domingo, 23 de marzo de 2025

Por embalses que no quede

 

 

El embalse de Barrios de Luna, inaugurado en 1956, cambió el nombre de dos ríos,  Luna y  Omaña, que a partir de ambas confluencias pasó a denominarse río Órbigo. Aquella construcción se llevó por delante 16 pueblos y alrededor de 1.600 habitantes fueron desalojados de sus casas. Tomó su nombre del pueblo situado a los pies del muro de contención, Los Barrios de Luna, formado por los siguientes municipios: Irede de Luna, Mallo de Luna, Mora de Luna, Portilla de Luna, Dagüera de Luna y Vega de Caballeros. Los planos de aquel proyecto (trazados durante la II República)y que fueron aprovechados por el régimen franquista, se trazaron entre los años 1935 y 1936 por el ingeniero de la Confederación Hidrográfica del Duero Luis de Llanos Silvela, y en 1945 se adjudicaron las obras a Ginés Navarro, que comenzaron en el verano de aquel año. El 15 de junio de 1951 se cerraron las compuertas para el inicio del primer embalsado y el 31 de julio se abrieron las compuertas y se produjo el primer desembalse. Lo triste fue que, como ya decía al principio, 16 pueblos fueron sepultados bajo sus aguas: Arrévalo, Campo de Luna, La Canela, Casasola, Cosera, Lagüelles, Láncara de Luna, Miñera, Mirantes de Luna, El Molinón, Oblanca, San Pedro de Luna, Santa Eulalia de las Manzanas, Trabanco, Truva y Ventas de Mallo. Se inauguró  por Franco el 24 de septiembre de 1956, que iba acompañado de su ensortijada mujer, del ministro de Obras Públicas, Fernando Suárez de Tangil, del ministro de Industria, Joaquín Planell Riera, del entonces recién consagrado obispo de León, Doroteo Fernández, tras haber sido durante un breve periodo obispo auxiliar en Santander (siendo titular de esa diócesis José Eguino Trecu) y de un rabo de autoridades. Se da la circunstancia de que aquel obispo leonés había nacido en Huelde, un pueblo de la montaña leonesa desaparecido bajo las aguas del pantano de Riaño junto a otros 8 pueblos, y que se puso en marcha el 31 de diciembre de 1987, justo el último día en el que la Unión Europea permitía este tipo de construcciones. Después de la inauguración del embalse Barrios de Luna, Franco se trasladó a San Esteban del Sil (Orense) donde inauguró la central hidroeléctrica de San Esteban. Pocos días después, el 5 de octubre, inauguraba el pantano de Cíjara, en el límite de las dos provincias extremeñas, dentro del llamado ‘Plan Badajoz’, así como el pueblo de colonización  Alberche del Caudillo. Aquello fue un no parar. Pero en la provincia de León hubo otros  pantanos donde se sumergieron muchos pueblos que constaban en el ‘Madoz’: el de Luna engulló 16; el de Bárcena, 2; el de Vegamián, 7; y suma y sigue. Y cuando la sequía aprieta, afloran parapetos, restos de casas, corrales, espadañas, sillares de puentes, ermitas y algún fémur y alguna calavera de difunto, que son como ánimas del purgatorio de mal asiento y peor conformar.

 

sábado, 22 de marzo de 2025

Romper el silencio

 

 

García Trapiello define hoy a las mil maravillas la Semana Santa que está a punto de llegar cuando nuestro satélite se encuentre en el plenilunio del equinoccio de primavera. Las procesiones de Semana Santa se están convirtiendo en unos perfomances de tambores y nazarenos, de velas, pasos de cristos con mucha sangre y meneo de incensarios a la caída de las tardes de plata y azabache, cuando los ruidos ambientales se convierten en sonidos negros y se abigarra el motor del fervorín colectivo entre velos morados, comadres con escapularios y  olor de naftalina. Como digo, estamos en vísperas de la Pasión y a punto de que aparezca el Barandales local con sus amplios ropajes y sus esquilas, tolón, tolón, abriendo paso al Inri por las tortuosas calles, y los vencejos, acharolados y limpios planeando entre unas nubes de cumulonimbos apretados en los que reside toda la neurastenia contenida. Escribe García Trapiello: “Mamporrea ya la devoción campanona a la vista de una Semana Santa tardía y abrileña para que sepa a feria de abril regadita de limonada y tararí que te vi. Le sacan brillo a cruces y cornetas, salen túnicas de su plástico preservativo en el armario, ensayan su turra las bandas cofrades; y los barandas de fe clientelar que se lucen presidiendo procesiones planchan trajes, galas y la medallita de los milagros. Todo listo para la gran exhibición ‘identitaria’ de una fe antigua, barroca y hueca que convierte en perversa cualquier otra fe, en purrela, en error de dioses ajenos a los que el catequista pide abrirles la crisma de un cristazo bendito. Recuerdo en mi pueblo un Viernes Santo, con la procesión por las calles y los cofrades con terceroles llevando el paso a golpe de timbal. De entre el silencio apareció un sonido diferente. Era la voz de un espectador que, mirando a un compañero de trabajo con traje de domingo, le lanzaba un requiebro que parecía un madrigal: “Joer, Paco,… ¡qué chaquetica!”. Y es que Paco, aquella tarde estrenaba y lucía más galán que Mingo una americana de tartán escocés, color cagalilla de gallina de Livorno, donde en el ojal de la solapa había colocado un prendedor con el anuncio  de ‘nitrato de Chile’. Los cofrades volvieron la cara hacia un lado como cuando el capitán pasa revista a la compañía. Se había roto por un instante el silencio mudo del misterio, y perdonen el pleonasmo.

 

viernes, 21 de marzo de 2025

La evaporación de las reputaciones

 

En “La libertad del espíritu”, Paul Valery señala que “hoy las cosas van muy rápido, las reputaciones se crean velozmente y se desvanecen del mismo modo. No se hace nada estable, pues nada se hace para lo estable”. Esa frase lapidaria debería servir de epitafio en la tumba de ciertos políticos que creyeron estar en posesión de la verdad y no dudaron en sacrificar muchas esperanzas de sus conciudadanos (de aquellos que un día les votaron y en los que pusieron todas sus complacencias) por mantenerse en el poder aunque fuese pactando con el Ángel Caído. En política todo es pasajero, pero las consecuencias de los actos de los gobernantes permanecen. Por ello, los políticos de todos los bandos deberían acudir a  sus escaños provistos del equipaje de mano, por si en un momento dado decidiesen marcharse al Grupo Mixto, o al andén de una estación para salir tarifando. Señalaba la actriz  María Hervás (24.05.19) en El Español algo que se me quedó grabado: “La corrupción del contrato social del Neoliberalismo promete seguridad a cambio de despolitización. Asistimos, en consecuencia, al ‘entierro de las voluntades’, al sepelio de la humanidad. Y cuando no queda humano, reflotan imágenes inertes fingiendo actitudes vitales, ‘personas-marca’ que asocian los píxeles de sus rostros a productos que necesitan ser vendidos. Un fetichismo comercial de la cultura que erige líderes según los potenciales compradores. Es la causalidad  followers-poder”. Lo cierto es que los neoliberales norteamericanos y su cohorte de mamelucos adinerados han convertido la política en un teatrillo fascistoide de rancio abolengo. Hervás, también, recordaba una escena de ‘Ricardo III ‘, de Shakespeare, donde se dice: “Desde que cualquier estúpido puede ser noble, todos los nobles se han vuelto estúpidos”, o sea.

 

jueves, 20 de marzo de 2025

Alcaldesa derrochona

 

 

Por todos es sabido que a Luis II de Baviera, el llamado Rey Cisne, le dio por construir castillos y fue promotor de proyectos arquitectónicos extravagantes. Pero que a mí me conste, jamás gastó aquel rey loco dinero público para recibir el equinoccio de primavera. Esas cosas solo acontecen en Zaragoza desde que tomó la vara de mando la folclórica alcaldesa Chueca con la ayuda de Vox, y que ahora ha cortado el Puente de Piedra para colocar no sabemos qué tipo de horteradas sin venir a cuento y con dinero del contribuyente. Esta bucólica señora de rancio estilo Rococó, que cualquier día colmará las ventanas del Consistorio con rosas de pitiminí, debería ser consciente de que en tiempos de tribulación no se deben hacer mudanzas, como afirmaba Ignacio de Loyola. Si hay que hacer mejoras, ahí están los barrios para ejecutarlas hoy mejor que mañana. Las excentricidades, como están siendo el derribo para construir una nueva Romareda para un equipo colista de futbol de Segunda División y la construcción de un estadio provisional mientras duren esas obras, tienen poco recorrido, mientras sigue pendiente y sin deseos de ejecución la segunda y necesaria línea del tranvía. En todo debe haber prioridades. De ahí la importancia que tiene el pragmatismo en política municipal y que esta señora ignora por ser ignorante. Pero llamarla ignorante no es, ni pretendo que sea, un insulto. Es un adjetivo calificativo que se aplica a una persona que carece de conocimiento sobre ciertas materias. Y, a mi entender, la señora Chueca no sabe por dónde le sopla el aire. Eso sí parece preocupante cuando se administra una ciudad del tamaño de Zaragoza. La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia, y el primer paso de la ignorancia es presumir de saber. Pero lo peor es que, a medida que se prolonga el tiempo de servicio a los ciudadanos, esa alcaldesa ignorante adquiere confianza y se viene arriba, en un vano intento de quedar bonita ante la afición; es decir, del pasmado votante que esperaba obras de amejoramiento y no despropósitos a tutiplén Una pena.

 

martes, 18 de marzo de 2025

Leer requiere esfuerzo


Leo en la prensa que Toledo ya ha perdido el último quiosco de Prensa. Algo parecido está aconteciendo con los cines, con las tabernas y con los comercios de barrio. Ya casi nadie lee presa de papel; las películas se ven en cadenas de pago de televisión; las tabernas, las viejas tabernas donde se servían chatos de vino en pequeños vasos de vidrio grueso y vinagrillos, están pasando a pero vida; y los comercios de barrio son una ruina. Los tiempos cambian y los gustos de la gente, también. Pero lo más preocupante es que, según el presidente de Mercadona, Juan Roig, dentro de veinte años no habrá cocinas en las viviendas por los cambios en los hábitos de vida de sus moradores y que la tendencia será comprar platos cocinados en las tiendas y supermercados, o pedir comida en las cadenas franquiciadas de fast food con servicio a domicilio. Y los niños se criarán obesos y sus progenitores se volverán más sansirolés con tanto apoltronamiento en el sofá viendo series televisivas encadenadas, tanto partido de futbol, tanta batamanta cubriendo la desidia, tanto mirar el móvil sin saber para qué y tanto sorbo de cerveza a morro, que es lo que mola. Los recientes avisos de cierres en Zaragoza de la ‘Librería Central',  fundada en 1981 por Joaquín Casanova y que ha entrado en concurso de acreedores, y de la ‘Editorial Mira’ (1987), del mismo empresario, son señales inequívocas de que tampoco se venden libros. Como reconocía el propio Casanova en una entrevista reciente, “existen grandes dificultades en el mercado español, dada la saturación de publicaciones en un país con bajos índices de lectura con respecto a países del norte de Europa”. Sí, en España siempre ha habido poca devoción lectora. Así lo expresaba L. Gallardo Antonio Medina en “El Ideal” de Granada (17/12/22): “Y una cosa me temo, como siga saliendo la caterva de escritores que se pasean por radios y televisiones para promocionar sus libros, peor aún; ahí creo radica el problema, hoy escribe todo el mundo, incluso aquellos que dudo sepan leer lo que otros han escrito, Aznar, Zapatero, Belén Esteban, David Bisbal, etc., ya queda poca gente por escribir. Mientras tanto sigue un ejército de poetas y escritores al acecho. Unos publican y sus libros se pierden llenos de polvo en las estanterías, otros se presentan continuamente a premios para ver si toca la flauta, algunos incluso corren con la edición de su libro para regalar a sus amigos o allegados”. Libros que nunca se leerán. Como todo, leer requiere esfuerzo.

 

sábado, 15 de marzo de 2025

El último maletilla

 

 

Es cierto que cada individuo o cada grupo tiene un sistema de valoración subjetivo que hace que cualquier cosa sea o no importante. De hecho, hay diarios que llenan espacios con chorradas que a casi nadie interesan. Por ejemplo, algo que acabo de leer hoy en El Correo de Zamora: “El 9 de septiembre de 1925 Alfonso XIII concedió a la ‘Cofradía del Santo Entierro’ de Zamora el título de Real”. Pompas y vanidades. Los monarcas españoles siempre otorgan oropeles de nulo valor que no les cuesta dinero ni esfuerzo a cambio de un rendido vasallaje. Va en su naturaleza. Otras historias hasta sorprenden. Así, en ese mismo diario se cuenta que “Ciudad Rodrigo alberga el único ‘Monumento al Maletilla’ existente, realizado por Eleuterio Mateos García, alias "Teyo, y encarna al eterno maletilla Conrado Abad Gullón, que quedará para siempre en la memoria de todos los que alguna vez soñaron con el toreo en cualquiera de sus formas”. Aquella escultura en bronce fue realizada en 1986 y colocada en la llamada ‘rotonda del árbol gordo’ mirobriguense. Para su financiación se celebró un festival taurino en el que intervinieron Juan José, Roberto Domínguez, Pepe Luis Vázquez, Juan Antonio Esplá, y los entonces novilleros, José Oliveira, José Luis Ramos y José Ángel Méndez. El escultor falleció el 1 de febrero de 2024. Aquel maletilla nació en 1926 en Castrocontrigo (León) y al poco de nacer marchó con su familia a la sanabresa Molezuelas de la Carballeda (Zamora). A los 16 años partió con su hatillo al hombro hacia Sevilla en busca de la oportunidad que nunca tuvo. En vista de su fracaso fue a Bilbao, donde llegó a cortar una oreja en la plaza de Vista Alegre en 1944. En 1946 apareció por  Ciudad Rodrigo  donde se afincó, aunque para ganarse la vida participó en la recogida de la naranja en Valencia, la vendimia en La Rioja o la patata en Navarra. También pisó  la arena de todos los cosos taurinos  de Extremadura, la Raya portuguesa y Salamanca, incluido el coso taurino de la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo durante el Carnaval, en el que sufrió varias cogidas, posiblemente la más grave la que le infringió el ‘Toro del Aguardiente’ en 1999, y donde llegó a torear un novillo en 1964 con la ayuda de las hijas del conde de Montarco. Murió en una residencia de ancianos de Salamanca de forma repentina el 9 de noviembre de 2024 a los 98 años, al día siguiente de haber recibido el alta hospitalaria en el Hospital Clínico de una afección respiratoria. Fue incinerado. Mereció mejor suerte.

viernes, 14 de marzo de 2025

León está de moda

 


León, a mi entender, es una ciudad encantadora y donde se come bien. Al menos esa es mi experiencia personal, no de un día sino durante la tapa  en la que estuve trabajando temporalmente en la desaparecida  Azucarera de Santa Elvira. Ahora me entero, y me congratulo, de que The Carnivan Superbar”, de  León, ha conseguido el máximo galardón en el ‘Campeonato de Hamburguesas de España’ de este año, que se ha impuesto a otras 15 seleccionadas. Se tratas de la hamburguesa bautizada como “EM2” que es el nombre de una salsa que se encuentra entre sus ingredientes, junto a pan 'potato roll high', carne de vaca (50 % chuleta de vaca madurada 50 % rabillo de vaca), 'cracker' de queso curado, panceta ahumada crujiente, salsa casera 'EM2', cebolla caramelizada al vinagre de Módena y pepinillo agridulce. Ese brioche esponjoso es el genuino de las auténticas hamburguesas americanas, elaborado con mantequilla y harina de patata, que fabrica desde hace más de sesenta años la empresa malagueña de Carlos Pérez, ‘Juanito Baker’, en Alcaucín y Vélez-Málaga. Ese panadero de 34 años regenta, además, las panaderías “Fermento” y las cafeterías “Julieta”. Un negocio que fundó su abuelo Juan Pérez en 1959  con la modesta  panadería ‘Juanito’. Que a mí me conste,  en España no hubo nunca tradición por las hamburguesas hasta bien entrada la década de los 70. Tanto fue así que Burger King abrió su primer local en España en 1975, y “McDonald's”, en 1981.  Hasta entonces (5 años antes) solo se conocían en Madrid los primeros Foster’s Hollywood’ y ‘Don Oso’, que constituían toda una novedad. Hoy se sabe que el 30% de los pedidos a domicilio es de hamburguesas, y eso lo saben bien los sufridos ciclistas con la mochila amarilla de “Glovo” a sus espaldas. Pero ese tipo de bocadillo no es nuevo. En el siglo I  ya existía la isicia omentata’,  consistente en pan con carne de vacuno molida con piñones, sal y vino, procedente de una receta egipcia aún más antigua. Era comida fácil de transportar y muy calórica, perfecta para las frías incursiones de las legiones romanas del emperador Tiberio en Centroeuropa. Se da cuenta de   esa receta en el libro de cocina De re coquinaria’ de Marco Gavio Apicus. También existen referencias en los ejércitos de Gengis Kan, que como buenos nómadas, ni se apeaban de los caballos para comerlo. La carne (de camello o caballo) era transportada bajo la silla de montar y se desmenuzaba poco a poco con el trote, creando así el primer filete tártaro. Una nada higiénica fórmula de fabricar y dar sabor a la carne picada. Receta que, siglos más tarde, viajaría desde Rusia a Alemania, y  en el ajetreo mercantil del puerto de Hamburgo nacería el Rundstück warm’ consistente en carne de cerdo del día anterior, acompañada por remolacha, pepinillos, rodajas de tomate o cebolla, colocado entre dos panes redondos y aderezado con salsa de cerdo. En 1895 Louis Lassen, de Connecticut, elaboró la primera hamburguesa en Estados Unidos con una receta que le dieron unos marineros del puerto de Hamburgo, y en la ‘Feria Mundial de San Louis’ de 1904, la hamburguesa ya era muy popular. En España, el primero restaurante en servir hamburguesas fue el “restaurante Whimpy’s” de Barcelona, en 1965, en honor al personaje de dibujos animados Pilón, el devorador de hamburguesas amigo de Popeye. Su llegada a  Madrid fue posterior: en 1967 abrió “Knight‘n’Squire” en la llamada Costa Fleming, donde a ritmo de música Country se servían hamburguesas y whisky;  "Burger Bravos", en 1973, (que se fusionó con “Burger King” en 1975); y “Don Oso”, como ya quedó dicho.