Yo pensaba que eso del sorpasso
era la marca de una cafetera, pero no. Era algo parecido a lo que en el
medio rural se conoce como carrera de
pollos. No es que corran los pollos, sino que corren las personas apuntadas
a la carrera y aquel que llega antes a la meta se los lleva a casa para
echarlos a la cazuela. El PSOE temía el sorpasso
de Unidos Podemos y no ha sido así. Y lo celebra con cohetería, pese a haber
perdido 5 diputados, 5, que ya se han convertido en desechos de tienta. Es como
si el que se accidenta con el coche
celebrase haberse roto un brazo y la clavícula. Hubiese sido pero
matarse. Hombre, claro. Aquí ha podido el miedo. Muchos votantes, paralizados
por el terror, daban por hecho que si triunfaban esos partidos emergentes de
izquierda se quedarían sin macarrones, patés, alitas de pollo y papel de váter
en los mercadonas del barrio. Cada
vez que las televisiones les hablaban de Venezuela, al ciudadano espantadizo
que no tenía las ideas claras le venía a la memoria
ram de su escasa cultura política la cartilla de racionamiento, el
estraperlo y el piojo verde. A Hitler
le engañó Franco con el wolframio y
a nosotros nos han engañado Mariano Rajoy
con el miedo a la alimaña. Nunca en este país se había hablado en los medios
tanto de Venezuela y de unos presos políticos a los que los líderes españoles
querían visitar, si conseguían los permisos necesarios. Y se movilizó el
aparato del Estado, hubo debates en la Comisión de Exteriores y
hasta aquel país del otro lado del Atlántico llegó una comisión del Congreso,
no buscando precisamente la libertad de Leopoldo
López y del resto de su pequeño combo, más que por defender sus derechos
políticos y su falta de libertad, por salir en la foto y tratar de obtener
réditos políticos. Y Joan Baldoví (Compromís)- recuerden- acusó de hipocresía al PP porque –según afirmó-
“los presos políticos les interesan cuando son de un determinado país. La
preocupación por los presos se acaba cuando hay negocios de por medio”, al
tiempo que mostraba una fotografía de Rajoy junto a Teodoro Obiang. Hoy, 27 de junio, (Nuestra Señora del Perpetuo Socorro) es
el día después. Ha ganado el PP los comicios y su obligación política será la
de hacer pactos, formar Gobierno en breve y sacar del fárrago en el que se
encuentra la inmensa mayoría de votantes, que prefiere vivir de rodillas a la
temible destellada del lobo de Caperucita.
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