pocas nueces. En España nadie devuelve lo trincado. Ahora hay
casos más importantes y que requieren toda nuestra atención. El asunto del
ébola empieza a ser muy preocupante y más lo será aún si no se controla
debidamente a los “sin papeles” que todos los días intentan trepar por la malla
de Ceuta y Melilla. Porque el problema está fundamentalmente en Sierra Leona,
pero también en Guinea Ecuatorial. De hecho, la OMS ya ha declarado al ébola como emergencia
pública sanitaria de alcance internacional. El sector agrícola español ha
sufrido un varapalo con por la prohibición de Putin de importar alimentos de la CE y la Bolsa está en caída
libre. Rajoy, más galán que Mingo, entiende
que este país va bien económicamente y que la “marca España” se abre camino en
el mundo. Es hablar por no callar. Ya lo dijo Fernando Arrabal: “Solo los loros
aborígenes hablan el esperanto sin acento”. Pero ayer, un editorial de El País,
contaba que “el descubrimiento de un alijo de 127 kilos de cocaína en un pañol
del buque escuela de la
Armada Juan Sebastián Elcano no puede despacharse sin más
como un incidente menor o presumir que se trata de un caso insólito e
irrepetible”. (…) “El caso del Juan Sebastián Elcano produce todo tipo de
inquietudes debido a ciertos indicios de que puede ser la punta del iceberg de
una red de narcotráfico estructurada. Para empezar, lo más probable es que no
se trate de la primera operación de este tipo que se ha perpetrado en el buque;
la cantidad de droga descubierta alimenta la sospecha de que el navío, todo un
emblema de la Marina
española, se ha usado en otras ocasiones para transportar y vender cocaína en
puertos donde hace escala”. Y mientras esas cosas suceden, el ministro de
Defensa hace mutis por el foro y el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas continúa
con sus veraniegos cócteles en Mallorca. ¡Si hoy viviese Tristan Tzara…! Se
murió Carmen de Lirio, que en 1942 formó parte de aquellas “señoritas de
animación” que acompañaban en la pista de circo a Gaby, Fofó y Miliki y que más tarde sería la
reina de las lentejuelas en El Paralelo.
Lo único que perdura con el paso del tiempo es el drama sainetesco, a mayor
gloria de Pedro Muñoz Seca, el abuelito de Ussía.
miércoles, 6 de agosto de 2014
Bipartidismo apuntalado
El intento de Rajoy de tirar por
el camino de en medio, o sea, reformar en solitario si es necesaria la actual
ley electoral para las próximas elecciones municipales es, a mi entender, un
cuchillo de doble filo. De hecho, puede dar situaciones de ingobernabilidad en
muchas grandes ciudades y capitales de provincia. En Zaragoza, sin ir más
lejos, la fuerza más votada fue el PP, con 15 concejales, pero la coalición del
PSOE, con 10 concejales, e IU y CHA con
3 concejales cada uno de ellos hicieron posible la mayoría absoluta (16
concejales) y la alcaldía terminó siendo para el socialista Juan Alberto Belloch
y no para el candidato popular Eloy Suárez, una vez conocido que el resto de
formaciones, nada menos que 16, entre ellas PAR y UPyD, no habían conseguido
colocar ninguno nombre de sus listas. Pero la posible elección directa de los
alcaldes que pretende Rajoy es consecuencia del temor que el PP siente ante el
avance de Podemos y su posible alianza con otras formaciones. Imaginen que, con
la reforma electoral anunciada, hubiese sido elegido alcalde Eloy Suárez. La
ingobernabilidad del Ayuntamiento de Zaragoza habría estado servida con sólo
haberse puesto de acuerdo el resto de las fuerzas. En ese sentido, leo hoy en el periódico digital
Vozpópuli que “el partido de Pablo Iglesias estudia presentarse a las
municipales bajo el paraguas de la marca Ganemos, al estilo de la formación que
lidera Ada Colau, líder antidesahucio, en Cataluña y que irá de la mano de la CUP, que lidera un diputado de
origen zamorano famoso por el incidente de Rato y la zapatilla, para
tomar el control de la alcaldía de Barcelona. Podemos será Ganemos para hacerse
con el control de alcaldías por toda España”. Para Arriola, el marido de Celia
Villalobos, sobrino de Juan Ramón Jiménez e interlocutor en las conversaciones
con ETA en Zurich durante el gobierno Aznar, “los responsables de Podemos eran
unos friquis”. Pero su ascensión imparable en las europeas fue el barrunto de
que el bipartidismo podría quebrarse en las próximas generales. Y Rajoy lo sabe
y está muy nervioso por el avance imparable de Podemos, de la misma manera que
está inquieta y camina sobre ascuas una
alta burguesía que se siente protegida como el lince ibérico, unos sindicatos
que jamás rinden cuentas del dinero que reciben a cambio de mirar para otro
lado ante los recortes salariales injustificables y una casta política aforada
que malgasta el dinero público consciente de que nunca pisará la cárcel.
martes, 5 de agosto de 2014
Carmen de Lirio
De haber vivido Francisco
Masriera, hubiera retratado a Carmen de Lirio como la mujer que conquistó El
Paralelo, esquivó a la censura franquista imperante y gozó de las simpatías de
un gobernador civil de Barcelona, Eduardo Baeza Alegría, que la amparó y
protegió como si fuese un cuadro de Picasso. Personalmente no la conocí aunque
la pude contemplar en alguna película y escucharla, ¡ay, “En la noche de
bodas…”!, en algún microsurco. Los años 50 dieron a Barcelona un aire
europeísta con el que no pudo ni la férrea dictadura franquista ni la miserable
censura imperante ni el nacional-catolicismo representado por el arzobispo y procurador en Cortes Gregorio
Modrego Casaus. Me entero de que acaba de fallecer Carmen Foros Aznar, vedette
del “music hall” que en 2009 publicó unas memorias donde, entre otras cosas,
decía que “había un censor que te permitía llevar la falda un poco más corta
[aunque ella dice larga] si le comprabas un libro a su hijo, que era vendedor
de enciclopedias”. Al que sí conocí fue a su hermano, Mariano Forns Aznar, que
tenía una oficina en la zaragozana calle de San Jorge (frente a la efímera
delegación de Abc) dedicada a la representación de artistas. Mariano fue un
gran jotero fallecido en 2009 y que había cogido el testigo en 1968 de Mariano
Cebollero Samitier, fundador del grupo folklórico “Alma de Aragón” en 1935 y
por donde pasaron cantadores de la talla artística de José Oto, Jesús Gracia y
Pilarín Bueno. En la actualidad, “Alma de Aragón”, considerado como el más antiguo
de los grupos folklóricos de España,
está en manos de su hijo, Mariano Forns Peiro y de su mujer, Esperanza
Nebra Simón.
La Verbena de la Paloma
A Juan Carlos de Borbón y
Borbón-Dos Sicilias le sucede como a esos viejos empresarios que crearon un
negocio modesto en la época de los planes de desarrollo de López Rodó y que a
su jubilación, y una vez que han puesto la gerencia del negocio en manos de su hijo más amado en el que
tienen puestas todas sus complacencias, continúan acudiendo todas las mañanas a
la nave del polígono industrial para sentirse útil con sólo su acto de
presencia. Y allí, en la nave, se le busca acomodo en un despacho vacío de la
planta superior, ahora inutilizada y antes ocupada por un jefe de sección que
se jubiló antes de tiempo y cuyo puesto ocupacional quedó amortizado para
siempre. Se podrá decir lo que se quiera desde el Gobierno, pero a mí no hay
quien me haga cambiar de opinión. La abdicación del rey Juan Carlos I fue
precipitada y pilló al presidente del Gobierno con poco margen de maniobra. Y,
claro, tal precipitación de acontecimientos de Estado y conocida la irritante
pusilanimidad de Rajoy dieron lugar a no saber qué hacer ni dónde colocar ese “jarrón
de la china na de la última Verbena de la Paloma” que es ahora el rey cesante. Un rey
cesante al que desde el Gobierno se dio una excesiva prisa en aforarlo, que
continúa viviendo en el Palacio de la Zarzuela a gastos pagados, ostentando el título de rey y de capitán
general en la reserva y al que ahora Patrimonio Nacional le está buscando un
nuevo despacho y muebles para que el rey emérito pueda entretenerse recibiendo
visitas, leyendo la prensa y haciendo crucigramas. Ayer recibía y almorzaba con
unos ejecutivos de Mitsubishi interesados en invertir en España, después de
haber dado los nipones un paso atrás en su demanda al Reino de España por los
recortes sufridos en la retribución de sus plantas de energías renovables; y
hoy, 5 de agosto, viajará a Bogotá para asistir pasado mañana a la toma de
posesión de la presidencia de Colombia por Juan Manuel Santos. Ahora sabemos
que hasta después del verano, (cuando llegue septiembre –cantaba Gelu- todo
será maravilloso) no sabremos en qué consistirán las funciones del rey cesante,
o sea, si ejercer las funciones que hasta su coronación hacía el príncipe de
Asturias o participar en la cabalgata de la Epifanía subido en un pedestal y lanzando
caramelos a los niños.
domingo, 3 de agosto de 2014
Sí, ya te he leído
Acabo de leer con detenimiento,
para eso es domingo y no tengo mejor cosa que hacer, un artículo de Matías
Vallés, licenciado en Química además de columnista elegante, en un periódico de
provincias. Cuando escribo “de provincias” no es que haga de menos tal
publicación sino que es difícil poder encontrarla en los quioscos de fuera del
ámbito de su comunidad autónoma por su pequeña tirada. Pues bien, ese artículo
de Vallés, “Supongo que me has leído”, hace referencia a la egolatría de determinados aficionados a la pluma que, de hito en hito,
como dirían los cursis, envían un “trabajillo” a la redacción de esa prensa
local (mansa hasta la grosería y que se mantiene en pie merced a los anuncios
oficiales), en la confianza de que vea
la luz y sea publicado en una sección distinta a la de “cartas al director”. Y
el día que el autor consigue publicar su
colaboración gratis, -pongamos por caso “La mecánica peripatética según la
teoría de Aristóteles”, en la que su autor expone la teoría de los ímpetus-, de inmediato compra varios ejemplares; y uno de ellos lo
paseará bajo el brazo calle arriba, calle abajo, se lo enseñará al conocido de
barra cuando tome una caña de cerveza,
lo recortará, lo pegará en un folio y lo archivará en una carpeta especial
que esperará completar con las
siguientes colaboraciones. Y si un día alguien, aunque sólo le conozca
de vista, tiene la mala suerte de toparte con él y le suelta carrete, entonces
el columnista le invitará a su casa a tomar café, le sacará la carpeta, le leerá
su primer artículo publicado con voz engolada y aprovechará para explicarle en
qué consiste un sintagma pronominal, qué son las oraciones yuxtapuestas y qué
es eso de la perífrasis. Dos semanas más tarde, con suerte para el nuevo
colaborador, aparecerá en la misma página del mismo diario otro trabajo suyo y éste
volverá a actuar de la misma manera, pero con algunos añadidos. Así, cada vez
que se encuentre con el conocido de taberna o con un vecino de escalera le
soltará de inmediato el consiguiente “supongo que has leído lo que he escrito”,
obligando a su interlocutor a decir una mentira piadosa. Pero si el conocido
con el que se acaba de topar le dijese que espera leerlo después de comer,
entonces sería cuando el articulista aprovechara para hacerle un avance en
forma de “trailer”, como si se tratase de una película: “Verás, chico, hoy
escribo sobre el Peñón de Vélez de la
Gomera y los efectos del terremoto de 1930”. Te encantará”. “Sí,
sí, seguro…”, le responderá el conocido por dejar la fiesta en paz.
sábado, 2 de agosto de 2014
Lorén, entre los bilbilitanos ilustres
De vez en cuando, por aquello de
que la cabra tira al monte, hago referencia a Calatayud. En julio pasado, por
la alegría que me produjo que a José Verón Gormaz le concediese el Ayuntamiento
el nombre de una calle; ayer, “ídem de lienzo” (expresión coloquial que
apareció por primera vez en 1833 durante la Primera Guerra
Carlista, cuando los servicios de Intendencia al hacer relación de las prendas
destinadas al equipo de la tropa las anunciaba de esa guisa: “Guerreras de
paño, ídem de lienzo”, o sea). Digo “ayer, ídem de lienzo” porque leía en
“Calatayud.Org” que a don José Galindo Antón, médico, exalcalde, fotógrafo,
escritor, académico y con rabo de cargos en su currículo que sería largo de
explicar, también le acaba de conceder el Ayuntamiento de la
Muy Noble, Leal, Siempre Augusta y
Fidelísima Ciudad que preside con aseo el urólogo José Manuel Aranda Lassa, una
plaza pública. Y ya que de médicos va la cosa, me gustaría saber si Calatayud
cuenta en su callejero con una calle o plaza dedicada a Santiago Lorén Esteban.
En caso negativo, sugeriría a don José Manuel que se tuviese presente en la
memoria colectiva a ese ginecólogo y escritor nacido en el derruido Belchite y
que residió en Calatayud durante mucho tiempo. Autor de numerosas novelas
(destaco “Una casa con goteras”, premio Planeta 1953, y “La vieja del molino de
aceite”, premio Ateneo de Sevilla, 1984); numerosos ensayos y biografías
(“Santiago Ramón y Cajal”, premio Editorial Aedos, 1956, “Del electrón a Dios”,
“Historia de la Medicina Aragonesa”,
etc.) y varias comedias (“Un muerto para empezar”, estrenada en el Teatro
Principal de Zaragoza en 1962, “La rebotica”, estrenada en el bilbaíno Teatro
Arriaga en 1983, etc.) y que durante la década 1960-70 tuvo en su piso de
consulta la corresponsalía en Aragón del
diario madrileño “Pueblo”. Al ganar el “Planeta” tuvo que someterse a infinidad
de entrevistas para los más diversos medios informativos. Cuando algún
periodista le preguntaba la razón por la
que se había decidido a escribir novelas, siempre contestaba: “Me compré una
máquina para la consulta y como me di cuenta de que era demasiado grande para
hacer recetas, le metí unos folios y salió un libro”.En los “Cuadernos del
Ateneo” (número 7, año 1988) cuenta Lorén: “Esto que parece una broma es, en
cierto modo, verdad. Ocurrió en Calatayud cuando ya llevaba unos años
ejerciendo de toco-ginecólogo. La máquina, una Hispano Olivetti, yacía en un
rincón de mi consulta, sin apenas uso. Una tarde se me ocurrió practicar con
ella cargándola con un folio y empezando a contar las cosas que me habían
pasado desde que empecé la carrera hasta cumplir los cinco años de ejercicio que transcurrían
por entonces. En un folio tras otro fui contando y contando y al alcanzar los
doscientos y pico folios me di cuenta de que ello podía, quizá, constituir
un libro y le envié el tocho a
Janés, editor entonces de los más
conocidos, antecesor con su editorial de la actual Plaza y Janés”. Aquel libro
llevaba por título “Cuerpos, almas y todo eso”, clara parodia al “Cuerpos y almas” de Maxence van del
Meersch. En otro momento, Santiago Lorén cuenta el feliz día que recibió
respuesta de José Janés al original por
él enviado donde éste le prometía la
publicación de su trabajo. “Recuerdo –escribe- que al lado de mi casa en la Rúa de Calatayud [se refiere a
la Rúa de Eduardo
Dato] había una librería [se refiere a la ya desaparecida Librería Perruca] y
parándonos ante el escaparate le decía a mi mujer: --¿Te das cuenta de que
pronto estará mi nombre entre todos esos libros?”. En fin, ya a punto de
terminar este trabajo, me puede la curiosidad y me pongo en contacto con el
Ayuntamiento de Calatayud. Pregunto si la Ciudad tiene una calle
dedicada a Santiago Lorén. Me contesta el funcionario que amablemente me ha
atendido al teléfono que no le consta. A mi entender, Santiago Lorén merecería
estar en el callejero y desde aquí se lo
pido al alcalde Aranda. Se lo merece.
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