martes, 2 de octubre de 2012

Jugar con las pensiones




En un artículo de La Vanguardia, Miquel Roca manifiesta algo que todos sabemos: “No se puede jugar con los pensionistas; su pensión debe ser siempre y en todo caso atendida salvo que los pagadores pretendan incorporarse al club de los defraudadores”. Rajoy debería tomar nota. De la misma manera que existe el terrorismo de Estado, como sucedió con el Gal, también existe el Estado defraudador, cuando éste, el Estado, como bien dice Roca, no termina de entender que el conjunto de las pensiones “es el dinero que ha pagado (cada trabajador) en forma de cotización para que le sea ‘devuelto’ cuando alcance la edad de jubilación”. Y esas pensiones contributivas deben revalorizarse cada año en función de la inflación de noviembre para que los titulares de las mismas no pierdan poder adquisitivo. Señalar, como acaba de hacer hoy el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos (en la comparecencia de la Comisión del Pacto de Toledo en el Congreso), que “el Gobierno se atendrá a la legislación vigente”, no sosiega mucho el ánimo de los pensionistas. La razón es simple: el Gobierno puede en cualquier momento, conocida su mayoría absoluta en ambas Cámaras, modificar dicha legislación para cambiar esa obligatoriedad de compensar la inflación. Recuerden cuando el ministro Wert pretendió separar las clases por alumnos de uno y otro sexo para agradar al Opus Dei y sus colegios subvencionados. El Tribunal Supremo echó abajo su estúpida propuesta. Y ese ministro, más galán que Mingo y más sansirolé que el que asó la manteca, se limitó a decir que no había problema, que todo era cuestión de cambiar la ley.  Y se quedó tan pancho. La revalorización de las pensiones está en el aire. Rajoy está esperando a que pasen las elecciones gallegas y vascas el 21 de octubre y se conozca el resultado de las urnas. Recuerden que las duras medidas con las que nos endulza cada viernes el Consejo de Ministros no tomaron carrerilla hasta conocerse el resultado de las andaluzas. En 2011 las pensiones fueron congeladas. Este año “a los pensionistas les subieron un ridículo 1%. Pero la inflación en noviembre se irá a más del 3%, por lo que el Estado les deberá la diferencia”. ¿Se abonará la cifra resultante? Sinceramente, creo que no.

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