El niño meón más famoso del mundo es el Manneken Pis, una pequeña estatua de bronce existente en Bruselas. Apenas mide 55 centímetros y es visitada por millones de turistas cada año. Pero el que los turistas pueden ver en la calle es una réplica de la escultura original del siglo XV que se conserva en el Museé de la Ville. El original de esa pequeña escultura fue creado en 1619 por Jérôme Duquesnoy el Viejo. Según cuenta la tradición, el hijo de un noble de Bruselas abandonó una procesión para orinar en la pared de la casa de una bruja que le lanzó un maleficio convirtiéndolo en estatua. En 1698, un gobernador le regaló la primera pieza de vestir, una túnica que fue la primera de las 650 prendas de vestir que han ido regalándole los distintos presidentes de gobierno que han visitado Bruselas. En ese museo, situado en la Maison du Roi, se pueden ver los trajes que forman el vestuario del pequeño héroe, cientos de trajes regionales de pequeño tamaño, o algunos aún más curiosos como un traje de torero y otro de Elvis Presley. Al calor de su fama nacieron otras dos obras. Denis-Adirien Debouvrie esculpió con piedra caliza en 1985 el Jeanneke Pis, una niña del mismo tamaño con el pelo recogido en dos coletas que orina en cuclillas. Está, más discreta, al fondo del callejón de la Fidélité. En el barrio de Sainte Catherine, diez años después, se plantó el Zinneke Pis, la figura de un perro meando contra un bolardo. Lo que acabo de contar viene relacionado con la fuente de tres caños del “niño meón” de Soria, al que casi destruye una rama de árbol desgajada en la Alameda de Cervantes por una tormenta la tarde del pasado domingo. Esa fuente de hormigón fue construida en 1940 y en sus inicios el conjunto ornamental se denominaba Fuente del Niño del Cisne porque un niño abrazaba a un palmípedo de largo cuello. Con el tiempo se estropeó la fuente y fue sustituida por varios niños que vertían agua desde el centro de un estanque. Por lo que se ve, los querubines, esos guardianes de lo sagrado, también orinan de pie o de cuclillas en función del sexo de los ángeles. Lo del perro Zinneke Pis es diferente. Como el perrillo no pudo ser educado en la carísima y elitista Universidad CEU- San Pablo de Alcorcón orina en arco en los árboles, en los bolardos y, si fuese menester, hasta en las medias de cristal de las piernas de una señora de Acción Católica y misa diaria en la madrileña iglesia de Santa Bárbara si al can no le agrada el olor a gato de la pellejina que lleva por abrigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario