
sábado, 28 de marzo de 2015
Fervorín

lunes, 23 de marzo de 2015
La carabela de Ramón

viernes, 20 de marzo de 2015
La cuenta 413/409
Hoy nos enteramos por la prensa aragonesa que el Gobierno de
Aragón, presidido por Luisa Fernanda
Rudi, que durante 2013 se dejaron sin pagar facturas por valor de 207
millones de euros, según revela un informe de la Cámara de Cuentas referidas
a la gestión del Servicio Aragonés de Salud, dependiente de la Consejería de Sanidad,
Bienestar Social y Familia, de la que es responsable Ricardo Oliván Bellosta. Para el consejero de la Presidencia, Roberto Bermúdez de Castro, la “cuenta
409 tiene esas facturas recogidas en un registro y computan como déficit”. No
es casualidad, señor Bermúdez, que la Autoridad Fiscal
(ese organismo de reciente creación encargado de analizar las cuentas públicas)
haya puesto sus ojos precisamente en esa cuenta, la 413/409, al considerar que es el mejor aliado
legal de muchos gobiernos autonómicos para ocultar sus facturas impagadas. No
es que no se reflejen en la contabilidad pública, sino que lo que se hace es
retrasar pagos. Al respecto, como bien señalaba Carlos Sánchez en El
Confidencial (22.07.14), “sostiene la Airef (Autoridad Independiente de Responsabilidad
Fiscal) que el Gobierno debe restringir al máximo el uso de esta
cuenta de naturaleza extrapresupuestaria, y que permite congelar facturas
en el cajón durante mucho más tiempo de lo que permite la ley. Algo que ha
sucedido en el pasado y que ahora se ha subsanado con el Plan de Pago a
Proveedores, que ha aflorado [en su conjunto] más de 43.000 millones de euros
de deudas pendientes. La Airef,
sin embargo, estima que eso puede volver a suceder si no se pone coto a su uso indiscriminado”.
No sé si me explico. No sé si me entiende el señor Bermúdez de Castro. Creo que
sí. Rudi es auditora y censora jurada de cuentas y debe creerse que la DGA es la empresa “Boinas
Gutiérrez, S.L”. Pues no, señora, no. Aquí lo que se audita es su gestión por la Cámara de Cuentas y, ya
sabe: el algodón no falla. En una entrevista hecha por El
Global.net el pasado 26 de enero a Ricardo Oliván, ante la pregunta: “El ministro de Sanidad ha comunicado su
intención de anular el copago en hospital. ¿Le parece acertado?, éste
respondió: “Es constatar una realidad. Aquí [en Aragón] no se ha
aplicado porque costaban más los recursos necesarios para aplicar la medida que
lo que se ahorraba”.Vamos, que de no haber sido así, nos la hubiese clavado en
el hoyo de las agujas. O dicho de un modo baturro: que costaba más la salsa que
los caracoles. Pues bien, los hechos constatados por los informes sobre el
gasto farmacéutico en Aragón señalan que ascendió en ese mismo año (2013)
a 464’18 millones de euros, con una
reducción de 46’15 millones sobre los últimos 5 años anteriores; y que en los
balances el estado patrimonial del Salud (Servicio Aragonés de Salud) dispone
de un inmovilizado material que se encuentra sobrevalorado en un 12’3%,
equivalente a 156’05 millones de euros. En fín, hoy pensaba haber comentado
algo sobre la reciente avenida que ha dado nombre al exalcalde José Atarés, que no fue elegido para el
cargo por nadie, sino que ocupó la poltrona al ser nombrada en el año 2000 Rudi
presidenta del Congreso de los Diputados. Vamos, lo que le sucedió a Ana Botella (la descubridora de Miguel de Cervantes, ¡eureka!) cuando Ruiz-Gallardón
fue nombrado ministro de Justicia para desgracia de los españoles. También
quería haber comentado algo sobre el cierre en abril de 2014 de una residencia
para mayores en el barrio de Movera, de titularidad pública, alegando entonces la DGA que era necesario invertir
en obras, dijeron, “por motivos de seguridad”, y que volverá a abrir el mes que
viene bajo la gestión privada de Clece (empresa multiservicios
del grupo Urbaser, responsable de la huelga de basuras de Lugo del pasado mes
de agosto, ¿recuerdan?), que ofrece, entre otros, servicios de limpieza, lavandería
y jardinería. ¿Por qué será que siempre aparece la sombra alargada de Florentino Pérez como lábaro de la
derechona más trapacera? Hay cosas a las que ya nos tienen acostumbrados los del Partido
Popular. Pero ahí lo dejo por hoy, que ya tenemos bastante con el eclipse de
sol y la entrada del equinoccio de primavera, que la sangre altera.
miércoles, 18 de marzo de 2015
La "marca España"
Muchos ciudadanos están convencidos de que los huesecillos
ahora encontrados en el madrileño convento de las Trinitarias son los de Alonso Quijano el Bueno. Este es un
país donde muchos hablan del Quijote
pero pocos lo han leído y, también, donde siempre han dado mucho juego los
huesos de los difuntos, que siempre anduvieron los familiares mudando de un
sitio para el otro; y el de los más nimios restos de los santos, siempre metidos en relicarios y que los católicos
besan con devoción el día que el calendario señala su festividad. Así, llegado
el día del patrón local, el párroco se reviste con ropas litúrgicas y da a
besar una pequeña urna de plata donde se cuenta que se guarda su falange de un
dedo meñique o el yunque de un oído. Posiblemente dentro de tales urnas no
quede nada, si es que alguna vez hubo algo. Aquí, en Zaragoza, en la cripta de
la basílica menor de Santa Engracia,
se encuentran los restos de la santa, que fueron sepultados por el obispo Prudencio, que lo era de Tarazona pero
se encontraba aquí para no sabemos qué, sus 18 compañeros (Optato, Luperco, Suceso, Marcial, Urbano, Julio, Quintiliano, Publio, Frontonio,
Félix, Ceciliano, Evodio, Primitivo, Apodemio, y cuatro más, todos ellos de nombre Saturnino. Sobre el nombre de estos cuatro últimos hay una doble
tradición, pues otras fuentes los llaman Casiano,
Jenaro, Matutino y Fausto) y las
santas masas de los innumerables mártires, todos ellos muertos en el año 304,
en tiempos de Diocleciano. Los
martirologios medievales recogen estas noticias que han llegado a nuestros
días. Y el poeta Aurelio Prudencio,
en su Peristephanon escribió: “"Póstrate
conmigo, generosa ciudad, ante los sagrados túmulos". Y los creyentes
lo hacen sin rechistar y con verdadera devoción. Pero el caso de Cervantes es distinto. Lo que desea la
alcaldesa Botella es que se sepa
pronto, antes de las elecciones municipales, que los restos hallados son los del Manco
de Lepanto en el convencimiento de que, de ser así, aumentará el número de
turistas que se acerquen al Barrio de las Letras para visitar las Trinitarias,
después de pasar por taquilla con derecho a una consumición posterior, ese
“relaxing cup of café con leche”, en un selecto servicio de ambigú que se podrá
crear al efecto. Por cierto, en la calle del Rancho, en el madrileño barrio de
Orcasitas, ya existe un bar rotulado Relaxing café. Los huesos de Cervantes, de
esa manera, expuestos en una churrigueresca vitrina, podrían formar parte de la Marca España, como las
castañuelas, el botijo, la montera, las gafas de Quevedo, la pistola de Tejero,
la rubia peluca de Carrillo, o el meyba que Manuel Fraga se puso en Palomares en un
arranque de valentía.
lunes, 16 de marzo de 2015
El Público
Hace sólo unos días Felipe
VI y su consorte acudieron al Teatro Real para ver “El público”, ópera en cinco cuadros y prólogo obra del compositor Mauricio Sotelo, con libreto de Andrés Ibáñez, basado en la obra de
teatro El Público escrita por Federico García Lorca en Cuba tras su
viaje a Nueva York. Personalmente no entiendo que la prensa de papel dé tanta
importancia a esa visita real al teatro
para ver una ópera. Es algo que debería ser entendido como algo normal. Lo que
ya no me parece tan lúcido es que su consorte se ponga una chupa de cuero y se
marche con las amigas de “concierto roquero” cuando le viene en gana. Esas
cosas las puede hacer el ciudadano corriente, pero no la consorte del Rey, si
se considera que ello supone unas excepcionales medidas de seguridad que
pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos. Y este país, donde hay
seis millones de pobres y casi dos millones de niños que sólo hacen una comida
diaria, la del colegio en días lectivos, no está para antojos de quién debiera
dar ejemplo de discreción. Y dicho eso (si no lo digo, reviento), añadiré que fue
en junio de 1929 cuando Lorca viaja a Estados Unidos acompañado de Fernando de los Ríos. Allí se fraguó su “Poeta en Nueva York” y conoció a Fernando Ortiz, entonces director de la Institución
Hispanocubana de Cultura, que animó a Lorca a dar una serie
de conferencias en su país. Pero antes, en la Semana Santa de 1922, Lorca y Manuel de Falla habían conocido a José María Chacón y Calvo, que había
llegado a Madrid en 1918 para trabajar en la Embajada de Cuba. Ambos
llegaron a tener gran amistad. Y en la casa de Chacón, en Madrid, Lorca conoció
a Lydia Cabrera, estudiosa del
folclore cubano. Parece ser que esta mujer fue la que presentó a Lorca a la
actriz catalana Margarita Xirgu, que
resultaría esencial en la interpretación de la posterior obra del
poeta.granadino. Lorca dedicó a Lydia
Cabrera y a su negrita “La Casada infiel”, dentro del “Romancero gitano”. Su negrita era su
doncella de color llamada Carmela Bejarano. Luis Moreno Vilches, de la Sociedad
Filatélica y Numismática de Granada, en su trabajo “García Lorca y Cuba: Historia de una
pasión”, dejó constancia en un espléndido trabajo literario que existe un
sello editado en Cuba de Fernando Ortiz el 20 de diciembre de 1981 mediante una serie compuesta
de cuatro sellos dedicada al centenario de su nacimiento. Y, también, otros
tres sellos, con elementos propios de la cultura afrocubana (de 10, 30 y 50
centavos de peso) que representan un idolillo colgante, un tambor “Arará” y una “Changó”. Changó es el
dios del Trueno, la Música
y la Virilidad. Se
trata de uno de los orishas (santos)
más venerados de la mitología Yoruba. En La Habana, Lorca se instaló en el Hotel La
Unión. Y el domingo 9 de marzo de 1930 impartía si primera
conferencia bajo el título Mecánica de la Poesía. Seguirían otras en días posteriores: La imagen
poética de don Luis de Góngora; Arquitectura del Cante Jondo, etcétera. Dice Luis Moreno Vilches que “Federico
García Lorca pudo conocer gran parte de la isla de Cuba, no sólo aprovechando
su actividad como conferenciante. Estuvo en Matanzas (la “Atenas de Cuba”) y
contempló el Valle del Yumurí. Quedó impresionado por la playa de Varadero
(confesó no haber visto playa más bella). Fue a Pinar del Río y visitó el Valle
de Viñales, con sus famosos ‘Mogotes’. Sin embargo, a pesar de todo, el poeta
sentía nostalgia de España, de su Granada: el 19 de abril visitó Santiago de
las Vegas y le recordó a Fuentevaqueros; Varadero, a la playa del mismo nombre
en Motril; el paisaje de Pinar del Río, a los pinares del Guadarrama”. Y,
finalmente, voy a referirme a El Público, la obra que ha dado lugar a
la ópera que han visto días pasados los Reyes. En ese sentido, cuenta Moreno
Vilches: “Existen muchas elucubraciones acerca de las obras que Federico García
Lorca alumbró durante su corta pero intensa estancia en Cuba. De entre las
posibles candidatas, Así que pasen cinco años y, sobre todo, la
enigmática El Público son las más sospechosas de haberse gestado en la
isla caribeña. De ésta última existen testimonios coincidentes de Adolfo Salazar y de los hermanos Loynaz (el poeta obsequió a Carlos Manuel Loynaz con un manuscrito
que desapareció, posiblemente tras haber sido destruido por éste en un episodio
de desorden mental), así como la única copia que se conoce, escrita
parcialmente en hojas timbradas del hotel La Unión y fechada el 22 de agosto de 1930, apenas
mes y medio después de la partida del poeta”. Lorca sacó un pasaje para el 12 de junio en el
vapor correo “Manuel Arnús” de la compañía Trasantlántica, vía Nueva
York-Cádiz-Barcelona. Le acompañaron en el viaje Adolfo Salazar y Luis Cardoza y Aragón. Como dijo Lorca
a sus amigos: “Cuba es un paraíso. Si me pierdo, que me busquen en Cuba o
Andalucía...”. Y allí está, en Andalucía, con sus huesos perdidos en un punto
desconocido del barranco de Viznar. Dicen que le han buscado, pero nadie ha
encontrado todavía ni a él ni al maestro de escuela ni a los dos banderilleros.
Pero poco importa. Todos sabemos que a este Gobierno no le interesa la Ley de la Memoria Histórica.
Dedican más esfuerzo a mirar huesecillos por ver si encuentran lo que parece
ser un peroné de Miguel de Cervantes que a sacar a los miles de fusilados de las
cunetas. Todos sabemos que Lorca está presente en nuestro recuerdo colectivo.
Los miles de fusilados, también.
domingo, 15 de marzo de 2015
Entre ruidos y silencios

--Me tomaría una copa contigo, pareces un
buen tipo.
--Bueno.
Aquella mujer con el pelo del color de la
zanahoria se sirvió un cointreau con
hielo y pretendió darme conversación sin conseguirlo. Era parte de su trabajo.
Esa noche descubrí por un espejo que había detrás de la balda de las botellas
que la camarera llevaba un pequeño tatuaje en la nuca en forma de culebrilla.
Parece ser que uno de aquellos concurrentes, reducido por la Guardia Civil, dijo
en su día ser y llamarse Benito
Mingorance, natural de Torremolinos y muerto de garrote vil en 1958. Otro, Francisco Leona, era natural de
Lanjarón. Le condenaron en 1953
a tres penas de muerte por ejercer de curandero, sacamantecas y hombre del saco, y por no
haber sentido un postrero arrepentimiento de sus fechorías. Hubo otro fulano,
apellidado Rico, muerto en plena
calle de un infarto de miocardio, que no fue sacamantecas del todo y que, al parecer, nada tuvo que ver con un
alevoso descuartizamiento de niños. Eso sí, parece que intentó acabar con la
vida de su mujer, aplicándole casi con acierto una fórmula magistral hecha con
ruda, alcanfor y otros ingredientes deletéreos. Ésta se curó sin secuelas, según
ponía a doble página en La linterna.
Me marché después de haberme subido la solapa de la gabardina. El empedrado de
la calle estaba húmedo por el relente nochernigo. Unos gamberros brincaban en
un vano intento de tocar los baldosines de un anuncio de Nitrato de Chile. En vista de que no llegaban, decidieron darle
patadas a una caja de cartón.
sábado, 14 de marzo de 2015
El factor Pi
Hoy es el día Pi (3-14-15, puesto en inglés). Dice el diario ABC que “el punto álgido de la fiesta
llega a las 1:59 AM, momento en
que se alcanzan los dígitos 3,14159. Pues, muy bien. Ya se sabe por Nicholas Sze, gracias al uso de mil
ordenadores durante 23 días, la secuencia decimal dos mil billones de Pi y
resulta que es un cero patatero. Pues nada, el momento Pi solo ocurre una vez
cada 100 años: las 9:26:53 horas del 14 de marzo de un año terminado en 15, la
niña bonita. Ahora dice Bauzá,
responsable de Baleares, que “hay que plantearse una gran coalición entre el PP
y el PSOE”. Cuenta Juan José Millás
en El País que “agotada la capacidad
de asombro, ponemos en marcha nuestras reservas de estupefacción. Venga, más Morenés. Más Ignacio González, más ático, más policías corruptibles o corruptos,
extorsionadores o extorsionados, más Aguirre,
si cabe, más Esperanza. La candidata por el PP al Ayuntamiento de Madrid nos
recuerda a esa lombriz que escapa de la manzana podrida por un agujero que a
primera vista parece un lunar. Cuando abres la manzana, descubres una gusanera
con nombres y apellidos, pero de la lombriz que colocó ahí los huevecillos, ni
rastro. Tras fingir que dimitía de plaga hortofrutícola, huyó a toda leche en
su Toyota poniendo el ojo en el Ayuntamiento. Por el camino, para recuperarse,
se detuvo en una empresa de cazatalentos y encontró uno nuevo: el de ella
misma”. Y Jorge M. Reverte, en el
mismo medio de papel, dice que “cuando yo tenía ocho años, en el colegio de
curas al que iba me suspendieron un mes en Matemáticas porque no había ido a
misa el sábado por la tarde. Luego me echaron de ese colegio por no pagar” (…)
“Yo prefiero que me vuelvan a echar de la Iglesia por no pagar el mes a discutir una vez
más con algún votante del PP convencido ya de que hay que pagar impuestos, pero
todavía incapacitado para reconocer en los demás la libertad de religión”. Hoy
es el día Pi y ya sabemos, gracias al señor Sze, que su secuencia decimal dos
billones es un cero; por Bauzá, que los dos grandes partidos deben coaligarse
para seguir en el machito; por Millás, que los españoles hemos puesto en marcha
las reservas de estupefacción; y por Reverte, que si no vas a misa los sábados
por la tarde te pueden suspender en Matemáticas en ese colegio de curas donde se
confunde el Más Allá con el factor Pí, necesario para hallar, entre otras
cosas, el área del círculo. Lo que no sabe Bauzá es que no es necesaria tal
coalición, como él propone. Bastará con el apoyo del ciudadano Naranjito, que parece de los nuestros pero es de los
suyos, como sucede con Jorge Mario
Bergoglio Sivori, alias Francisco.
viernes, 13 de marzo de 2015
Sin venir a cuento

jueves, 12 de marzo de 2015
"¡Jodo!"
Lo de Wert me
recuerda el viejo chiste de “¡jodo!”. Había un hombre que caminaba por la acera
diciendo constantemente la palabra “¡jodo!”. En un momento determinado, alguien
se le acercó y le preguntó sobre el porqué de la necesidad que éste sentía para
decir en voz alta constantemente la referida palabra malsonante. Y aquel
hombre, le miró sin pestañear y le contestó resignado y serio: “Ya me contará
usted qué diría si su hija se hubiese casado con un chino y hubiese tenido ayer
un hijo bruno como el tizón". Y el hombre, tras escuchar sus palabras, le espetó:
“¡jodo!”. Pues bien, José Ignacio Wert
acaba de decir ayer que “la única
competencia que tiene el Ejecutivo con respecto de esta materia (Religión), en
virtud del artículo 6 de los acuerdos con
la Santa Sede,
es la de publicar esos currículos en el BOE y que los contenidos de la
asignatura los decide la autoridad religiosa correspondiente”. ¡Ahí es nada! En
este país todas las medidas adoptadas por del Gobierno entran en vigor desde el
día siguiente de su publicación en esa Gaceta. Y dice Wert que esa es la única
competencia del Gobierno. “¡Jodo!”. Estoy de acuerdo con el ministro sólo en
una cosa: “que los tratados internacionales son leyes y las leyes están para
cumplirlas”. Todo vino a cuento con una pregunta del diputado Mario Bedera, del PSOE, sobre “si cree
razonable (el ministro) que el adoctrinamiento religioso sea evaluable en
sistema educativo”. Bedera, en su posterior réplica, confrontó el contenido del currículum de este curso con
el de 2007, siendo ministra Mercedes
Cabrera, al referirse a que en este curso se va a evaluar a los alumnos
sobre la incapacidad de la persona para alcanzar por sí misma la felicidad o
sobre reconocer y comprender el origen divino del cosmos, mientras que en aquel
año se hablaba de las respuestas a las grandes preguntas del ser humano en el
Judaísmo, el Islamismo y Cristianismo, y de relacionar las grandes religiones
vigentes descubriendo sus principales semejanzas y diferencias. Evidentemente
no se da el mismo tratamiento a la asignatura ahora que entonces. En aquellos
tiempos se pretendía intentar dar respuestas, como digo, a grandes preguntas.
Lo de ahora, en cambio, como señaló el diputado Bedera, “la llegada del dogma
al BOE no es casual, porque se ha permitido todo esto con sus modificaciones de
la Lomce, haciendo que la religión sea evaluable, que vaya a contar en la media y que
tenga una asignatura espejo, valores cívicos, que sitúan al mismo nivel la
doctrina científica y la moral”. La causa de la causa es causa de la causa
misma. Decía Einstein que “si
quieres resultados distintos, no hagas lo mismo”. Para que los tratados internacionales
dejen de ser leyes y pierdan su efecto (no hay causa sin efecto ni efecto sin
causa) será necesario que se reúnan ambos Estados, en este caso el Reino de
España y el Estado de la Ciudad
del Vaticano, y echen abajo mediante firma un rancio Concordato que data de
1979 entre el entonces llamado Estado español (como se definía en tiempos de Franco) y la
Santa Sede sobre asuntos jurídicos; sobre
enseñanza y asuntos culturales; sobre la asistencia religiosa a las FAS y el
servicio militar de clérigos y religiosos; sobre asuntos económicos y el
protocolo final; así como los anexos I al IV; y el protocolo adicional,
firmados en doble original en la
Ciudad del Vaticano el 3 de enero de 1979 entre Marcelino Oreja Aguirre y el cardenal Villot. Será la única manera posible de
que los ciudadanos que mantenemos con nuestros impuestos a quiénes intentan
vender el Cielo en parcelas podamos decir: “¡jodo, les ha costado…!”.
miércoles, 11 de marzo de 2015
El puñerero teléfono
Yo tenía entendido que el teléfono modelo “heraldo” que
tengo en mi minúscula mesa de escribir, donde sólo cabe una pantalla y un
teclado, y que es de esos que disponen de un disco para marcar, así como el
teléfono móvil que me regalaron por un día de mi santo hace ya unos años,
servían para lo que sirven los teléfonos; es decir, para hablar por teléfono
con o sin alambres. Pero parece ser que no es así, que ya no dices “aló” y que
cuando alguien pretende conectar contigo y te llama por tu nombre no le
respondes con aquello de “al aparato”, como cuentan que respondió el entonces coronel Moscardó al comandante Cartón durante el asedio en el Alcázar de Toledo.
Voy más lejos. Hoy, aunque al interlocutor no le conozcas de nada, siempre te
tutea como si le conocerás de toda la vida y resulta que alguien te está hablando con acento criollo, en
un vano intento por venderte algo de dudosa utilidad, desde Marruecos o desde la República Dominicana.
Por otro lado, vas por la calle y muchas veces tienes que alargar el brazo,
como si fueras un camisa vieja, para evitar que un peatón se te eche encima por
ir zombi mirando no sabemos qué en una
mínima pantalla. He visto tipos que se pasan en rojo un semáforo, que los
coches le avisan con el claxon para llamar su atención y que si quieres arroz,
Catalina, ellos ni se inmutan. El otro día, sin ir más lejos, estuve a punto de
terminar con una amistad que dura años por el hecho de que ese amigo se rió de
mi teléfono celular, como dicen los sudamericanos. Sí, soy consciente de que mi
teléfono es obsoleto, que es de esos aparatos estrechos en los que
hay que levantar una tapita. Pero eso no quiere decir que con ese teléfono no
pueda hablar con los bomberos, con la policía, con la vecina del 3-4-8, segundo
piso ascensor y con la Agencia Tributaria,
por ver si me piensan devolver algo en mi última declaración de la Renta. Siempre me dice una
señorita al otro lado de la línea que no, pero yo insisto por si las moscas.
Los nuevos teléfonos están esclavizando a la gente, y de qué manera.
--Ya te mandaré un wuasap
con las fotos de la primera comunión de mi ahijada. Parece un ángel.
--Verás, es que yo…
Si no tienes wuasap
no eres nadie. Antes te decían que si no entendías de ordenadores eras un
analfabeto funcional. Después, que si no sabías inglés no ibas a encontrar un
trabajo de fuste. Ahora, si no tienes wuasap
date por follado. Es el signo de los tiempos. Por eso, yo no suelo sacar mi
teléfono móvil cuando voy de paseo, no vaya a ser que alguien me llame y que,
cuando levante la tapa, el ciudadano que siga mis pasos en calidad de peatón
se desternille de risa. No se puede tener un teléfono que sólo sirva para poder
comunicarte. Aquel que te observa puede pensar que sigo anclado en el pasado. Y
no trae cuenta.
lunes, 9 de marzo de 2015
Prodesse et delectare
Me entero por Manuel
Vicent que “según consta en el Boletín Oficial del Estado los profesores de
religión deberán explicar a los niños de primaria la forma de pedir favores a
Dios y mostrar agradecimiento cuando la súplica haya sido atendida”. Veamos: el
Gobierno de España, entonces presidido por Adolfo
Suárez, firmó unos acuerdos con la Santa Sede
en los que se recogía que “todos los planes educativos en los niveles de
preescolar, EGB, BUP y FP, incluirán la religión católica en todos los centros
de educación, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales”. Con relación al
nombramiento de los profesores, se señala en los planes educativos que “es
responsabilidad del obispo de cada lugar velar para que destaquen por su recta
doctrina, por su testimonio de vida cristiana y por su aptitud pedagógica”. La
paradoja estaba servida desde el mismo momento en que Marcelino
Oreja firmara el Concordato en 1979, si tenemos en cuenta que la Constitución declara
a España como un Estado aconfesional. Y otra paradoja es, también, que los profesores
encargados de impartir esa docencia no sufren, como el resto de profesores de
la enseñanza pública, concurso- oposición alguno ni tampoco el máster universitario de profesorado
preceptivo para impartir enseñanza en centros de Secundaria, sino que están “colocados”
en los centros oficiales de enseñanza pública a dedo por esos obispos. Soy
consciente de que el Cristianismo forma parte de la base cultural de nuestra
civilización. Pero, a mi entender, una cosa es explicar la historia de las religiones y otra, muy distinta, adoctrinar en los centros educativos en el
nacional-catolicismo imperante. ¿O no,
Rouco?
Para esa misión, si acaso, ya están las parroquias. Pero la Iglesia Católica y el Gobierno
que sustenta el Partido Popular van más lejos todavía. Ambos pretenden que tal
asignatura, la asignatura de Religión, considerada como una “maría”, así como
su alternativa, sean equiparadas al resto de asignaturas, concediéndoles la
condición de obligatorias, evaluables y
con consecuencias académicas, hasta el punto de poder perder una beca por un
suspenso en esa materia. Bueno, pues llegados a este punto, yo sugeriría al
ministro Wert que se estudiase desde
su ministerio, con la inestimable ayuda de la secretaria de Estado Montserrat Gormendio, actual pareja del
ministro y otra que tal baila (leo en El Mundo,23-11-13, que “su progenitor, que reside en La Moraleja, fijó su
domicilio fiscal en Inglaterra en 1987 y
en 1993 en República Dominicana, que por entonces era conocido como paraíso
fiscal”) una nueva asignatura obligatoria del mundo al otro confín, la de IV Milenio, y que a los profesores
encargados de impartir la materia fuesen elegidos por Iker Jiménez. Así, los alumnos, además de conocer que san Trifón era un santo capaz de
amansar basiliscos o que rezando a san
Antonio se encuentra esa aguja de costura que se ha caído al suelo de
terrazo y no hay dios que la encuentre, también sabrían sobre pasapsicofonías,
ovnis, señoras que aparecen por la noche en una curva, etcétera. Tal asignatura
sería parecida a la que imponen los Acuerdos Iglesia-Estado aunque mucho más
distraída. Como decía Horacio, “prodesse et delectare”, o sea.
domingo, 8 de marzo de 2015
Real corsé
El diario ABC me
da el desayuno de hoy domingo con unas fotos inéditas del corsé que llevaba
puesto Isabel de Borbón el día 7 de febrero de 1852, o sea, la fecha
de su atentado por el cura Merino. Y
las fotos nos descubren la mancha de sangre producida por el estilete en la
zona del hígado. Las ballenas de aquel corsé evitaron un posible magnicidio. En
su interior, ese “chaleco antibalas” lleva un certificado de autenticidad
firmado con fecha 27 de noviembre de 1858 por el notario V. Vallejo. En fin, no sé si parece conveniente, pese al tiempo
transcurrido, enseñar la ropa íntima de la que fuese última Reina de España. En
este país se han contado algunas cosas sobre personas que de alguna manera
influyeron en la vida de los monarcas: Corinna zu Sayn-Wittgenstein, de
soltera Corinna Larsen, y su amistad con Juan Carlos de Borbón; sobre los amores de Alfonso XII y Elena Sanz,
y sobre las reclamaciones de sus hijos bastardos en el Tribunal Supremo, con Nicolás Salmerón como abogado (que más
tarde, por consejo del que fuese presidente de la
I República, los Sanz contrataron como
abogado a otro político republicano: Melquíades Álvarez);
sobre Alfonso XIII, aficionado al
cine pornográfico y que Álvaro de Figueroa, en calidad de
intermediario, se encargaba de facilitarle películas ayudado por los hermanos Ricardo y Ramón Baños, dueños de la productora catalana Royal Films; sobre la promiscuidad de la reina Isabel, etcétera.
Pero en ningún sitio he visto expuesta la ropa interior de esos monarcas ni de
ningún otro. Hay cosas que deben quedar para la intimidad, por muy reales que
sean las prendas de lencería fina. Y las prendas íntimas de Isabel II no
formaban parte, precisamente, del Tesoro
de los Quimbayas. Lo que ya no sé es que pinta el corsé de la reina de los
tristes destinos en los almacenes del madrileño Museo Arqueológico sin que se
exponga a la vista del público visitante. El Museo Arqueológico no debe
convertirse en una sucursal de “Tocado y
Hundido”, en el número 38 de la céntrica calle Montera. Por otro lado, este
es un país donde han existido dos históricos curas Merino: uno de ellos, Martín Merino Gómez, que había nacido
en Arnedo (La Rioja)
en 1789, que atentó contra la vida de la
reina; y otro, Jerónimo Merino Cob,
nacido en Villoviado (Burgos) en 1769, participante en la Guerra de la Independencia y en la
I Guerra Carlista. El primero murió en el
garrote. El segundo fue laureado por su defensa contra los franceses y llegó a
obtener el grado de teniente general.
sábado, 7 de marzo de 2015
Tiempo al tiempo
El próximo día 20, coincidiendo con el equinoccio de
primavera, habrá eclipse de sol. Es el barrunto de un mal presagio para Mariano Rajoy, al que le cundió mucho
la jornada el pasado viernes, primer viernes de los idus, con Consejo de Ministros,
visita relámpago a Zaragoza para ver fluir el Ebro sin mancharse los zapatos,
viaje a Jerez de la Frontera
para apoyar a Moreno, que lo tiene
crudo, ¡toma, moreno!, nombramiento de Cifuentes
y de Aguirre (se conoció el ruido
del petardo sobre las ocho de la tarde) para aspirar a la Comunidad y la Alcaldía de Madrid,
respectivamente, y viaje a Guatemala. ¿Alguien da más? Jesús Cacho, en Vozpópuli,
analiza hoy en “La extraña muerte al anochecer de Nacho González”, que he leído
tres veces y todavía no me he enterado muy bien del meollo de ese enredo
madrileño. “Rajoy –cuenta Cacho- deja pudrir los asuntos de modo que el tiempo
le resuelva el puzzle o bien sea el
propio interesado quien, en un ataque de desesperación, decida tirarse por el
puente de Segovia, en el peor de los casos, o decir basta e irse a su casa, en
el mejor, de puro aburrimiento”. Y más abajo, en el mismo artículo, Cacho
recuerda lo escrito por el diario El
Mundo el pasado día 3: “El PP espera que Ignacio González dé un paso atrás en su candidatura”. Para Cacho,
“Rajoy no mata. Rajoy nunca da la cara. Para él todo es un lío (‘Ufff, qué
lío’). Él prefiere sentarse y esperar a que sus enemigos se suiciden o se
aburran. La táctica es vieja. Funcionó con María San Gil. Que si no regía bien.
Funcionó con el gallego Núñez Feijoo cuando empezó a gallear
con inciertos liderazgos nacionales. Pronto lo sacaron de paseo en la cubierta
de un barco propiedad de un narco amigo de juventud. Ha funcionado con
Monago, aspirante a verso suelto del PP extremeño, y a quien
descubrieron una exuberante novia canaria a la que visitaba con prodigalidad
con cargo al erario. El PP se ha convertido en un temible reloj de precisión a
la hora de propalar intoxicaciones, un material que maneja con soltura esa elite
de opositores –los abogados del Estado primero- que, en torno a la
vicepresidenta Soraya, se ha convertido en la guardia de corps de Rajoy,
porque ellos son puros, no están manchados, no son corruptos. El resultado es
que nadie se mueve. Ni Dios levanta el dedo. Todo el mundo guarda silencio, no
vaya a ser que me saquen un escándalo que me deje tiritando. Donde todo hijo de
vecino tiene algo que esconder, impera la prudencia que aconseja el miedo”.
Pero la traca final, la mascletá de fin de fiestas está por llegar: primero en
las andaluzas, después en las municipales y autonómicas y más tarde en las
generales. Será entonces cuando el bipartidismo estalle como un barril de
pólvora y se vayan al carajo los sueños de una casta sedienta de poder y de
gloria (que no es otra cosa que el sumando de los nietos del clan del “espíritu
del 18 de julio” y de los descendientes directos de aquellos que cacareaban lo
de “100 años de honradez”, al tiempo que silenciaban los 40 de vacaciones) y que
han estado haciendo de España su cortijo desde la muerte de Franco. El país no está para bromas.
Ojo al parche. Para Cacho, “la eventualidad de que el PP de Mariano Rajoy
repita el episodio histórico de la
UCD es algo que cada día se aleja más de la quimera para
acercarse a lo posible con riesgo de hacerse inevitable”. Tiempo al
tiempo.
viernes, 6 de marzo de 2015
Rejoy llega, ve el Ebro y desaparece

Todo por la Patria

--¡Ya casi sabes, Manolo!
Tú mira hacia delante, pon el cuello derecho y la cabeza mirando a la rueda
delantera, como hago yo en la máquina de coser…
Los niños dejaban de jugar a la pelota y miraban llenos de
asombro cómo, pese al interés que mostraba el guardia, no terminaba de pillarle
el chiste a aquel artilugio que a todas luces le hacía sentirse ridículo. Los
agricultores pasaban con sus carros y mulas por la carretera empedrada que
quedaba próxima a la plazoleta sin atreverse a soltar sonoras carcajadas por
miedo a posibles represalias. En aquella ocasión, como el que estaba
aprendiendo a montar era el cabo, en vez del fusil había colocado el subfusil naranjero, modelo Coruña MP 28, que era más corto y pesaba
menos por llevar camisa agujereada. Pero decía al otro guardia, al que le
sujetaba por el sillín, que le molestaba el cargador ladeado en la izquierda
porque le rozaba en la rodilla. Pero el cabo tenía miedo a caerse de la bici.
Sabía que Durruti había muerto por
culpa de un naranjero de la forma más tonta. Su naranjero, el de Durruti,
llevaba un seguro de transporte en la parte inferior, ya que en esa metralleta
el cierre discurre libremente por el tubo del conjunto del cierre y que sólo
lo mantiene en posición atrasada el pestillo que se suelta tras accionar el
disparador. Como consecuencia de ello, un golpe no muy fuerte hizo retroceder
la gran masa del cierre, que no llegó al final y quedó trabado por el pestillo,
siguió su camino hacia delante, arrastró un cartucho a la recámara y por su
disposición lo disparó. Era la una de la tarde del 19 de noviembre de 1936 en
la calle Isaac Peral, durante la feroz ofensiva en la madrileña Ciudad
Universitaria. Herido en el pecho, Durruti fue llevado al Hotel Ritz, muriendo a las cuatro de la madrugada del día 20. La
autopsia demostró que había muerto como consecuencia de una bala del calibre 9
largo, las mismas que utilizaban los naranjeros como el que él llevaba, que se
le cayó dando con la culata de madera en el suelo, se disparó el arma y una
bala le entró por el tórax. Poco menos
de tres horas más tarde de su fallecimiento era fusilado el fundador de Falange Española en la prisión de Alicante. Ignoro si
aquel cabo de la Guardia Civil
consiguió aprender a montar en bicicleta. Le perdí la pista. Pero en cualquier
cabeza cabe que no es lo mismo mantener el equilibrio sobre dos ruedas con aseo
y aire marcial que darle al pedalier de una máquina Singer para remendar un calzoncillo, por mucho que en la fachada de
la casa-cuartel pudiera leerse: “Todo por
la Patria”.
jueves, 5 de marzo de 2015
Poder y contrapoder
A veces es importante saber ejercitar actos de humildad y
reconocer que cierta prensa, tomada hoy como el sursum
corda de la vena progresista, no tiene la valentía suficiente como para
enfrentarse de cara al Poder, ejerciendo de contrapoder, denunciando el
desenfrenado gasto público, las diversas corruptelas que ensombrecen el
panorama nacional y la ineficacia actual de ciertas instituciones (léase
diputaciones provinciales, creación de oficinas en cabeceras de falsas comarcas
para colocar amiguetes, etc.) que carecen de todo sentido práctico. Los ciudadanos, en
general, nos sentimos desprotegidos ante ese monstruo llamado Estado que
amenaza de forma solapada con arruinar
al pueblo a base de impuestos hasta límites capaces de hacer temblar los
cimientos de la democracia. En cierta ocasión, el editorial de un diario
madrileño tomado por “conservador” (por quiénes ponen sordina informativa y
alzan dominios reservados y áreas protegidas) indicaba que “la Prensa se desacredita y
acaba hundiéndose cuando abusa de su fuerza, es decir, la complicidad con uno u
otro poder, el tráfico de influencias, las retribuciones subterráneas, el
intercambio de servicios y otras formas sutiles de degradación”. En suma,
cuando un medio informativo está al servicio de un gobierno en vez de estarlo
al de los lectores, se hace un flaco servicio y, cómo no, termina por perder
lectores. Ese mismo diario “conservador” aludido señalaba que “la democracia se
habrá asentado en nuestra nación cuando un diario liberal conservador (ahora no
pongo comillas) no necesite recordar a los liberales y conservadores qué es y
qué no es un periódico independiente”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)