sábado, 25 de abril de 2026

Ritos y parafernalias

Muere a los 85 años en Vigo el inventor del conxuro de la queimada, Mariano  Marcos Abalo

 

Existen tradiciones que solo necesitan tiempo para alcanzan jerarquía de realidad. Una de ellas es la queimada, que cuenta hasta con un conjuro atribuido a Mariano Marcos de Abalo, personaje singular, nacido en A Pobla do Caramiñal, fallecido en 2022. En una entrevista que le hizo la periodista Sandra Penelas en 2007 para el periódico El Faro de Vigo éste le aseguró que el conjuro (‘conxuro’) nació en los guateques de los sesenta. Le contó (leo textual parte de aquella entrevista) que “ideó el conjuro en 1967 en una pensión al lado del puerto de Vigo y en el año 1974, cuando ya actuaba en la discoteca ‘Fausto’, añadió las dos últimas estrofas, en las que se apela al recuerdo de los emigrantes que están fuera. Después, durante nueve años, hizo queimadas en el  barco nocturno de la Ría, sobre todo para japoneses. Se convirtió en un clásico de la Fiesta del Turista y del Parador de Bayona, en donde su número era la gran atracción de la noche. En 1988 le nombraron caballero de la Orden Serenísima de la Alquitara de Portomarín y fue al programa ‘Luar’ de la TVG, el decano de los programas de entretenimiento de toda Europa, pero allí, según él, las queimadas no las disfrutas igual porque no ves a la gente y Gayoso [el presentador] me trató con un poco de desprecio. Su éxito setentero llevó a una imprenta viguesa a editar el conjuro. Un acuerdo entre autor y empresa  le permitió cobrar una peseta por conjuro vendido. Sin embargo, la demanda era tal que fue imposible controlar las copias, los sucedáneos y las versiones. Una de las más famosas, impresa en una tela marrón era la que colgaba de la pared del comedor de casa de mi abuelo. Tan típica como las figuritas de meigas que se venden en el monte de Santa Trega o los collares de conchas de La Lanzada y La Toja. Finalmente en 2001, Mariano registró el conjuro en la SGAE”. Y relató su puesta en escena:

Me pongo un hábito negro, colgantes y un gorro de punta y sobre la mesa coloco una calavera, que me regaló en 1956 un amigo que estudiaba Medicina en Santiago, y un cuerno de cabra, ambos con velas encima. Primero cuento la historia de la queimadao mellor remedio para producir felicidade, las diferentes acepciones de la palabra carallo y varios chistes. Enciendo el aguardiente sobre una concha de vieira y después del pote. A continuación echo el azúcar mientras remuevo la mezcla y pronuncio el conjuro. Cuando el color de la llama es medio azulado lo apago con un paño que tiene un anxo de vento dibujado”.

Aquel empleado del Banco Pastor se limitó a su manera a seguir los pasos de un alfarero de Mondoñedo llamado Tito Freire que inventó en 1955 el recipiente ideal para quemar aguardiente de orujo en reuniones familiares, dando con el rito más importante de Galicia. Doce años más tarde, en 1967, a bordo de un barco decomisado del puerto de Vigo, Mariano Marcos de Abalo recitaría por primera vez unos versos que empezaban así: "Mouchos, coruxas, sapos e bruxas...". Fue en 1974 cuando Mariano le añadió a los versos referencias a Satán y Belcebú y comenzó a representar ese ritual, nada ancestral por cierto, en la discoteca ‘Fausto’ de Vigo. Pero durante décadas, se extendió la creencia de que la queimada era un ritual celta milenario, que desmontó en 1972 el catedrático de la Universidad de Santiago, Carlos Alonso del Real, autor del ensayo“Superstición y supersticiones”, además de hombre de poco fiarse. Falangista e íntimo amigo de Julián Marías, en su juventud delató con una denuncia falsa a su amigo tras la Guerra Civil, lo que provocó el encarcelamiento de Marías en Yeserías, que a punto de causarle la muerte. Alonso del Real abrazó el franquismo y actuó (junto a Darío Fernández- Flórez y el arqueólogo Julio Martínez Santa-Olalla, germanófilo y guía de Himmler en el Museo del Prado) marcando la represión intelectual de posguerra.

 

miércoles, 22 de abril de 2026

Emulsión imposible

ARAGÓN Y CASTILLA Y LEÓN CELEBRAN EL 23 DE ABRIL SU FESTIVIDAD REGIONAL: DE SAN  JORGE A LA BATALLA DE VILLALAR

 

Las comunidades autónomas inventan relatos y esperan que nos los creamos. Sucede en  Aragón con san Jorge y en Castilla y León con la Fiesta de los Comuneros. La leyenda de san Jorge cuenta que ese santo apareció en 1096 para ayudar a las huestes cristianas a recuperar Huesca gracias a su intervención sobre un caballo en la Batalla del Alcoraz. Más tarde se añadió lo del dragón en Beirut, que hizo un nido en la fuente que proveía de agua a la ciudad. Es una variante del antiguo mito griego de la princesa etíope Andrómeda y su salvador y posterior esposo Perseo, vencedor de la gorgona Medusa y del monstruo marino Ceto. Lo cierto es que la Batalla de Alcoraz quedó reflejada (con la cruz de Alcoraz) en uno de los cuatro cuarteles que adornan el escudo  de Aragón. Con el regreso de la democracia se ideó un postre, el lanzón, creado en 1982,  que se compone de bizcocho genovés calado con  ‘licor 43’, relleno de nata montada y turrón de Jijona, cubierto con yema tostada y almendra o huevo hilado. Se le atribuye tal ocurrencia al repostero Amadeo Babot y a su socio, Ángel San José. Ese pastel se suele decorar con la bandera de Aragón, la cruz de San Jorge y un pequeño cachirulo. Pero el gremio de pastelería fue más lejos dos años más tarde, en 1984, creando el Premio Lanzón,  “destinado a premiar a toda aquella persona o entidad que a lo largo del año se hubiese distinguido por sus servicios a la Asociación, a la pastelería en general o al ámbito territorial de Aragón”. Y ese mismo año se le entregó el premio a la Asociación de Prensa y a José Luis Martínez Candial, presidente de Ibercaja. Pero vamos ahora con Castilla y León. Como bien señala hoy Alicia Gallego en un artículo publicado en Diario de León:Se nos pide que asumamos con naturalidad un relato que no sentimos y que no forma parte de nuestra memoria colectiva. Y una no puede evitar pensar, viendo el empeño que ponen algunos en convencernos, que están ‘escandalizados’ de que los leoneses sigamos siendo leoneses. Nos hablan de Villalar como la fiesta ‘de nuestra tierra’. Pero nuestra tierra, la de León, Zamora y Salamanca, tiene una historia, una identidad y una trayectoria propias. No necesita disfraces, ni apellidos prestados, ni relatos construidos desde un despacho para parecerse a otra cosa. Porque el problema no es Villalar. Nadie discute que los castellanos puedan celebrar lo que consideren suyo. Tienen perfecto derecho a hacerlo, igual que nosotros tenemos derecho a sentir propias nuestras tradiciones, símbolos e historia. El problema llega cuando se pretende que los leoneses participemos de una fiesta que nunca fue nuestra. Nuestra memoria está en los concejos abiertos, donde los vecinos decidían juntos mucho antes de que otros descubrieran la palabra democracia. Está en el Reino de León, en las Cortes de 1188, reconocidas como el origen del parlamentarismo. Está en las montañas, en las comarcas, en las plazas de nuestros pueblos, en esa forma nuestra de entender la lealtad, la dignidad y la palabra dada. Por eso resulta tan difícil aceptar que desde la Junta se siga insistiendo en construir una identidad artificial, una especie de traje de talla única en el que a León siempre le sobra por los hombros o por las mangas. No se puede pedir respeto para Castilla mientras niegas la existencia de León. No se puede obligar a los leoneses a celebrar lo que no sienten”. Cierto. Castilla nunca debió ir ligada a León a la hora de vertebrar España en 17 autonomías. Fue como pretender ligar el agua con el aceite mediante una emulsión absurda. ¿Qué tiene que ver un leonés con un  soriano? ¿Y un sanabrés con un segoviano? Lo mismo que un peine con un garbanzo por mucho que éste sea de Fuentesaúco. San Jorge posiblemente nunca pasó de ser un personaje de leyenda y en Villalar se decapitó en el patíbulo el 24 de abril de 1521 a los comuneros Padilla, Bravo y Maldonado, como puede contemplarse en el óleo sobre lienzo de Antonio Gisbert Pérez, de 1860,  adquirido en su día por el Estado por 80.000 reales a instancias de Salustiano Olózaga y que se conserva en el Congreso de los Diputados. Santander y Logroño formaron  comunidades propias y a León, Zamora y Salamanca se les obligó a permanecer en un lugar equivocado. No hay que olvidar que el 4 de mayo de 1984, más de 90.000 personas abarrotaron las calles de  León para pedir que la provincia se constituyese en autonomía. De poco sirvió, porque finalmente una sentencia del Tribunal Constitucional dio por bueno el proceso por el que se había aprobado el Estatuto de Autonomía más tardío de España, sin tener en cuenta que durante la II República el Tribunal de Garantías Constitucionales reconoció la suma de estas tres provincias como una región independiente. En 1979, antes de que se iniciase el proceso autonómico, la Diputación Provincial de León llevó a cabo una encuesta sobre el futuro político del territorio y la mayoría de los ayuntamientos leoneses se posicionaron a favor de constituirse como comunidad uniprovincial. Pero no fueron escuchados. Por eso decía que cántabros y riojanos corrieron mejor suerte; y por eso, también, comprendo que Alicia Gallego vea normal que la fiesta de mañana en Villalar no vaya con los leoneses, que no la sientan como propia. A veces se corta la mayonesa. Pero la culpa siempre será del cocinero.

 

martes, 21 de abril de 2026

Clarín que suena

 

 

La prensa comenta la grave cogida de Morante de la Puebla en La Maestranza  de Sevilla en el cuarto toro de la tarde, por un morlaco de 512 kilos de la ganadería de los Hermanos García Jiménez, de nombre ‘Clandestino’, cuando lo saludaba de capote. Esa ganadería fue fundada en 1987 por Teodoro García González, más conocido como Teodoro Matilla (por el nombre de su pueblo, Matilla de los Caños del Río). Le compró la ganadería a Antonio Borrero, añadiendo dos años más tarde vacas de ‘Peñajara de Casta Jijona’ hasta que  en 1991 decidió utilizar vacas y sementales de‘Jandilla’ (de la familia Domecq desde 1930) que pastan en Extremadura, en la ‘Finca Don Tello’, y de Juan Pedro Domecq Solís. Sus reses bravas pastan en la finca ‘Zarzosillo de Arriba’, situada en el municipio de El Cabaco, en la provincia de Salamanca. No deseo el mal a nadie pero he de reconocer que el bovino también tuvo derecho a defenderse. El torero, según el parte médico, “sufre una perforación rectal de evolución incierta”. Morante ya había tenido otra grave cogida en el muslo derecho el 10 de agosto del año anterior en Pontevedra durante la lidia del primero de la tarde, de la ganadería ‘Garcigrande’ y de nombre ‘Carrillón’, en la segunda corrida de la ‘Feria de la Peregrina’. Bueno será recordar que Morante de la Puebla también sufrió en Huesca, en el año 2013, otra importante cogida durante la ‘Feria de San Lorenzo’. El toro le alcanzó en la cara interna del muslo izquierdo, dejándolo tendido en la arena y obligando a una intervención urgente en la enfermería; y otra enganchada de padre y muy señor mío en 2009, en San Sebastián de los Reyes, recibiendo una cornada en región interna del tercio inferior del muslo izquierdo por un toro de nombre ‘Cantinillo’. Curiosamente, los nombres de los tres toros que hicieron peligrar la vida de Morante de la Puebla comenzaban con ‘C’ ('Clandestino', 'Carrillón' y 'Cantinillo') que es la letra por la que comienza la palabra ‘cuidado’, del latín ‘cogitatus’, y que también se usa como interjección de advertencia ante un peligro. Conque oído al parche.

 

lunes, 20 de abril de 2026

Viento

 Imágenes de Tormenta viento - Descarga gratuita en Freepik

 

Hoy, en La Razón se explica la causa de por qué en Zaragoza casi siempre hace viento. Señala la información que “se asocia habitualmente a situaciones de gradiente de presión entre el Cantábrico y el Mediterráneo, que refuerzan el flujo canalizado”. Será por ese motivo que a los vecinos del barrio del Arrabal, a los de la izquierda orilla del Ebro,  les llaman “cheposos”. Es normal que cruzar el Puente de Piedra sea la causa de que los arrabaleros caminen torcidos, con la cabeza adelantada y el vientre contraído, como cuando algunos plebeyos hacen genuflexiones exageradas de vasallaje al saludar al rey y a su consorte. Lo de las mujeres todavía es más embarazoso. Alguna de ellas al hacer el cumplido ante el jefe del Estado realizan un  giro con una de las pierna como si intentara poner un trabanquillo al jefe de protocolo, que es como el guardia de la circulación encargado de ordenar la fila de aquellos que acuden en situación de gradiente (esa razón entre la variación del valor de una magnitud en dos puntos próximos y la distancia que los separa) al besamanos en el Palacio Real coincidiendo con la Pascua de Navidad. Hay señoras, digo, que hacen incluso hasta revoleras con la pierna, o sea, algo parecido a esa suerte de lance que el torero practica con el capote en un intento de quedar bonito ante el respetable, en este caso ante Su Majestad por la gracia de Franco. Pero en Zaragoza, lo peor  del cierzo, esa situación de gradiente de presión entre dos mares capaz de doblar cadáveres y dejar cegatos a los vivos, es la que se logra por la falta de limpieza a la que nos tiene acostumbrados la alcaldesa Chueca que la basura del suelo se levante en polvareda, como la que señala un romance que se alzó el día que  desapareció por encanto, misteriosamente, don Beltrán en el paso de Roncesvalles, y deje cegatos a los peatones que circulan en ambas direcciones. Menos mal que todavía no se practica el besapiés palaciego, que esas cosas se dejan para el Cristo de Medinaceli del madrileño barrio de las Letras cada primer viernes de marzo. Un marinero me contó que no se puede controlar el viento pero sí ajustar las velas. Todo es cuestión de cazar la escota para ceñir, aplanar la vela con mayor viento y observar a las lanitas marcadoras para asegurar un flujo de aire paralelo. Ya, ya.., todo eso está muy bien,  pero si se utilizase más la escoba y la mangarriega todos  saldríamos ganando en una ciudad, Zaragoza, donde las tasas municipales son de órdago a la grande y en la que, por desgracia para el ciudadano que las sufre, la folclórica alcaldesa se inclina más por los fastos y los derroches estúpidos con dinero público que por la eficacia en gestionar su taifa. Así nos luce el pelo.