El secretario general de Vox a nivel nacional, Ignacio Garriga, apuntó este viernes que "la música del pacto sellado ayer entre su formación política y el Partido Popular para conformar el gobierno de la Junta de Extremadura será la que va a acompañar al acuerdo de Aragón y, también, al de Castilla y León". No cuenta nada Garriga que no sepamos. Queda claro que Guardiola en Extremadura, Fernández Mañueco en Castilla y León y Azcón en Aragón se han metido en fregados de difícil manejo y que deberán bailar con la más fea la pieza más larga, da igual que sea fox-trot, merengue o pachanga. Todo es extrapolable. De entre las muchas exigencias de Vox aparecen como prioritarias eliminar subvenciones a sindicatos y patronal, la oposición al reparto de inmigrantes ilegales y a Mercosur, las exigencias en los repartos de consejeros y procuradores, la denunciar al Pacto Verde europeo, la bajada de impuestos, la derogación inmediata de la Ley de Memoria Democrática (en Aragón ya contemplada), la persecución del comercio callejero, la supresión del Impuesto sobre Patrimonio, Sucesiones y Donaciones, la liberalización del suelo, las ayudas a la fiesta de los toros, la derogación de la Ley de Violencia de Género…, uf, para el carro, que me apeo. Necesito tomarme una biodramina y echarme un trago de orujo "El afilador".. Falta saber qué ocurrirá en Andalucía, donde Moreno Bonilla, que tiene apellidos de árbitro de futbol, y si su partido obtendrá la mayoría absoluta. Ya te lo miraré, pero no creo. Como decía aquel maestro de escuela que confundía la sangre con las letras: “Todo se andará si la vara no se rompe”. Es peliagudo vivir bajo chantaje y cuando no queda otra que obedecer y cumplir la voluntad de otros, aunque piense parecidos por ser primos, no pronuncies sus nombres, para no quedarse in púribus, como cuentan que se quedó el gallo de Morón, sin plumas y cacareando. En este carrusel de atrocidades, el tiovivo resulta mareante y la música insufrible. De nada servirá que Azcón se ponga farruco ante tanta exigencia de los cogobernantes ultras, sus primos, no pronuncies sus nombres, que han llegado para quedarse. El burro aragonés se ata donde quiere el amo, o sea, un tal Alejandro Nolasco; el burro extremeño, donde diga Óscar Fernández; y el de los castellanos y leoneses donde ordene Pollán, que para eso es de La Bañeza. Toma, Jeroma, pastillas de goma que son pa’la tos. Y A Jorge Azcón que le vayan dando nasti de plasti.
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