A
mi entender, Polonia no debe tensar mucho la cuerda invocando a Europa el artículo
4 de la OTAN tras derribar drones rusos en su país. La razón es simple: Europa
no es el “primo de Zumosol”. En este
sentido, Josep Borrel, que es más
listo que el hambre, ha señalado que “Rusia
tiene un ejército y Europa 27 que están para hacer desfiles”, lo que significa
que Rusia no son los Balcanes, donde un peso pesado era superior en fuerza a un
peso pluma. Dicho pronto y claro, cuando se echa un pulso hay que saber con
quién se juega uno los cuartos y haber antes practicado con aseo el famoso “lazo de Lambán”, por no repetir la
historia del gallo de Morón y terminar sin plumas y cacareando. La expresión “vuelo gallináceo” que me sirve hoy de epígrafe no es mía, sino
de Javier Lambán (q.e.p.d.) y la
pronunció el pasado 27 de marzo en el barcelonés 'Círculo Ecuestre' (fundado hace más de
150 años por un selecto grupo de burgueses catalanes, con sede en la Casa Pérez
Samanillo, situada en uno de los chaflanes de la calle de Balmes con la avenida
Diagonal) en un
encuentro junto a Iñaki Ellakuría,
delegado del diario El Mundo en
Cataluña, al referirse a las relaciones del PSOE con el PP; donde, por cierto,
se había invitado a Puigdemont, pero
éste no acudió por estar llenando el petate antes de poner pies en Polvorosa. Al
día siguiente se escondió en el maletero
de un coche rumbo a Bruselas, huyendo como un cobarde de la que se le venía
encima. Cuando señalo “lazo de Lambán” , como
digo, me estoy refiriendo a otro
Lambán, al batallador de lucha libre Félix
Lambán Ventura, tío de Javier Lambán, natural de Ejea de los Caballeros, en las Cinco Villas, y
fallecido en 2013. Se
proclamó Campeón del Mundo de Lucha Libre
en Barcelona el 4 de junio de 1954, un día antes de cumplir los 29 años y un día
después de haberse casado. Fue por abandono en el tercer asalto de su oponente,
François Miquet, hasta entonces campeón
mundial, en un combate que solo duró 19 minutos y 41 segundos. Su mánager, el
actor Lino Ventura, le puso el
sobrenombre de “El estrangulador” por su famosa llave maestra, “la corbata invertida”. También hizo de
extra en varias películas de vaqueros. Les deseo un buen fin de semana y, sobre
todo, que tengan a mano el paraguas si salen a estirar las piernas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario